El dilema entre dejar de cobrar la RGI o arriesgarse a ser expulsado de España

Varias personas hacen cola para acceder a una oficina de Lanbide en Vitoria.
Varias personas hacen cola para acceder a una oficina de Lanbide en Vitoria. / jesús andrade

Lanbide rectifica y deja de exigir a los inmigrantes que vayan a la Policía a regularizar su situación para poder cobrar la ayuda, con el riesgo de miles de expulsiones

DAVID S. OLABARRI

Lanbide, el Servicio vasco de Empleo, ha dejado de exigir el Número de Identificación de Extranjeros (NIE) a los ciudadanos de otros países que solicitan la Renta de Garantía de Ingresos (RGI). Este documento, que lo expide el Cuerpo Nacional de Policía, es -en términos generales-, el número personal que se asigna a todos los foráneos que quieren establecerse en España con el objetivo de que estén plenamente identificados. Algo parecido al DNI. Con el cambio introducido por el Departamento de Empleo y Políticas Sociales, que dirige Beatriz Artolazabal, a las personas que cumplen los requisitos les basta con presentar el pasaporte para poder acceder a la prestación social -como venía ocurriendo hasta que se introdujo este cambio-, pero no podrán trabajar con contratos legales.

Este requisito apenas ha durado un mes en la web de Lanbide. Fue introducido el 7 de abril, en el apartado 3.5 del documento de criterios relativos a la RGI, y fue suprimido el pasado 12 de mayo. ¿Por qué? Según Lanbide, para no crear «confusión». ¿Qué consecuencias tiene que se haya eliminado? Se trata de un asunto de «enorme importancia», coinciden fuentes policiales y de organizaciones sociales, aunque las repercusiones del problema varían en función de las distintas perspectivas.

Por partes. Según explican fuentes especializadas, en esencia el NIE es un instrumento indispensable para que los inmigrantes puedan realizar cualquier actividad económica en España. Por ejemplo, trabajar legalmente, acceder a cursos de formación y regularizar su situación. Es decir, no pueden ser contratados legalmente si únicamente disponen de un pasaporte. Según estos mismos medios, que no se exija el NIE «favorece claramente el estancamiento» de estas personas en la situación en la que se encuentran y, por extensión, contribuye también a «impulsar la economía sumergida» y los empleos sin contratos legales, que son los únicos a los que pueden acceder en estas circunstancias. Una realidad que, además, contradice el fin último de Lanbide, que es «acompañar» y «orientar» a los ciudadanos en la búsqueda del empleo, y de la propia RGI, que se trata de una prestación social pensada para amortiguar los casos de exclusión social hasta que estas personas pueden encontrar un trabajo digno. En una reciente entrevista, la propia consejera Artolazabal insistía en la idea de que «no hay que olvidar que la RGI no es para siempre, sino una ayuda puntual».

Expertos señalan que no exigir este papel impide a los extranjeros acceder a trabajos legales y a cursos de formación El NIE, el documento clave

¿Pero qué ocurre si se exige el NIE a inmigrantes en situación irregular que llevan años en España? Básicamente, que al acudir a las oficinas de Extranjería muchos de ellos se enfrentarían a un expediente de expulsión del país. Iñaki Carro es abogado del sindicato ESK, que representa a los colectivos sociales que han llevado a juicio los criterios con los que Lanbide aplica la RGI, ya que considera que son «ilegales». Carro insiste en que «no se puede cerrar los ojos ante la realidad». Esto es, hay «miles de personas» en esta situación. Y obligándoles a solicitar el NIE -insiste- se dejaría sin ningún tipo de ingreso a personas que como mínimo llevan en Euskadi más de tres años, que es el periodo mínimo que se exige para cobrar esta prestación social. «No puede salir nada bueno de eso», advierte Carro.

«No crear confusión»

El letrado reconoce que existe un problema con los requisitos de Lanbide. Pero insiste en que se trata de un tema que debe debatirse en el Parlamento vasco y también en la administración central, que fue la que aprobó la Ley de Extranjería. De hecho, subraya que solicitar el NIE es ilegal porque, como otros muchos de los criterios de Lanbide que tienen recurridos en un juzgado de Vitoria, no está recogido ni en la Ley de la RGI ni en el decreto que lo desarrolla. «No tienen validez jurídica», mantiene. A su juicio, una solución pasaría por reformar la legislación que «impide trabajar» con contrato a los inmigrantes en situación irregular.

Advierten que obligar a los inmigrantes a sacarse el NIE abocaría a miles de ellos a la expulsión del país Colectivos sociales

Lanbide, por su parte, asegura que el requisito de exigir el NIE «a todos los extranjeros que lleven más de tres meses en el Estado» se ha eliminado «para no crear confusión». A este respecto, un portavoz del departamento de Artolazabal insistió en que el Servicio vasco de Empleo tiene la «obligación de identificar a los perceptores» y para ello admite el DNI, el NIE o el pasaporte. En este sentido, puntualizan que el Número de Identificación de Extranjeros sólo es necesario «si no se dispone de alguno de los otros documentos». «Mientras una persona entregue el carné o el pasaporte no hay consecuencia alguna de cara al cobro de la prestación RGI si se cumplen todos los requisitos», concluyen las mismas fuentes.

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