Ignacio González, de la cárcel de Soto del Real a buscar gangas en el mercadillo de Santoña

Ignacio González, en uno de los puestos de ropa del mercadillo de Santoña este sábado. //EL ESPAÑOL
Ignacio González, en uno de los puestos de ropa del mercadillo de Santoña este sábado. / / EL ESPAÑOL

«Iba con la mujer, una hija y otro matrimonio. Está tan delgado que no pesa ni veinte kilos echado a mojo», comenta la titular de un puesto de alimentación que le vendió un queso y un kilo de nueces

MARIÑA ÁLVAREZ

Santoña tiene fama por muchas cosas y sobran las razones para visitar este pueblo de las Siete Villas. Una de ellas, sin duda, es su mercadillo de los sábados, muy conocido sobre todo porque se venden falsificaciones de ropa de marcas caras. A sus puestos acuden desde todas partes gente de lo más variopinta. Tanto como el expresidente de la Comunidad de Madrid Ignacio González. Recién estrenada su libertad, gracias al pago de una fianza de 400.000 euros después de pasar más de medio año en la cárcel de Soto del Real, a González, presunto cabecilla de la trama de corrupción Lezo, se le vio este sábado rebuscando en los puestos del mercadillo. Tal y como informa El Español, se probó las famosas cazadoras del mercado santoñés -concretamente imitaciones de las marcas Moncler y Napapijri-, aunque no consta si finalmente se compró alguna. Acompañado por su esposa, Lourdes Cavero, una de sus hijas y al menos otro matrimonio más, y tratando en lo posible de pasar desapercibido, se tomó su tiempo de puesto en puesto y sí que acabó llevándose algunas gangas. Entre otras, un queso de cabra y un kilo de nueces a las que no pudo resistirse. Y la vendedora lo reconoció al instante.

«Enseguida supe que ese era Ignacio González, y eso que no hablaba con nadie y está súperdelgado, mucho más de lo que se ve en televisión» ASCEN, VENDEDORA DE QUESOS

Era la ramaliega Ascensión Cano, de Productos Regina, a la que todos conocen como Ascen, que puso nombre enseguida al «callado» visitante. «Es que soy muy politiquera, me los conozco a todos, y supe que ese era Ignacio González. Y eso que no hablaba nada y está súper delgado, mucho más que lo que se ve en televisión». Tan delgado lo vio que su compañero de puesto no creía que fuera él: «¡Pero si no se le tienen los pantalones!, me dijo el compañero, 'hombre, qué quieres, después de tanto tiempo en Soto del Real', le dije. 'Este no pesa ni veinte kilos echao a mojo', me comentó». Su extrema delgadez, sumado a que iba enfundado en un plumífero «de esos como de michelín» bien tapado «y casi todo el rato con capucha, aunque no llovía», consiguió casi, casi pasar inadvertido.

Ascensión Cano, 'Ascen', con un puesto de legumbres en la Feria de Todos los Santos de Arredondo.
Ascensión Cano, 'Ascen', con un puesto de legumbres en la Feria de Todos los Santos de Arredondo. / ANTONIO 'SANE'

Pero alguno hasta le hizo fotos con el móvil -publicadas en El Español, que ha permitido a este periódico su reproducción- y aquí y allá hay testigos de su presencia. Un policía local que hacía labores de seguridad ciudadana lo vio, igual que Ascen y también otra periodista bilbaína que merodeaba por el mercadillo y cantó en Twitter que lo había visto: «No pude sacarle foto. Me pilló y se escondió», escribió en la red social. Hasta Miguel Ángel Revilla ha retuiteado la información de El Español, comentando con sorna que tal vez la razón de su presencia en Santoña no fuera precisamente ir a conocer el merdadillo...

Si fue o no a visitar el penal con las mejores vistas del país, no ha trascendido. Pero sí que, entre corrillos, los vendedores que lo reconocieron comentaron «que hablaba mucho por el móvil, que él miraba las cosas y otro venía y las compraba. No habló en ningún momento. Pero él miraba y comentaba a alguno que le acompañaba 'estas alubias son buenas', y entonces ese las compraba». Así pasó en su propio puesto, «vio las nueces y le dijo a la señora algo y me compraron un kilo de ellas y un queso de cabra. Y luego fue al puesto de al lado, de un señor de Liaño, y le compraron un queso de nata de Cantabria», detalla Ascen.

Los cinco se tomaron su tiempo en la parte del mercadillo donde se venden productos de alimentación. «Estuvo media hora por mi zona, dando paseos y mirando todo el rato para abajo. Yo no le vi hablar con nadie y muchos no le reconocieron por lo delgadísimo que está y porque llevaba la capucha. La mujer y la chica joven, que debía de ser la hija, iban las dos con gorros también, y te digo que no hacía tan mal tiempo», comenta la quesera. Después pasaron a la zona textil, donde el político investigado por corrupción fue captado por testigos probándose las cazadoras.

Recién salido de prisión

El 8 de noviembre Ignacio González (57 años) abandonaba la prisión de Soto del Real en un lujoso Jaguar de color negro. Los medios dieron cuenta de su deteriorado aspecto físico -se calcula que en los meses que permaneció recluido en el módulo de respeto pudo perder entre 15 y veinte kilos-. Gracias a las generosas aportaciones de once amigos y familiares, el exdirigente del PP madrileño había conseguido reunir en tiempo récord (12 horas) los 400.000 euros de fianza impuestos por el juez del 'caso Lezo', una operación vinculada al Canal de Isabel II que produjo un importante perjuicio a las arcas públicas. Ahora está en libertad provisional, pero los delitos en los que presuntamente habría incurrido -organización criminal, malversación, prevaricación, falsedad documental o blanqueo de capitales- sumarían penas de más de 20 años de prisión.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos