Euskadi cierra el año con la llegada de 127 refugiados, 37 de ellos en Bizkaia

Ali y Laila viven en San Sebastián con sus tres hijos. Esta familia siria llegó a Gipuzkoa en julio procedentes del Líbano./USOZ
Ali y Laila viven en San Sebastián con sus tres hijos. Esta familia siria llegó a Gipuzkoa en julio procedentes del Líbano. / USOZ

Se han registrado un millar de peticiones de asilo en el País Vasco durante el 2017, según el Ministerio de Interior

AIENDE S. JIMÉNEZ

'Llegan a España 194 refugiados procedentes de Turquía’. ‘Un total de 183 personas llegaron ayer reubicadas desde Grecia’. ‘204 refugiados Sirios reasentados desde el Líbano’. Son titulares reales correspondientes a este año 2017. Tan solo unos pocos ejemplos de una triste realidad que desde 2015 se ha convertido en una de las crisis humanitarias más graves de la historia. El drama de los refugiados se mide por números, y detrás de cada uno de ellos está la historia de una persona que ha tenido que dejar su hogar, arriesgando su vida y perdiendo, en la mayoría de los casos, a algunos seres queridos por el camino.

En Bizkaia hay 37 refugiados que han sido acogidos este año dentro del programa de reubicación y reasentamiento de la Unión Europea. Cifra similar a la registrada en Gipuzkoa, con un total de 35. Una de esas historias la protagonizan Ali Khalil, su mujer Laila Alii y sus tres hijos. Ahora viven en San Sebastián. Su vida está marcada por una fecha: el 20 de julio. Ese fue el día en el que tuvieron que abandonar Siria porque la guerra estallaba junto a su hogar. Lo tienen grabado, lo recuerdan con una sonrisa que esconde nostalgia y tristeza por todo lo que perdieron aquel día. Empezó entonces para ellos un viaje de cuatro largos años que culminó, casualmente, el 20 de julio de 2017, día en el que llegaron a España dentro de un grupo de 204 refugiados reasentados desde el Líbano.

Antes del comienzo del conflicto bélico sirio, esta familia llevaba una vida tranquila en Barad, una localidad situada a 40 kilómetros al noroeste de Alepo, en la que el padre se dedicaba a a agricultura mientras la madre cuidaba de sus tres hijos, uno de los cuales padece una enfermedad hepática.

Las cifras

2.000
personas han llegado a Euskadi entre refugiados y personas solicitantes de asilo internacional en los dos últimos años.
37
refugiados han sido acogidos este año dentro del programa de reubicación y reasentamiento de la Unión Europea

El matrimonio recuerda que aunque en 2011 estalló la revolución en su país, no fue hasta dos años después cuando empezaron a notar sus efectos, ya que Alepo empezó a sufrir los primeros ataques. Aquel 20 de julio de 2013 las bombas se sintieron tan cerca que cogieron a sus hijos salieron corriendo. «Los cristales de la casa estallaron. Salimos a la calle y todo el mundo corría con sus hijos en brazos. Los pequeños gritaban y lloraban, aterrados por el miedo», recuerdan. En la ‘maleta’ solo llevaban dos recambios de ropa para cada uno de sus hijos, que entonces tenían 4 meses, dos y cinco años.

16 horas de autobús

Como muchos de sus vecinos, se apresuraron a buscar un autobús que les llevase hasta Líbano. Un camino que suele hacerse en unas 6 horas, lo completaron en 16. «Los conductores sabían el camino que debían coger para evitar las zonas más peligrosas, y eso implicaba hacer un recorrido mucho más largo», cuenta Ali, que no eligió marcharse a Beirut por casualidad. Durante un tiempo estuvo trabajando para un hombre que tenía una granja, y con el que pasaba periodos de más de un mes en los que vivía en su casa. Cuando llegaron a Líbano acudió a él, que le ofreció una pequeña txabola en una zona agraria alejada de la ciudad, en la que Ali, Laila y sus tres hijos vivieron durante cuatro años en relativa tranquilidad.

