El 'diablo rojo' que se convirtió en cura

El centrocampista del Manchester United Mulryne, que fue compañero de Beckham, se hace sacerdote

Philip Mulryne el pasado fin de semana, en su ordenación sacerdotal. /Zumapress
Philip Mulryne el pasado fin de semana, en su ordenación sacerdotal. / Zumapress
IRMA CUESTA

Nadie sabe exactamente cuándo, ni cómo, pero es un hecho que Dios ha logrado ponerse en contacto con Philip Mulryne (Belfast, 1978) y convencerlo para que fiche por su propio equipo. El centrocampista norirlandés, el chico que surgió de la cantera del Manchester United y llegó a compartir vestuario con el mismísimo David Beckham, hace ya unos años que decidió aparcar su exitosa y lujuriosa vida para convertirse en sacerdote. Mulryne, que fue descubierto por los ‘diablos rojos’ a los 14 años cuando jugaba en el equipo de su parroquia, el St Oliver Plunkett, acaba de ser ordenado cura en una ceremonia presidida por el arzobispo de Dublín, Joseph Augustine Di Noia. Allí mismo juró dedicar el resto de vida a servir a los demás desde la católica orden de los dominicos irlandeses.

Hasta que en 2008 colgó las botas y optó por darle un vuelco a su vida, Philip jugó en el Manchester United, en el Norwich City, el Cardiff City, el Leyton Orient y el King’s Lynn, y en 27 ocasiones se enfundó la camiseta de la selección de Irlanda del Norte. Aunque quizá alguien no muy versado en la liga de fútbol inglesa no sepa de quién estamos hablando, baste decir que el flamante sacerdote atesora una Premier League, una FA Cup, una Champions League, y una Intercontinental, méritos más que suficientes para escribir su nombre con letras bien grandes en el libro de oro del balompié.

Philip Mulryne cuando vestía la camiseta del United.
Philip Mulryne cuando vestía la camiseta del United.

Por aquel entonces, se embolsaba unos 700.000 euros al año y se labraba una merecida fama de simpático, indisciplinado, juerguista (una vez le multaron por saltarse una concentración con la selección norirlandesa para ir a tomarse unas cervezas) y, por supuesto, de rompecorazones.

Novia modelo

El hoy padre Philip fue novio de Nicola Champman, una exmodelo que se hizo famosa en Gran Bretaña en 2005 protagonizando un reality llamado ‘Esposas reales de futbolistas’. La prueba de que Nicola era -y sigue siendo- una chica impresionante, es que hace solo unos meses que los irlandeses la han incluido en el top 10 de las mujeres y novias de futbolistas más guapas de todos los tiempos.

Pues bien, después de habérselo pasado de miedo durante años, y ganado suficiente dinero como para seguir dándose la vida padre durante el resto de sus días, Philip Mulryne decidió a los treinta, cuando su carrera como futbolista comenzaba a sufrir por culpa de las lesiones, alejarse del que había sido su mundo durante décadas e iniciar su carrera eclesiástica en el Colegio Pontificio Irlandés de Roma. Un camino que ahora, seis años después, ha llevado al exdiablo rojo a prometer obediencia, castidad y pobreza... y a hacerlo de mil amores.

Exjugadores con curiosas vocaciones

Preservativos
El colombiano Faustino Asprilla -Tino para los amigos- exjugador del Parma, del Newcastle United y de la selección colombiana, dedica su tiempo a promocionar con entusiasmo preservativos con sabor a guayaba.
Música
Álvaro Benito, ex del Real Madrid, dio un giro a su vida cuando las lesiones le alejaron del fútbol mucho antes de lo que le hubiera gustado. Hoy es el vocalista de la banda Pignoise.
Actor porno
El exdefensa belga Jonathan De Falco, hoy conocido como Stany Falcone, es ahora un galardonado actor de la industria del porno homosexual.

Paul McVeigh, antiguo compañero de Philip en el Norwich, contó hace un tiempo a la prensa deportiva británica que había visitado a su amigo en Roma y le había encontrado feliz. «Me mantenía en contacto con él y sabía que le había dado un buen giro a su vida; que hacía mucho trabajo caritativo y ayudaba a los sintecho cada semana. Aún así, me impactó saber que iba a comprometerse de esa manera. Lo que está claro es que no es algo que se tome a la ligera, porque para ser ordenado sacerdote católico hay que estudiar dos años de filosofía y cuatro de teología», dijo McVeigh a los periodistas.

Philip tomó los votos asegurando que su deseo es entregarse «totalmente a Dios en la profesión de los consejos evangélicos, tomándolo como nuestro ejemplo y, a pesar de nuestras debilidades y defectos, confiar en Él, que nos transformará por su gracia». Minutos antes, en su homilía, el Arzobispo de Dublín le dijo al nutrido grupo de familiares y amigos que acompañaban al exfutbolista: «Nuestro hermano, y su hijo querido y amigo, ha sido escogido por Jesucristo, el gran sumo sacerdote, para realizar en su nombre un trabajo sacerdotal importante». Desde luego, una arenga muy diferente a la que durante años escuchó en entrenamientos y partidos. Desde ahora, el padre Mulryne repartirá juego en un campo mucho más grande y complicado que el mítico Old Trafford.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos