Gobierno y sanitarios llegan a un pacto sobre las vacunas tras 11 años de litigio

Una enfermera pone la vacuna de la gripe a una mujer mayor en Bilbao./IGNACIO PÉREZ
Una enfermera pone la vacuna de la gripe a una mujer mayor en Bilbao. / IGNACIO PÉREZ

La ministra de Sanidad se compromete a eliminar el punto del decreto que impedía ponerlas si antes no las prescribía un médico

María José Carrero
MARÍA JOSÉ CARRERO

Médicos y enfermeros ponen fin a la discusión sobre la prescripción de fármacos y productos sanitarios. El acuerdo se alcanzó ayer por la tarde en una reunión en el Ministerio de Sanidad, cuya titular, Dolors Montserrat, se felicitó por el pacto. No es para menos, ya que se pone fin a una disputa que duraba 11 años.

Fue en 2006 cuando se aprobó una importante modificación de la Ley del Medicamento. Desde entonces, los profesionales de la Medicina y de la Enfermería han estado enfrentados respecto a qué podían prescribir los segundos en el práctica diaria de su trabajo. El debate se quiso zanjar en 2015 con un real decreto del entonces ministro de Sanidad, Alfonso Alonso, que echó más leña al fuego. ¿La razón? Esta normativa en vigor establece que siempre que se receta algo a un paciente debe existir la indicación de un facultativo.

En el día día de la actividad sanitaria esto supone que cuando un enfermero realiza una cura de una herida no puede recetar una pomada, del mismo modo que le está prohibido poner las vacunas estipuladas, tanto para los niños, como para los adultos sin una receta del médico. Prueba de ello es que para la campaña de la gripe, el consejero de Salud, Jon Darpón, ha tenido que publicar una orden en el Boletín Oficial del País Vasco con una prescripción universal para los colectivos a los que se recomienda inmunizarse contra los virus.

La clave

2006
La reforma de la Ley del Medicamento abre el debate sobre qué podían recetar los enfermeros
2015
Un real decreto impide a los enfermeros administrar nada, ni pomadas, si antes no lo prescribe un médico
2017
El consejero de Salud dicta una orden para vacunar de la gripe a la población sin pasar por el médico

Después de meses de negociaciones, se ha puesto fin a esta situación. El Foro Profesional (un órgano colegiado de participación de las profesiones sanitarias tituladas, dependiente del Ministerio de Sanidad) ha acordado modificación del real decreto de Alfonso Alonso. Según explicó su sucesora en el cargo, la nueva redacción del polémico artículo 3.2 del decreto diferencia entre medicamentos sujetos a prescripción médica y fármacos o productos utilizados en el ámbito de cuidados generales o especializados, que los enfermeros pueden recetar.

Sin acreditación específica

Además, se incluye el punto 3.3, que articula cómo se ejerce la competencia en aquellos casos en los que no haya necesidad de diagnóstico y prescripción individualizadas, como ocurre en las campañas generalizadas de vacunación. En el resto, sí que se precisará de la indicación de un facultativo. Por último, el Foro Profesional ha optado por renunciar al requerimiento de formación complementaria para acreditarse como enfermero prescriptor al entenderse que esta cuestión ya se contempla en la carrera.

La ministra Montserrat ha calificado el acuerdo de «histórico». Por su parte, el presidente del sindicato de Enfermería Satse, Manuel Cascos, se felicitó ya que «los profesionales ganan en seguridad». El presidente del Consejo General de Enfermería, Florentino Pérez Raya, ha agradecido «la buena disposición» de todas las partes hasta el punto de decir que «la actitud de los médicos ha sido ideal y habría que continuar en esa línea de unión para mejorar la sanidad de nuestro país».

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