Un hijo del león Cecil, abatido por un cazador de trofeos en Zimbabue

El león Cecil en el Parque Nacional de Zimbabue, en una imagen de 2012./AFP
El león Cecil en el Parque Nacional de Zimbabue, en una imagen de 2012. / AFP

Xanda, que tenía 6 años, ha sido tiroteado por un participante sin identificar durante una sesión de caza legal

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Un cazador de trofeos mató a uno de los hijos del león Cecil, cuya muerte en 2015 a manos de otro cazador provocó la indignación en todo el mundo. Xanda, un león de 6 años (la esperanza de vida de la especie es de entre 10 y 15), fue abatido el 7 de julio en el oeste de Zimbabue, cerca del lugar donde hace dos años un cazador estadounidense mató al padre del felino, con ayuda de un potente arco y de una flecha.

«Un cazador de trofeos mató a Xanda en el marco de una caza legal en el exterior del parque nacional de Hwange», declaró a la AFP Andrew Loveridge, del departamento de zoología de la universidad británica de Oxford. «Como investigadores, estamos tristes por perder a un animal al que estudiábamos desde su nacimiento», añadió.

La muerte en 2015 de Cecil, macho dominante caracterizado por su melena negra y una de las atracciones del parque nacional de Hwange, provocó una gran indignación en el mundo entre los defensores de los animales. La justicia zimbabuense renunció finalmente a llevar a juicio al organizador del safari, el zimbabuense Theo Bronkhorst, por su parte, el dentista estadounidense Walter Palmer, autor de la matanza de Cecil y quien pagó 55.000 dólares por su safari, no fue investigado por la justicia.

En el marco de un proyecto sobre la preservación de la vida salvaje de la Universidad de Oxford, Cecil y Xanda estaban equipados con collares GPS, que revelaron que los dos felinos se alejaron del parque entrando en una zona donde la caza era legal.

El cazador de trofeos que mató a Xanda no fue identificado. Muchos de ellos vienen de Estados Unidos, Europa o de Sudáfrica y pagan decenas de miles de dólares por sus permisos de caza. Los defensores de la caza consideran que esta industria permite financiar proyectos de conservación de la fauna a largo plazo y que los ingresos sirven para proteger la vida salvaje y capturar a los cazadores furtivos. Según el diario británico Daily Telegraph, la expedición que resultó mortal para Xanda estaba organizada por el zimbabuense Richard Cooke, que entregó el collar GPS del felino cuando lo descubrió.

Xanda era el cabeza de una familia de dos leonas y varios cachorros. Formaba parte de los 12 hijos de Cecil que seguían vivos el año pasado. «La matanza de leones en nombre del entretenimiento debe parar», reaccionó Tennyson Williams, director en África de la organización World Animal Protection, que calificó de «inaceptable la muerte cruel y absurda de Xanda». «África ganaría más con una industria basada en la protección de leones que en su caza», aseguró. «La caza de trofeos a menudo conduce a un sufrimiento prolongado y alimenta la demanda de productos de animales salvajes, dejándoles expuestos a una mayor explotación».

Los científicos, que dicen que Hwange cuenta con una población saludable de cerca de 550 leones, están presionando para crear una zona de exclusión de caza de 5 kilómetros para proteger a los leones que vagan fuera de los límites del parque.

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