«La huella digital será obligatoria para todos los parados y los perceptores de la RGI»

La consejera Beatriz Artolazabal revisa un documento de trabajo en su despacho de Lakua./IOSU ONANDIA
La consejera Beatriz Artolazabal revisa un documento de trabajo en su despacho de Lakua. / IOSU ONANDIA

La consejera Beatriz Artolazabal defiende la medida por la «modernización» que supone y no espera reparos de la Agencia de Protección de Datos «una vez que se apruebe en el Parlamento vasco»

Jesús J. Hernández
JESÚS J. HERNÁNDEZ

Insiste Beatriz Artolazabal (Vitoria, 1970) en que «valoremos lo que supone la RGI, su importancia para mantener baja la tasa de pobreza y para la cohesión social, pese a todas las dificultades». La consejera de Empleo y Políticas Sociales cuenta que no cesa de recibir visitas, de otras comunidades y del extranjero, para conocer el modelo. «Se valora más fuera que dentro». Escrutamos la reforma que abandera.

- La propuesta que han presentado PNV y PSE mantiene la huella digital como obligatoria para perceptores de la RGI y trabajadores.

- Hemos actualizado la RGI a las nuevas situaciones, para que proteja de manera adecuada a los ciudadanos vascos, siendo sostenible en el tiempo, y que incluya a colectivos que ahora no estaban suficientemente protegidos, como las familias. Una de las medidas es la huella digital. Lo que proponemos es que sea la forma de identificación para agilizar y garantizar la seguridad. Está en muchas administraciones.

- Pero, a diferencia del periodo de pruebas actual, será obligatoria.

- Sí. Cuando un ciudadano se dirija a Lanbide para solicitar cualquiera de sus servicios va a tener que utilizar estos datos biométricos como medio de identificación. Es que no podemos estar al margen de lo que demanda la sociedad, que es una mayor eficacia y eficiencia en la gestión de los recursos públicos.

- Por tanto, un ciudadano que vaya a buscar trabajo o que solicite la prestación de desempleo, tendrá que dar su huella.

- Sí, porque va a ser la forma en que los ciudadanos nos relacionemos con este organismo.

Las cifras

269.000
personas tendrán que identificarse con la huella digital para cualquier trámite con Lanbide desde que se apruebe en el Parlamento vasco la reforma de la RGI. Hay unos 125.000 parados (otros 143.000 buscan un empleo mejor). Entre ellos, la mayoría de los 58.000 perceptores de la RGI. Lanbide tiene 1.000 trabajadores.
16
oficinas del Servicio Vasco de Empleo están testando el sistema de identificación a través de la huella digital. Comenzaron con una decena de sedes en abril. El proceso dura «apenas cinco minutos». Durante este periodo de pruebas es siempre voluntario, tanto para los perceptores de la RGI como para los trabajadores.

- Esto afecta a futuros desempleados, pero también a todos los parados actuales, ¿verdad? ¿De cuánta gente estamos hablando?

- Sí. En Lanbide hay unos 125.000 parados. Hay que incluir también a los que acuden a nosotros en busca de una mejora de empleo. Unas 268.000 personas en total. Más los trabajadores de las oficinas, un millar.

«Dos perceptores que compartan piso sólo recibirán la RGI 24 meses»

- La Agencia Vasca de Protección de Datos recordó que los datos biométricos tienen una especial protección. Sólo pueden usarse cuando es la medida menos invasiva aplicable. ¿Lo es? ¿No hay otra forma de controlar la identidad?

- Yo no hablaría solamente de control. Es una mejora en la gestión. La palabra control puede dar a entender algo que no está en el espíritu de la norma. Esto es un método más ágil y más seguro. Es algo cotidiano. A nadie le sorprende cuando renovamos el DNI, poner la huella. Nos da seguridad, a nosotros como ciudadanos y a los profesionales.

- La misma agencia expresó sus dudas especialmente si era una medida «masiva». ¿Qué van a hacer ahora para lograr el beneplácito?

- Hay una normativa europea que entró en vigor en mayo que obliga, antes de introducir una forma de identificación, a que se evalúe el coste y la repercusión que tendrá. De forma masiva no se pueden exigir identificaciones si no hay una correlación entre la vía que se quiere usar y lo que se quiere conseguir. Creemos que la fórmula para poder exigirlo es contemplarlo en la ley. Eso no va a tener ningún cuestionamiento jurídico si es aprobado por la mayoría del Parlamento. Además, evitará problemas de interpretación. Si la ley se aprueba en el Parlamento con la huella obligatoria, se pondrá en marcha. Mis datos biométricos ya están en Lanbide.

«Desde 2012 hay 183 millones en cobros indebidos, pero hemos invertido 4.000 millones»

- A su juicio, la modernización del sistema es un motivo suficiente para recabar la huella de este colectivo.

- Yo no centraría toda la modernización en la huella porque hay otras medidas. En las 43 oficinas, a veces, se dan respuestas diferentes a los ciudadanos y estamos trabajando para homogeneizarlas.

Volumen de quejas

- ¿Cómo explica la existencia de diferentes criterios en las oficinas?

- Lanbide es una organización que ha ido creciendo por la unión de diferentes modelos y culturas. Algunos provienen del antiguo Inem, otros de Egailan -el embrión del Servicio Vasco de Empleo- y otros del Departamento vasco de Empleo. Tres culturas diferentes, con condiciones dispares. Se han dado grandes pasos gracias a la profesionalidad de los trabajadores. La última encuesta de satisfacción de los usuarios dice que hemos mejorado. Pero todavía podemos hacerlo mejor.

- ¿No es excesivo el volumen de quejas que genera Lanbide? El Ararteko dice que no puede dedicar la mitad de su jornada a este asunto.

- Ya. En este momento en Lanbide hay unas 58.000 unidades convivenciales que reciben la RGI. La cifra disminuye y eso está aliviando el trabajo en las oficinas. Son 125.000 beneficiarios en total. El volumen de transacciones es altísimo. Hay quejas. Pero quiero destacar que, de todas ellas, el porcentaje de tramitaciones inadecuadas es muy bajo. Incluso de las que acaban en la vía judicial, Lanbide actuó de forma correcta en la mayoría. Tengo una relación fluida y estrecha con el Ararteko y hemos acordado mejoras.

«Quiero que se apruebe para septiembre y con el mayor consenso posible»

- A grandes rasgos, ¿qué cambios destacaría de la nueva RGI?

- Damos mayor protección a las familias, bajando la exigencia del padrón de tres a dos años para los que tienen hijos a cargo. Cuantificamos de forma exacta las cuantías evitando que estén sujetas a los vaivenes del Salario Mínimo Interprofesional. Lo hemos hecho siguiendo estudios técnicos rigurosos basados en las encuestas de pobreza. También aumentamos las cuantías. Y agilizamos la gestión y los trámites, mejorando la coordinación con las haciendas forales, los ayuntamientos y el Estado.

- La RGI cubrirá ahora a los refugiados. ¿Cuánto tiempo de padrón les pedirán?

- Ninguno. No se les exigirá. Cuando estas personas llegan tienen una situación muy compleja y se agrava más al esperar años.

«Ganar más trabajando»

- Se limita la prestación a una por domicilio. ¿Qué sucederá con dos perceptores, sin nexos afectivos entre ellos, que comparten piso?

- Seguramente es la medida más controvertida porque algunos interpretan que habrá ciudadanos que se queden al margen. Estamos primando las unidades convivenciales estables y planteamos excepciones.

- Entre las excepciones no está compartir piso. Hay perceptores que pagan por una habitación.

- Dos personas que no se conozcan de nada y compartan vivienda podrán cobrarla durante 24 meses, pero luego no. Entendemos que, si esas personas conviven juntas, habrá gastos comunes que se puedan compartir. Y no hay por qué duplicar los ingresos sobre esos gastos.

- ¿Habrá bonificaciones para las empresas que contraten a perceptores de la RGI?

- Sí. Una de las cosas que hemos mejorado son los incentivos al empleo. Queremos que la gente trabaje y evitar que se cronifique su situación. Deben ganar más trabajando. Recibir una cuantía para seguir haciéndolo permite que vayan mejorando y opten a empleos mejores. Habrá asesores de empleabilidad y otros del ámbito de los servicios sociales.

- En el Departamento de Empleo hay un sinfín de entes con planes propios.

- Gobierno vasco, Diputaciones y ayuntamientos. Queremos crear un Lanbide Sarea (Red Lanbide) donde estén todas las organizaciones y donde trabajen de forma estrecha. También buscaremos la colaboración público-privada.

- Diferencian a los pensionistas en la nueva RGI, aunque el importe que reciben es similar.

- Sí, es una cuantía levemente superior. Creemos que tienen una situación diferente. Queremos agilizar sus trámites porque su situación patrimonial, por ejemplo, no varía.

- Dice la oposición que han optado por una tramitación más rápida pero menos garantista.

-Nos toca liderar cambios de calado, con mucho trabajo técnico. La proposición de ley tiene todas las garantías. La usan todos los gobiernos. Me quedo con el contenido.

- ¿Cuáles son las últimas cifras que manejan de cobros indebidos?

- Queremos reducirlos más todavía, pero es difícil que se eliminen completamente. Representan el 4,5% de lo tramitado desde 2012.

- ¿Cuánto supone en millones?

- 183 millones de euros hemos reclamado de cobros indebidos. Pero es que, si calculamos lo invertido en la RGI en el mismo periodo vemos que son 4.000 millones de euros.

- Los casos de fraude hacen mucho daño. ¿Se acabarán ahora los triples cobros y las tramas?

- Los vamos a dificultar mucho. El porcentaje de fraude va bajando. En 2012 era el 0,55% y en abril fue el 0,28%. Es verdad que esas situaciones hacen daño. Perjudican al modelo, pero el número es pequeño en relación a los beneficiarios.

- A esta reforma le caen críticas desde la derecha y la izquierda. No tienen mayoría en el Parlamento, ¿con quién la aprobarán?

- Nosotros estamos en el centro y gracias a esa virtud podemos recoger las aportaciones de ambos. No tengo líneas rojas. Me gustaría que fuera con el mayor apoyo posible.

- Póngale fecha.

- Me gustaría que en septiembre esté debatida y aprobada la ley, pero ahora depende de los tiempos del Parlamento vasco.

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