¿Hay que lavar la ropa nueva antes de estrenarla? Esto es lo que ocurre cuando no lo haces

¿Hay que lavar la ropa nueva antes de estrenarla? Esto es lo que ocurre cuando no lo haces

La ropa acumula infinidad de suciedad y bacterias desde que es producida hasta que llega a nuestro armario, ¿somos conscientes?

ALMUDENA NOGUÉS

Que levante la mano el que no lo ha hecho alguna vez. Eso de comprarse una prenda nueva y nada más llegar a casa sentir la necesidad de estrenarla en una cena esa misma noche. Para muchos, un gesto rutinario. Para otros, un error común antihigiénico y, para más inri, no exento de riegos. Y es que hay dos tipos de personas. De un lado las previsoras que lavan a conciencia cada cosa que adquieren antes de lucirla. Por otro, aquellas que ya sea por falta de tiempo, por impaciencia o por mera despreocupación no tienen reparos en estrenar ropa tal cual viene de la tienda. Y tú, ¿de qué bando eres? Si eres del segundo has de saber que la recomendación de los expertos en Consumo y del propio Ministerio de Sanidad pasa por poner la lavadora como paso previo a estrenar look. La pregunta es, ¿Cuánta gente lo hace?

Sea como fuera, la realidad es que antes de llegar a los armarios las prendas pasan por innumerables procesos y manos, desde que se fabrican hasta que se transportan y acaban en los percheros de los comercios. Por los tejidos pasan los dedos de quienes se encargan de su confección, quienes las envasan y transportan, por el dependiente que las coloca en la tienda y por los cientos de personas que las tocan, recogen del suelo (previo pisotón en muchos casos) y se las llevan al probador o incluso a casa.

«La ropa acumula infinidad de suciedad y bacterias desde que es producida hasta que llega a nuestros hogares. Por eso, es recomendable que pase por la lavadora antes de ser usada», indica el facultativo Philip M. Tierno, director de microbiología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York, en un estudio. Gérmenes, productos químicos o incluso restos menstruales son algunos de los hallazgos de este científico en la ropa interior sin estrenar analizada, pero la suciedad acumulada se extiende también a las prendas exteriores, advierte.

Al hilo de este debate, el famoso programa 'Good Morning America' realizó, con ayuda del citado doctor Tierno, un experimento en el que se analizaron blusas, pantalones y ropa interior procedente de tres tiendas: de gama baja, de gama media y de gama alta. ¿Los resultados? «En una blusa encontramos secreciones respiratorias, flora de la piel, y algunos restos de flora fecal […] Esta otra incluso microorganismos vaginales y gérmenes fecales en cantidades superiores a lo normal», reveló el experto. Este tipo de sustancias -detalló- se acumulan principalmente en las zonas de la prenda próximas a las axilas y cercanas a las nalgas en el caso de los pantalones. «La mayoría de las personas no son conscientes de esto porque ven la ropa nueva y perfectamente colocada en el estante. Sin embargo, mucha gente se la prueba. Así entra en contacto con ciertas partes de su cuerpo que pueden tener agentes patógenos que después se transmitirán», explica el doctor. Los consejos de Tierno para evitar infecciones son claros: lavar la ropa antes de usarla y probársela llevando otras prendas debajo para evitar el contacto directo. ¿Pero quién lo hace?

Eliminar los restos de los productos químicos empleados en el proceso de fabricación textil es otro de los argumentos que ponen sobre la mesa los expertos. Y es que dichos residuos en contacto con ciertas pieles más sensibles pueden generar una alergia. Una vez que las prendas están acabadas se pueden pulverizar con fungicidas para evitar el crecimiento de hongos durante el transporte o colorear con tintes químicos. Todos estos productos pueden causar dermatitis o vulvitis en el caso de la ropa interior, entre otras enfermedades.

Para prevenirlos basta con un simple lavado. Así lo advierten también desde la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU): «Como consejo al consumidor, recomendamos lavar siempre las prendas antes de estrenarlas. Así se eliminarán los restos de fabricación que podrían causar alguna reacción indeseable. Especialmente la ropa de colores intensos o estampada tiene mayor riesgo de contener sustancias nocivas, por lo que hay que tener cuidado si se padecen alergias o se es sensible a irritaciones», aconsejan desde la organización. «En el caso de la ropa para bebés, el lavado previo se hace obligatorio» añaden.

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