El juez ordena la detención de Juana Rivas

Juana Rivas sigue en paradero desconocido con sus hijos. /AFP
Juana Rivas sigue en paradero desconocido con sus hijos. / AFP

El juzgado remitirá ahora un oficio a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para que sea localizada, detenida y presentada ante el juez

YENALIA HUERTASGRANADA

El juzgado de Instrucción 2 ha ordenado la detención de Juana Rivas, la madre de Maracena que permanece en paradero desconocido, según han avanzado fuentes judiciales el periódico Ideal. El juzgado remitirá ahora un oficio a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para que sea localizada, detenida y presentada ante el juez.

Juana Rivas, la vecina de Maracena que permanece en paradero desconocido con sus dos hijos menores desde el 26 de julio, no se ha presentado esta mañana a su cita con la Justicia. Su comparecencia estaba fijada a las 10.30 horas en el Juzgado de Instrucción 2 de Granada, que se halla en el edificio judicial de la Caleta.

Juana estaba citada «como investigada» por «un posible delito de sustracción de menores en su modalidad de retención ilícita», por llevarse consigo a los dos pequeños, de 3 y 11 años, y desvanecerse con ellos incumpliendo la orden judicial de entregarlos a su padre, residente en Italia. La mujer debía de declarar únicamente sobre este hecho -y no sobre otro- ante el juez que sustituye en este período veraniego a la jueza titular de ese órgano judicial, que es María Ángeles Jiménez.

De este modo, el magistrado ha dictado «un auto de detención y presentación». El paso siguiente tras dicha orden de busca y captura es que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad procedan a localizarla para llevarla ante el juez.

Presentación del padre

Francisco Arcuri, a su llegada a los juzgados.
Francisco Arcuri, a su llegada a los juzgados. / ALFREDO AGUILAR

El que sí se ha presentado es Francisco Arcuri, la expareja de Juana Rivas, que ha llegado al edificio judicial de la Caleta de Granada a las 9.20 horas para comparecer en la causa penal abierta contra Juana Rivas. El hombre, residente en Italia, ha sido recibido con gritos de «igualdad» y «ánimo Francesco» por miembros de una asociación de custodia compartida, que han alzado claveles blancos en señal de apoyo. Arcuri ha salido de los juzgados a las 11.00 y se ha marchado en un taxi sin hacer declaraciones.

Sí las ha hecho su abogado, Adolfo Alonso, que ha confirmado que «no ha comparecido nadie, no ha comparecido ella ni representante legal alguno de ella, ni asesor ni abogado». Además, ha aclarado que si no ha comparecido es porque no ha podido ser citada al encontrarse en paradero desconocido.

Por todo ello, el abogado ha añadido que se ha visto obligado a solicitar medidas de índole personal sobre ella y relacionadas «con la entrega inmediata» de los niños al padre mediante intervención policial, al entender que se encuentran en «una situación de riesgo». El letrado ha explicado que hay una discusión procesal sobre qué órgano es competente para conocer el asunto, si un juzgado de Instrucción normal o el turno especial de violencia de género, al estar valorando «si se ha producido, como nosotros sosteníamos, dos posibles delitos de violencia familiar contra el padre y contra los menores de maltrato psicológico continuado, como consecuencia de todas las situaciones que están produciéndose».

«Cordura»

Así, ha confirmado que ha pedido la orden de detención de Juana, al tiempo que ha reclamado «cordura» porque «esto puede no terminar bien». Ha detallado que ha instado exactamente tres medidas: la detención de ella para la celebración de una pequeña vistilla para determinar su ingreso en prisión o no, y subsidiariamente, si no se acuerda su detención, que se dicte una orden de búsqueda y localización, y una orden especial de protección de salida de los menores.

El abogado de Arcuri ha considerado que se ha producido un «desenfoque absoluto de una situación», pues, según ha recordado, «no es si estamos o no ante una violencia de género, eso es un pretexto y ha sido una percha para silenciar que estamos ante un secuestro interparental de menores, y no uno, sino dos». Así, ha confiado en que hoy sea un día en el que se pueda avanzar un poco en resolver la situación, pues «realmente lo que nos importa es saber dónde están los críos y que se cumpla la legalidad».

Sobre Arcuri ha dicho que «es un hombre tranquilo», y ha admitido que tanto él como su cliente están «desbordados» por todo este interés mediático. En cuanto al pacto que ofrecieron a Juana, ha dicho que «está ahí» y lo mantiene. «Yo creo que ella debe recapacitar un poco, que no debe tener miedo y que debe saber que tiene las puertas abiertas, que lo único que queremos son los niños, que ella no va a tener ningún problema y me ratifico en la oferta que he hecho», ha manifestado el abogado.

Vacaciones con sus hijos

Fue en mayo de 2016 cuando la mujer, que tiene a su familia en Maracena, vino a España para pasar unas vacaciones con sus hijos y decidió no volver a Italia, denunciando en julio haber sido víctima de presunta violencia de género por parte de su pareja. Arcuri, por su parte, ha negado ser un maltratador. El hombre aceptó 3 meses de prisión en 2009 por haber golpeado a Juana una noche.

Las fuentes agregaron que en caso de incomparecencia, el juez pedirá un informe al fiscal antes de decidir si dicta el auto de detención. El periódico granadino contactó ayer con María Castillo Pozo, abogada de oficio de Juana en el proceso civil, quien dijo no tener constancia de ningún tipo de designación ni por el Colegio de Abogados ni por el juzgado para asistir hoy, en esta causa penal, a la mujer.

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