A los seis meses acudieron a ACNUR (Alto Comisionado de Naciones Unidas para Refugiados), donde les aportaban ayudas básicas como comida o ropa y también medicamentos para poder tratar al pequeño enfermo del hígado. Fue esa organización quien les ofreció la posibilidad de salir de Líbano para que su hijo pudiera recibir el tratamiento adecuado.

«Euskadi puede acoger a muchas más personas»

Fue de nuevo el 20 de julio cuando su vida cambio. Cogieron un avión que les llevó a de Beirut a Madrid, y después hasta San Sebastián, donde residen desde entonces. «Nosotros estamos contentos aquí, pero nuestros hijos todavía más», aseguran. Los pequeños acuden a la ikastola, donde están aprendiendo a hablar castellano y euskera. Además los problemas hepáticos del mediano están mejorando poco a poco gracias al tratamiento que está recibiendo.

Esta es la historia Ali, Laila y sus hijos. Pero hay muchas más. En los últimos dos años, Euskadi ha acogido a unas 2.000 personas entre refugiados y personas solicitantes de asilo internacional, según datos aportados por CEAR y Cruz Roja, las principales organizaciones encargadas de acompañar a las personas extranjeras que llegan al territorio. Dentro del compromiso adquirido por la Unión Europea, el Ministerio del Interior a reubicado en Euskadi a 127 personas este año, de las cuales 37 han llegado a Bizkaia, 35 a Gipuzkoa y 55 a Álava. Desde 2016, 166 refugiados han recalado en Euskadi dentro de ese programa, por el cual el Gobierno español asumió el compromiso de acoger a un total de 17.337 personas en un plazo de dos años que finalizaba el pasado 26 de septiembre. Actualmente, el número de refugiados reubicados y reasentados en el Estado solo ha llegado a 2.688, lo que supone un 15,5% de dicho compromiso. Euskadi ha dado acogida al 6,3% de los refugiados llegados a España desde 2016.

Lejos del compromiso

No obstante, el número de personas que recalan en el País Vasco a través del programa de la UE sopone tan solo un 10% del total de personas acogidas. Así lo reflejan los datos del Ejecutivo vasco y también de CEAR y Cruz Roja. La Dirección de Derechos Humanos del Gobierno Vasco señala que en estos dos años más de 1.000 personas han pasado por las plazas de acogida que cuenta Euskadi. Mientras que en 2016 había 307 plazas, hasta noviembre de 2017, esas plazas han aumentado a 418 -186 en Bizkaia , 82 en Gipuzkoa y 150 en Álava-. Además el Ejecutivo prevé que para finales de año el número de plazas aumente hasta las 450.

Un aumento de plazas totalmente justificado teniendo en cuenta que las peticiones de asilo se han duplicado. Según datos de CEAR Euskadi, el año pasado acompañaron a un total de 333 personas solicitantes, un número que casi se ha duplicado, ya que en lo que va de año 2017 las peticiones gestionadas desde la organización han crecido a 650.

Por su parte, Cruz Roja ha atendido a 859 personas solicitantes de asilo en el País Vasco desde 2016. De ellas 243 han sido acogidas en Gipuzkoa (96 en 2016 y 147 este año). La organización dispone de 206 plazas en Euskadi: 70 en Bizkaia, 72 en Álava y 64 en Gipuzkoa -Donostia (24), Eibar-Ermua (24) y Arrasate (16). Las nacionalidadess más comunes de las personas atendidas por Cruz Roja en Euskadi son venezolanas, sirias y eritreas. Además, el 19% de los atendidos son menores de edad. Del total de personas acogidas, tan solo un 18% vienen del programa de reubicación y reasentamiento de refugiados llegados de capos de Grecia, Italia, Turquía y Líbano.

Las previsiones auguran que esas cifras seguirán aumentando, ya que aún quedan muchos refugiados esperando un destino donde empezar una nueva vida como la que Ali, Laila y sus tres hijos esperan tener en Gipuzkoa.

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