Euskadi estudia ya en pacientes la pastilla ‘antisida’ para reducir los contagios

Euskadi estudia ya en pacientes la pastilla ‘antisida’ para reducir los contagios

El Ministerio de Sanidad testa el medicamento antirretroviral, que protege del virus en un 87% de los casos si se toma antes de mantener sexo sin preservativo

ARANTZA ALDAZ

Un nuevo contagio cada dos días. Ese es todavía el retrato tozudo del VIH en Euskadi que ni las campañas de prevención clásicas ni los tratamientos han conseguido revertir. ¿Se ha perdido la batalla? Definitivamente no. La comunidad científica y las asociaciones de afectados depositan sus esperanzas en la pastilla ‘antisida’, la toma de una combinación de fármacos antirretrovirales antes de mantener una relación sexual de riesgo -sin preservativo-.

El Ministerio de Sanidad acaba de dar el paso de iniciar su estudio, de la mano de Euskadi y Cataluña, para valorar si lo autoriza. Su eficacia ya ha sido demostrada en ensayos clínicos internacionales. Lo que ahora se prueba es su validez en condiciones reales dentro de un sistema de salud público. De recibir el visto bueno, la profilaxis pre-exposición (PrEP) se sumará a la primera línea del frente de la guerra contra el VIH, cuyo día internacional se conmemora mañana.

La comunidad científica no alberga dudas al respecto. Hace un año, en el Congreso Nacional del Sida que se celebró en San Sebastián, los expertos urgieron a Sanidad a que aprobara «cuanto antes» el tratamiento que protege del VIH en un 87% de los casos, si se toman los medicamentos de forma diaria y controlada a lo largo del tiempo.

E. C.

El actual estudio, que llegará a un total de 400 pacientes en toda España, ya está en marcha. En Euskadi, la selección de candidatos, alrededor de una veintena, corre a cargo del servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Universitario Donostia, que lidera el doctor José Antonio Iribarren. El fármaco no se administrará a pacientes afectados, sino a personas sanas, pero con una alta probabilidad de contraer VIH porque se exponen a prácticas sexuales sin preservativo de forma sistemática. En 2012, Estados Unidos autorizó como tratamiento preventivo el fármaco, el Truvada (la combinación de dos antirretrovirales), una pequeña pastilla azul que se toma a diario y durante al menos un año. En realidad, el fármaco no es nuevo, y ya se administraba a personas contagiadas. Lo singular fue que se autorizó su prescripción a personas sanas, una verdadera revolución.

El fármaco se administrará a personas sanas con una alta probabilidad de contraer VIH

Durante un año

Con el compromiso de mantenerse en la vanguardia de la lucha contra el sida, Euskadi insiste en la importancia de abrir esta nueva vía ante un problema de salud pública que no acaba de retroceder. Desde el Departamento de Salud del Gobierno vasco explican además que, de autorizarse el tratamiento preventivo por el Ministerio de Sanidad, el medicamento se administraría de forma excepcional y a personas en las que se demuestre su eficacia. Se dispensaría desde las consultas hospitalarias por un médico especialista.

«El método preventivo fundamental sigue siendo el preservativo»

«Tomarse la pastilla no es la panacea». El doctor José Antonio Iribarren conoce el efecto que suelen causar los anuncios de nuevos tratamientos del VIH. «Un avance es un paso atrás en prevención», suelen decir los expertos en la lucha contra el sida. La carrera científica emprendida desde que se manifestaron los primeros casos en los años ochenta del pasado siglo ha logrado cronificar una enfermedad que antes era sinónimo de muerte, pero el otro lado de la moneda ha sido perderle el miedo al contagio. «Se ha banalizado la infección. Antes se tomaba como una sentencia de muerte, y ahora hay quien casi la entiende como si fuera una gripe», advierte el responsable de la unidad de enfermedades infecciosas del Hospital Universitario Donostia. De ahí que siguen produciéndose 160 nuevos contagios al año en Euskadi. «El método preventivo fundamental para la población en general sigue siendo el preservativo», recalca.

«La aplicación de este medicamento sería, por tanto, de carácter excepcional y supeditada a su eficacia dentro de nuestro sistema sanitario para contribuir a reducir el número de casos nuevos, ya que desde un punto de vista sanitario la propagación del VIH constituye un problema de salud pública y el número de casos de sida en Euskadi no acaba de descender», manifiestan desde la consejería que dirige Jon Darpón.

El control médico resulta fundamental porque se trata de un fármaco seguro, pero con potenciales efectos secundarios, recordó ayer el doctor Iribarren. El estudio se prolongará durante un año. Las personas seleccionadas en Euskadi han empezado ya con el tratamiento preventivo. El primer control se realizará a las cuatro semanas, y luego una vez al trimestre, hasta completarse el primer año de evaluación, cuando se pongan en común los resultados y se tome la decisión, en la línea de países como Francia.

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