Llega el frío y se dispara el gasto de calefacción pero... ¿hay alternativas más económicas al gas o los radiadores?

Llega el frío y se dispara el gasto de calefacción pero... ¿hay alternativas más económicas al gas o los radiadores?

Los sistemas de aerotermia y las estufas de biomasa son opciones a tener en cuenta por sus más bajos consumos, aunque también tienen sus pegas

María José Tomé
MARÍA JOSÉ TOMÉ

Llega la primera ola de frío de la temporada y la primera prueba de fuego para las calefacciones, que estos días van a echar humo. El pico de consumo tendrá repercusión inmediata en el recibo energético doméstico, que este año ya se ha disparado por razones meteorólogicas y por la escasez de materias primas. Este jueves se ha vuelto a conocer una nueva subida de la luz; en lo que va de año la factura se ha encarecido casi un 12% mientras que el gas había subido hasta octubre un 4,5%. Pero ¿hay alternativas más económicas a los sistemas de calefacción convencionales?

Sí, los hay... aunque establecer generalidades en este ámbito resulta peligroso ya que, a la hora de hacer el cálculo hay que tener en cuenta muchos otros factores que influirán en la factura final. «Dependerá mucho del uso que le de esa familia, la demanda de la vivienda, la localización, etc...», puntualiza Carlos Gutiérrez, responsable de la web nergiza.com y autor de la 'Guía definitiva para bajar tu factura de la luz'. Dos son los sistemas que están empezando a hacer competencia a las calderas de gas o los radiadores eléctricos (tanto convencionales como acumuladores de calor), hoy por hoy las opciones más demandadas por los consumidores: la aerotermia y los sistemas de biomasa por pellets.

Los dos son, por ese orden, los sistemas con consumos más económicos, como se puede comprobar en el gráfico bajo estas líneas, aunque la inversión inicial en ambos casos sea más abultada.

Según Iñaki Salcedo, director de AMICYF, la asociación de mantenedores de instalaciones de calor y frío de Euskadi, la tendencia hacia la que se mueve el mercado y las preferencias de los consumidores es la aerotermia, una opción muy interesante -sobre todo en las viviendas de nueva construcción y unifamiliares- porque «además de tener un consumo más bajo, permite disponer de calefacción en invierno y aireacondicionado en verano, además de agua caliente todo el año».

¿En que consiste? Esta tecnología limpia utiliza bombas de calor para extraer la energía contenida en el aire exterior y transferirla al interior del domicilio o al agua corriente. Aunque también se alimenta de energía eléctrica, su coeficiente de aprovechamiento hace que el consumo sea hasta cuatro veces menor que un radiador convencional. «Antes no era una opción muy apropiada para climas como el del norte, ya que a temperaturas bajo cero en el exterior, el rendimiento de los aparatos bajaba considerablemente. Sin embargo, esta tecnología ha avanzado mucho en los últimos tiempos y en la actualidad el COP (la relación entre el kw consumido y el devuelto en forma de calor o frío) está estimada en una proporción de 1-3, lo que la convierte una opción interesante», apunta el represetante de la asociación, que aglutina a un centenar de empresas.

A la izquierda, sistema híbrido compuesto por calderas y de bombas de calor con acumulador de agua caliente integrado. Son la úlitma solución que están dando los fabricantes para un mejor rendimiento energético. A la derecha, bomba de calor para la producción exclusuva de agua caliente.
A la izquierda, sistema híbrido compuesto por calderas y de bombas de calor con acumulador de agua caliente integrado. Son la úlitma solución que están dando los fabricantes para un mejor rendimiento energético. A la derecha, bomba de calor para la producción exclusuva de agua caliente. / Fuente: AMICYF

La otra cara de la moneda es, además del precio, sus requisitos de espacio: precisa de un equipo instalado en el exterior de la vivienda y, además, un depósito para acumular el agua que «para una familia de cuatro personas, por ejemplo, resultaría demasiado voluminoso. Por eso es una opción que se está utilizando más en edificios de nueva construcción o en viviendas unifamiliares», detalla.

Cilindros de serrín como combustible

Otra alternativa a tener en cuenta por su bajo consumo y, además, porque es respetuosa con el medio ambiente son las estufas o calderas de biomasa que utilizan como combustible 'pellets', pequeños cilindros de serrín compactado. El consumo es algo más elevado que el gas «pero tienen la ventaja de que no pagas un fijo en tu factura como sucede con este suministro», señala Carlos Gutiérrez, de nergiza.com

Este tipo de calefacción precisa de una salida de aire al exterior por lo que una chimenea es el emplazamiento ideal. La pega, en este caso, es el mantenimiento. Mientras que las calderas de gama alta tienen sistemas de autolimpieza, «en estufas y calderas gama media-baja (la mayoría de lo que se encuentra en el mercado) las labores de limpieza, llenado, almacenamiento de pellets, etc... son bastante engorrosas y a muchas familias puede no ‘encajarles» en su día a día’. Se suelen vender como que lo único que hay que hacer es ‘darle al botón’ y no es así», apunta Gutiérrez.

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