52 víctimas de la violencia de género llevan escolta en Euskadi

Una mujer, víctima de malos tratos./Fotolia
Una mujer, víctima de malos tratos. / Fotolia

Según el Departamento de Seguridad del Gobierno vasco durante este año 4.519 mujeres han presentado denuncias

EUROPA PRESS

Un total de 4.519 mujeres han sido víctimas de violencia de género por parte de sus parejas o exparejas en Euskadi durante 2017, una cifra ligeramente superior a la de hace un año, que se situó en 4.352. Además, en la actualidad, 52 víctimas llevan escolta, según ha informado el Departamento de Seguridad del Gobierno vasco.

Por Territorios, el número de mujeres víctimas de violencia de género o doméstica ascienden este año a 2.104 en Bizkaia, 1.370 en Gipuzkoa y 1.045 en Álava. Entre las medidas de protección más destacadas que se destinan a estas mujeres figuran el teléfono Bortxa, asignado a 901 víctimas; la escolta personal, a 52, y la pulsera electrónica usada en 22 casos.

Desde el año 2000, la Ertzaintza tiene reglados sus procedimientos de actuación para prevenir y hacer frente al maltrato hacia las mujeres. Los protocolos actuales se pusieron en marcha en 2006. Entre ellos, destaca el sistema de evaluación de riesgos que se elaboró conjuntamente con la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), una acción considerada pionera en Europa. Este procedimiento de medición del riesgo ha sido revisado y mejorado en varias ocasiones, la última en 2013.

El Departamento de Seguridad afirma que, cada vez que se detecta un nuevo caso, la Ertzaintza procede a su registro informático en un expediente de Violencia Doméstica/Violencia de Género (VD/VG). Desde ese momento, con independencia del nivel de riesgo asociado a la víctima, e incluso de la posible resolución judicial del caso, la Policía autonómica pasa a prestar protección activa a la víctima.

En la actualidad, son 4.519 las mujeres que se encuentran en esa situación, 1.045 en Álava, 2.104 en Bizkaia y 1.370 en Gipuzkoa. Hace un año en territorio alavés se registraban 774 casos, 2.134 en Bizkaia y 1.444 en Gipuzkoa, lo que sumó un total de 4.352 mujeres víctimas de la violencia de género.

Cada expediente de VD/VG aglutina cronológicamente todo el historial del caso, como entrevistas, denuncias, órdenes judiciales o datos procedentes de otras aplicaciones informáticas, entre otras informaciones.

Para alcanzar mayor protección y facilitar los trámites judiciales, en los casos más graves se ofrece a la mujer maltratada el acompañamiento de agentes al juzgado para los primeros trámites judiciales. Además, hay canales de comunicación con los servicios sociales para ofrecer atención a hijos e hijas menores cuando se registran los episodios de maltrato.

Formación en autoprotección

El riesgo se clasifica en cuatro niveles: básico, moderado, alto y especial. Su evaluación es continúa, por lo que puede variar si cambian las circunstancias de víctima o el agresor. La primera medida de seguridad común a todas las víctimas es la formación en autoprotección, que incluye dentro de una sesión personal la emisión de un vídeo y la entrega de un folleto informativo. A esa primera acción sigue una supervisión con contacto telefónico de forma periódica.

Bortxa es un servicio de telefonía de urgencia que la Ertzaintza ofrece a mujeres maltratadas. Se trata de un terminal con un enlace directo para caso de emergencia con el centro de coordinación de la Policía autonómica y con la comisaría que lleva su caso.

Además, permite el acceso ágil al teléfono 900 840 111 del servicio de atención 24 horas del Gobierno vasco a mujeres víctimas de maltrato o agresiones sexuales. También dispone de una activación de alarma con localización GPS, entre otras funciones.

Hoy en día hay 901 terminales en funcionamiento: 254 en Álava, 356 en Bizkaia y 291 en Gipuzkoa. El catálogo de medidas incluye diversas tareas de vigilancia que pueden llegar en los expedientes más graves a la escolta personal, que ahora se extiende a 52 mujeres: ocho en territorio alavés, 30 en territorio vizcaíno y 14 en Gipuzkoa.

Pulsera de agresores

En ciertos casos, por orden judicial, se asigna al agresor una pulsera electrónica para asegurar el cumplimiento de la orden de alejamiento. La Ertzaintza, a través de sus centros de coordinación, gestiona los avisos de alerta de esos dispositivos. En la actualidad, hay activados 22 pulseras de esa clase: 17 en Bizkaia, dos en Gipuzkoa y tres en Álava.

Otra de las medidas disuasorias para proteger a la mujer maltratada es la orden de protección o alejamiento dictaminada por un juez, que actualmente afecta a 2.702 mujeres, de las cuales 1.271 se sitúan en Bizkaia, 393 en Álava y 1.038 en Gipuzkoa.

La calidad del trabajo de la Ertzaintza en esta materia es testada por organismos externos. Asimismo la institución realiza sondeos entre las propias víctimas sobre la atención realizada.

Coordinación entre cuerpos policiales

La Policía autonómica ha establecido protocolos de colaboración con ayuntamientos y mancomunidades, y mantiene una cooperación estable para el intercambio de información con otros Cuerpos policiales. Esta colaboración es fundamental, sobre todo, en el caso de las víctimas que trasladan su domicilio de un territorio a otro de forma temporal o definitiva.

De igual manera, se mantiene un contacto continuado con otras instituciones en el marco de la comisión de seguimiento del acuerdo interinstitucional para la mejora de la atención a las mujeres víctima, así como entre los distintos departamentos del Gobierno vasco y Emakunde.

Premios Menina País Vasco 2017

El delegado del Gobierno en el País Vasco, Javier de Andrés, ha manifestado que la sociedad «tiene que excluir a los violentos» e «integrar» a las mujeres que «sufren y padecen esta violencia» machista.

De Andrés se ha expresado de esta manera en el acto de entrega de los Premios Menina País Vasco 2017 contra la violencia de género, otorgados en su primera edición al magistrado de la Audiencia de Vitoria Emilio Ramón Villalaín; a la presidenta de la Asociación clara Campoamor, Blanca Estrella Ruiz, y a la asociación de mujeres maltratadas de Eibar, Mujeres al Cuadrado (M2).

En su intervención, el delegado del Gobierno ha abogado porque el pacto de Estado contra la violencia de género, alcanzado entre los partidos en el Congreso de los Diputados, «vaya ahora mucho más allá de lo que es un pacto político y un pacto institucional, para convertirse en un pacto social del conjunto de los ciudadanos contra la violencia de género».

«Esto es algo que tenemos que tener todos como propio y, en la medida en la que sea posible, contribuir a erradicar esta lacra y este sufrimiento que están padeciendo muchas mujeres en nuestra sociedad», ha agregado.

De Andrés también ha considerado que «el reto de nuestra generación es erradicar la violencia contra las mujeres» y se ha mostrado convencido de que ello «es posible», aunque ha señalado que para que se produzca es «importante» que el conjunto de la sociedad española «se sensibilice».

Los premios Menina País Vasco buscan el reconocimiento de personas, organizaciones y asociaciones comprometidas con la erradicación de la violencia de género en sus distintas manifestaciones. En esta primera edición se ha distinguido al magistrado de la Audiencia de Vitoria Emilio Ramón Villalaín, por su «especial sensibilidad, proximidad y empatía» hacia las mujeres víctimas de la violencia machista en los casos que juzgó durante su estancia al frente del Juzgado de lo Penal número 1 de Vitoria.

El jurado de los premios ha tenido en cuenta la deferencia del magistrado hacia las mujeres cuyos casos sentenciaba, a quienes citó en su despacho para explicarles personalmente las razones de la sentencia, los efectos de la misma y los derechos que les amparaban, así como su trabajo para que las víctimas se sintiesen bien atendidas por la Administración de Justicia.

El galardonado ha manifestado, en su intervención que «las víctimas tienen derecho a ser oídas y atendidas y si los jueces no somos capaces de oír a las víctimas es que no somos jueces». Ha agregado que «el trabajo que hemos hecho en mi Juzgado ha sido intentar que la víctima no se sienta doble o triple víctima al comparecer en un Juzgado».

El premio a la presidenta de la Asociación Clara Camnpoamor, Blanca Estrella Ruiz, militante del PSE, le ha sido concedido por su permanente defensa de los derechos de las mujeres «por encima de intereses partidistas».

Blanca Estrella ha dedicado su premio a los dos dirigentes socialistas que más han influido en su trayectoria como fueron el presidente del PSOE Ramón Rubial y el líder de los socialistas vascos Jose María 'Txiki' Benegas, «dos grandes hombres» gracias a los cuales se convirtió «de una joven rebelde, en una feminista comprometida por la igualdad y la libertad de las mujeres».

La Delegación del Gobierno en el País Vasco ha distinguido por último a la asociación de mujeres maltratadas de Eibar, Mujeres al Cuadrado (M2), creada en 2010 por tres mujeres supervivientes de la violencia machista que en su proceso de recuperación personal sintieron la necesidad de tener el apoyo de otras mujeres como ellas.

Esta asociación se encarga de orientar y apoyar a todas aquellas mujeres víctimas de la violencia machista que hoy la integran y forma parte la Mesa de Protocolo de Actuación de la Delegación en casos de violencia de género, en la que «como víctimas aportan objetividad y realidad a las carencias que todavía quedan en el proceso de superación».

La presidenta de la asociación, Arrate Ramírez Baglieto, ha explicado el origen del nombre de la misma que se debe a que las creadoras eran mujeres (M) y maltratadas (M) y a que la primera mujer que denunció maltrato en Eibar en 1621 se llamaba Magdalena de Maturana (M al cuadrado).

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