Las instituciones vascas estarán preparadas para atender siempre en euskera en cinco años

Las instituciones vascas estarán preparadas para atender siempre en euskera en cinco años
EFE

La oposición parlamentaria critica al Gobierno vasco por impedir el debate sobre el nuevo Plan de Normalización Lingüística de la Administración Vasca

Fermín Apezteguia
FERMÍN APEZTEGUIA

Cualquier ciudadano que se dirija a la Administración vasca podrá ser atendido siempre en euskera en el plazo de cinco años. Para esa fecha, el año 2022, las instituciones –todas ellas y también sus empresas públicas– tendrán que estar capacitadas para dar una servicio de atención al público en las dos lenguas oficiales de la comunidad «en el 100% de las ocasiones», según recogerá el sexto Plan de Normalización Lingüística, avanzado este martes en el Parlamento por el consejero de Cultura, Bingen Zupiria. El desafío no será fácil.

El compromiso adquirido por el Ejecutivo autónomo se enfrenta a una realidad incontestable, que dificultará la consecución de este logro. El 40% de las plazas, especialmente en ámbitos como Justicia, la Ertzaintza y los servicios de salud, carece en la actualidad de un perfil de euskera de obligado cumplimiento. Como contrapartida, el entramado institucional vasco cuenta con una plantilla muy envejecida, que prácticamente se renovará de manera natural en la próxima década. Esta realidad juega a favor del Ejecutivo de Euskadi. El relevo generacional que está en ciernes favorecerá, sin duda, el proceso de euskaldunización de la red.

En su comparecencia, en la que hizo balance del quinto plan de normalización lingüística, que finalizó el pasado 31 de diciembre y avanzó las líneas maestras del nuevo proyecto 2018-2022, Zupiria ha explicado que, según un estudio propio, la Administración vasca no siempre es capaz de contestar en euskera a las demandas de los ciudadanos. Un 10% de los escritos en lengua vasca se responden en castellano y hasta en un 25% de las veces ocurre lo mismo a nivel hablado.

Zupiria ha considerado de manera positiva estos resultados. La Administración vasca, según ha dicho, está garantizando los derechos de los vascoparlantes, a pesar de que aún tiene «trabajo pendiente para atender en euskera a cualquier ciudadano en cualquier lugar de Euskadi». «Podemos hacer un balance positivo», se ha felicitado «porque el euskera se usa más que nunca en la Administración pública. Se pueden mejorar los objetivos, pero los derechos lingüísticos no han estado nunca tan protegidos como en la actualidad».

A la espera del plan definitivo, el dirigente jeltzale ha apuntado algunas de las directrices que marcarán el nuevo plan de euskaldunización. Zupiría ha defendido, en este sentido, la necesidad de poner en marcha una especie de ‘comités de bienvenida’ a los nuevos trabajadores, que favorezcan expresarse entre ellos en euskera de forma rutinaria. ¿Por qué se quiere algo así? Porque, según ha explicado, muchos empleados utilizan en sus relaciones cotidianas siempre el castellano, a pesar de saber hablar perfectamente en euskera. Ocurre especialmente en las empresas públicas, donde según un estudio presentado en la comisión, los trabajadores evitan el uso de la lengua vasca, a pesar de haber acreditado altos niveles de euskera para conseguir la plaza que tienen.

Menos traducciones

El próximo plan de euskaldunización también contendrá medidas tendentes a favorecer la producción de textos en euskera. El departamento de Cultura se propone incentivar la comunicación tanto interna como externa en lengua vasca, y reducir el número de traducciones que se solicitan o contratan desde áreas atendidas por personal que, supuestamente, tiene nivel adecuado como para redactarlas. «Si se tiene perfil, se tiene que ser capaz de generar textos en euskera; la Administración está obligada, además, a favorecer esa tarea».

Cada Departamento del Gobierno vasco contará además con un plan estratégico propio que definirá dónde se está en materia de euskaldunización, cuáles son los objetivos que se persiguen y «donde se quiere estar». Al final del proceso, en 5 años, la idea es que «los indicadores de uso del euskera en la Administración vasca hayan crecido quince puntos».

Críticas de la oposición

Los detalles de la nueva legislación se conocerán en los próximos meses. Entretanto, el Consejo de Gobierno del Ejecutivo de Vitoria, según informó Bingen Zupiria, dio ayer el visto bueno a una propuesta de nuevas tablas para la unificación de los perfiles en todo Euskadi, que ha sido pactada por EUDEL (ayuntamientos), UEMA y HAKOBA (Gobierno vasco, diputaciones y consistorios de las tres capitales vascas). Esta norma estará vigente hasta que se apruebe el VI Plan de Normalización Lingüística, que lo sustituirá definitivamente.

La oposición recibió con críticas las ideas expuestas por el consejero de Cultura y Política Lingüística. Pili Zabala (Podemos) y Laura Garrido (PP) han protestado por la falta de acceso a una documentación previa que hubiera servido, según han criticado, para preparar un debate «en profundidad» sobre una materia tan trascendental como ésta. Rebeka Ubera, de EH Bildu, ha recordado por su parte a Zupiria que la sociedad vasca ha cambiado mucho en las últimas décadas y que el euskera, «para su normalización», necesita de «decisiones más valientes». «¿Cómo se van a garantizar los derechos lingüísticos de los ciudadanos si los perfiles no se adaptan a la realidad sociolingüística?», se preguntó. PNV y PSE-EE han defendido la propuesta institucional, ajustada según han valorado a las necesidades de la actual sociedad vasca.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos