Los consejos sociales piden que los rectores se elijan por concurso de méritos

Fachada principal de la Universidad de Salamanca. /J. Truco
Fachada principal de la Universidad de Salamanca. / J. Truco

Creen indispensable desburocratizar la gestión, actualizar las titulaciones y aumentar la financiación privada con la transferencia de conocimientos

Alfonso Torices
ALFONSO TORICESMadrid

La Conferencia de Consejos Sociales (CCS), que son los órganos de participación de las sociedad en el gobierno de las universidades, considera urgente que el Gobierno aborde una reforma legal que permita a todos los centros públicos de estudios superiores que así lo decidan profesionalizar y agilizar su gestión, para lo que entre otras medidas debería autorizar que los rectores fuesen designados mediante un concurso de méritos en vez de por sufragio, como ocurre ahora.

Antonio Abril, presidente de la CCS, defendió hoy en un encuentro informativo que son varias las mejoras que precisan los centros superiores españoles, pero que la prioritaria es «flexibilizar y agilizar la gestión y la gobernanza», porque entiende que el modelo actual es «francamente inadecuado» para abordar los retos de presente y futuro. «Es un modelo burocrático y son necesarias universidades más resolutivas y ejecutivas, con capacidad de respuesta, y para ello hay que profesionalizar la gestión», resumió.

Considera que el modelo deseable es el que tenga un único órgano de gobierno, el Consejo de la Universidad, designado por el claustro, las instituciones y las organizaciones sociales, de no más de 25 miembros bien capacitados, que a su vez eligiría a un presidente y a un rector, este último por concurso de méritos abierto a cualquiera, español o extranjero. El primero de los cargos unipersonales se ocuparía de la parte financiera y el segundo tendría una amplia capacidad ejecutiva y el control de la gestión académica.

Este cambio en la gobernanza debería ir acompañado, indicó, de la posibilidad de generalizar a futuro los contratos laborales indefinidos y la remuneración con incentivos a quien mejor investigue y enseñe, para terminar con dinámicas funcionariales, con las plantillas endogámicas y para favorecer la captación de talento nacional o extranjero. De igual manera, considera imprescindible cambiar los criterios de promoción docente, para que los investigadores que patenten innovaciones tengan las mismas promociones y mejoras salariales que los que publiquen sus trabajos. Esta reforma, unida a la creación de oficinas de transferencia de conocimientos en cada universidad, que se encarguen de buscar a la empresas interesadas por los descubrimientos de la institución, permitiría aumentar la financiación privada, que Abril cree que son los fondos que pueden hacer pasar a las universidades de la «supervivencia» a la «excelencia».

El presidente de la CCS también consideró que es imprescindible dar más capacidad de decisión a las universidades y agilizar las autorizaciones oficiales para que estos centros puedan realizar una actualización permanente de sus titulaciones a las necesidades de la demanda social y del tejido empresarial.

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