El sindicato mayoritario entre los profesores vascos promueve un boicot al examen PISA

Imágenes de una manifestación en mayo de sindicatos de educacion en Bilbao/FERNANDO GÓMEZ
Imágenes de una manifestación en mayo de sindicatos de educacion en Bilbao / FERNANDO GÓMEZ

Steilas hará una campaña entre alumnos, docentes y familias contra una prueba internacional que considera «descontextualizada»

Marta Fdez. Vallejo
MARTA FDEZ. VALLEJO

El sindicato Steilas rechaza la prueba internacional PISA porque «mide exclusivamente las competencias en matemáticas, lectura y ciencia del alumnado de 15 años» con el fin de «comparar y hacer rankings de países». Considera, además, que el examen de la OCDE está «descontextualizado», se hace «sin conocer» las características de la comunidad evaluada, y «sin que haya sido consensuada con las familias, el alumnado y las direcciones de los centros». Son algunas de las razones que esgrime la central mayoritaria en la enseñanza pública para poner en marcha una campaña informativa entre el alumnado, familias y profesorado para lograr «el boicot» a la prueba que debe realizarse este curso en las aulas vascas.

El sindicato Steilas presentó ayer un documento sobre la evaluación de la enseñanza, en el que hace una valoración crítica del sistema en funcionamiento en Euskadi. En su informe, la central considera que las pruebas de fin de etapa que plantea la ley del PP en vigor, la LOMCE, van encaminadas, «al igual que PISA», a «uniformizar los sistemas educativos para ponerlos al servicio del mercado y de las políticas neoliberales».

En los últimos cursos la oposición de sindicatos y otros agentes de la escuela pública impidió que se llevaran a cabo los exámenes de la Lomce para fin de Primaria y Secundaria en la mayoría de los centros. Ahora, el movimiento de rechazo se trasladará al ejercicio de PISA, que durante todas sus ediciones se ha completado con normalidad en Euskadi. «Gracias a las críticas y a la presión ejercida por sindicatos, familias y alumnado las pruebas de la Lomce han perdido en gran parte su valor segregador. No obstante, aunque algunos agentes las hemos cuestionado, no ha habido la misma unanimidad crítica respecto a PISA, que persigue los mismos fines y ha adquirido una relevancia inusitada», lamenta Steilas. Argumenta que no es una evaluación válida porque «compara realidades y sistemas educativos muy diferentes». Los resultados del último informe PISA mostraban un retroceso de Euskadi, que se situó por debajo de la OCDE y de la media española en Ciencias y Lectura.

El sindicato abertzale apuesta por una evaluación del alumnado que sea «continua, integral y formativa», que la realicen los propios docentes del centro - no examinadores externos-; que sean muestrales -solo a una parte de estudiantes-; y que sirvan para establecer planes de mejora y no únicamente «como información para las familias». «Queremos hacer un llamamiento a reflexionar sobre los fines de PISA, y a oponerse si no se comparten», pide Steilas.

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