La Justicia europea desmonta el sistema de Uber

Uno de los coches de Uber. / AGENCIAS

El Tribunal de la UE falla que debe ser regulado como un transporte más por los Estados. La plataforma estadounidense, por su parte, considera que la sentencia «no cambia nada»

ADOLFO LORENTECorresponsal. Bruselas

La Lotería de Navidad se ha celebrado hoy y ha tocado a los taxistas españoles. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), en una esperadísima sentencia, ha fallado hoy en contra del modelo de negocio empleado por Uber. Los jueces, como ya avanzó el abogado general el pasado 11 de mayo, han decretado que «este servicio de intermediación forma parte integrante de un servicio global cuyo elemento principal es un servicio de transporte y, por lo tanto, no responde a la calificación de 'servicio de la sociedad de la información', sino a la de 'servicio en el ámbito de los transportes'». Es decir, que deben someterse a toda la legislación 'ad hoc' de los Estados miembros, teniendo que necesitar las pertinentes licencias.

El TJUE, radicado en Luxemburgo, se ha pronunciado sobre este asunto después de que un juzgado de instrucción de Barcelona le plantease una cuestión prejudicial sobre una demanda realizada por una asociación de taxistas de la capital catalana. Hoy, han ganado una trascendental batalla dentro de la guerra que decretaron a Uber, uno de los símbolos de la llamada economía colaborativa o economía 'gig'.

En el fallo se explica que un servicio de intermediación como éste, «que tiene por objeto poner en contacto, mediante una aplicación para teléfonos inteligentes, a cambio de una remuneración, a conductores no profesionales que utilizan su propio vehículo con personas que desean efectuar un desplazamiento urbano, está indisociablemente vinculado a un servicio de transporte, y, por lo tanto, ha de calificarse de 'servicio en el ámbito de los transportes' a efectos del Derecho de la Unión». Y va más allá. «En consecuencia, un servicio de esta índole está excluido del ámbito de aplicación de la libre prestación de servicios en general, así como del ámbito de aplicación de la Directiva relativa a los servicios en el mercado interior y del de la Directiva sobre el comercio electrónico».

En este sentido, el Tribunal de Justicia matiza que «la aplicación que proporciona Uber es indispensable tanto para los conductores como para las personas que desean realizar un desplazamiento urbano» y que «pone de manifiesto que Uber ejerce una influencia decisiva sobre las condiciones de las prestaciones efectuadas por estos conductores».

Uber: «No cambia nada»

Tras conocer la sentencia, Uber ha señalado que la decisión del Tribunal de Justicia de la UE de considerarla una empresa de transporte y no una plataforma digital «no cambia nada» en la operativa de esta compañía de alquiler de vehículos con conductor «en la mayoría de los países de la UE». «Sin embargo, todavía hay millones de europeos que no pueden usar apps como la nuestra», ha recalcado la compañía estadounidense en un escueto comunicado.

Uber, asimismo, ha recordado las recientes declaraciones de su consejero delegado de que «conviene regular servicios como Uber». Por ello, ha indicado que continuará «el diálogo con países y ciudades en toda Europa».

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