Los bilbaínos que se marchan: «¿En Bélgica no habrá turismofobia, no?»

Se van en legión de vacaciones estos días, a «garantizarse el sol» a Gandía, a conocer Centroeuropa o a ver las tortugas desovar en Costa Rica

Irune, Itziar y Nagore, antes de embarcar rumbo a Valencia. / MANU CECILIO
Yolanda Veiga
YOLANDA VEIGA

Lo ha oído estos días en la tele, hablando los mayores... «Ama, ¿en Bélgica no habrá turismofobia, no?». Y ella supone que no... no lo había pensado siquiera, que están a dos horas de embarcar rumbo a Bruselas. «Vamos a ver la capital, Brujas, Gante, y después a Holanda. A ver si en España copian el ejemplo, que me han dicho que allí los niños hasta 11 años pagan una miseria por el tren». Iker tiene 10 y superada la preocupación por la fobia al turista se ilusiona como el niño que es con el viaje: «Me gusta montar en avión, ya he ido a Londres, a Portugal... Ahora vamos con mi tía, que vuela desde Alicante y nos va a tener que esperar en el aeropuerto de allí cuatro horas», relata Iker. Y escucha con media sonrisa su madre, Rebeca del Pilar, bilbaína residente en Haro. «¿Sabes que somos famosos por el vino?», pregunta el chaval, que nació en la capital vizcaína, estudia «en la ikastola de Labastida» y tiene vocación de periodista. «Antes quería ser conductor del metro de Bilbao, pero ahora quiero trabajar en la ETB».

De vuelta al viaje... cuentan que han estado unos días cargando pilas con el sol de Torremolinos -«yo trabajo de profesora de inglés y me he quedado alucinada. Allí hasta en Mercadona tienen carteles en inglés y cualquier dependiente se defiende con el idioma»- pero esta vez en la maleta llevan «zapatillas y chubasquero». «Mejor un poco de fresco que hacer turismo con 38 grados».

«Mejor un poco de fresco que hacer turismo con 38 grados» REBECA DEL PILAR (VA A BÉLGICA)

No tantos, pero sí 30 esperan hoy en Gandía (Valencia), destino de Irune Del Amo, Itziar Miguel y Nagore Ruiz, que esperan bien cargadas en Termibus. «Vamos en autobús hasta Santander y de allí, en avión. Con este tiempo solo hemos podido ir tres días a la playa aquí, y encima no cunde, así que vamos a buscar sol». Por un módico precio, además, que calculan un presupuesto para una semana de «entre 500 y 600 euros». «Estamos trabajando, así que nos lo merecemos».

Karmele Ugalde (Bilbao) también se ha ganado la recompensa, que acaba de terminar Bellas Artes. Recién llegada de Lisboa -se ve que este año Portugal es destino de moda- marcha a Gumiel, el pueblo de una amiga en Burgos. «Es que son las fiestas».

Rebeca del Pilar y su hijo Iker se han ido a Bélgica, Ander Rovira acaba de llegar de Costa Rica y Karmele Ugalde ya disfruta de las fiestas de Gumiel (Burgos). / MANU CECILIO

Un 'poco' más lejos se van Yaiza Gutiérrez y su familia. Sus padres dicen que les encanta el agosto en este Bilbao semivacío (vacío hasta Aste Nagusia, claro), pero era la única fecha en la que coincidían los hijos así que se van los cuatro a un tour por Praga, Viena, Bratislava y Budapest. «Nos han dicho que es un viaje que está muy bien, vamos a ver». Una ocasión para el reencuentro porque Yaiza, la benjamina de la familia, vive y trabaja en Inglaterra. Ése será su destino tras las vacaciones, mientras que su hermano alargará el descanso «con unos días de playa en Conil» y sus padres se van a Galicia. Lo cuentan y se les pone una cara de contentos...

«Gastaremos entre 500 y 600 euros en una semana» irune, itziar y nagore (gandía)

«En el árbol de enfrente del hotel había monos, e iguanas junto a la piscina» ander rovira (costa rica)

Se nota bien los que se marchan y los que vuelven. No hay más que fijarse en la expresión. ¿Cansado? «Muchísimo». Ander Rovira y sus padres, Antonia y Jon, recién aterrizados de Costa Rica, esperan al autobús del aeropuerto que les lleve a Bilbao, a casa.

- Menudas caritas...

- ¡Es que nos faltan ocho horas de sueño!

Están con pocas ganas de fotos pero es empezar a hablar del viaje y parece hasta que se pasa el cansancio. A ellos y al que escucha porque Costa Rica es un viajazo. «Hemos hecho tirolina, hemos visto ballenas, en el árbol enfrente de la habitación teníamos monos, iguanas al lado de la piscina...». Y las tortugas, la joya del país. «Hemos sido afortunados porque las hemos visto poniendo los huevos, es maravilloso», recuerdan anécdotas madre e hijo.

- ¿Cómo enfrentan la vuelta?

- Pues es una tristeza, llegar lloviendo es una desilusión -la entrevista se hizo el martes, en pleno chaparrón matinal-.

Aunque son afortunados, que todavía les queda descanso. «No vamos a quejarnos que nos vamos a Castro». Que haga bueno ya es otro asunto, que este año el sol cotiza caro por aquí. «¡Y encima allí siempre hace cuatro grados menos que en Bilbao». Igualito que en Costa Rica vaya. «Ha hecho un tiempo buenísimo, y eso que estaban en invierno». Pero es que aquel es un invierno a 25 grados. Que ya los querríamos este agosto en Bilbao.

El primer destino de Yaiza Gutiérrez, su hermano y sus padres es Praga. / MANU CECILIO

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