Desciende en 3.400 el número de perceptores de la RGI en un solo año

Una mujer entra en unas oficinas de Lanbide, entidad que gestiona esta prestación./F. MORQUECHO
Una mujer entra en unas oficinas de Lanbide, entidad que gestiona esta prestación. / F. MORQUECHO

Los datos de noviembre confirman una tendencia a la baja sostenida desde mayo de 2015 y que ha ganado velocidad en los últimos doce meses

Jesús J. Hernández
JESÚS J. HERNÁNDEZ

Cada vez hay menos perceptores de la Renta de Garantía de Ingresos en Euskadi. Los últimos registros oficiales contabilizaron 60.594 en noviembre. Son 3.389 menos que hace un año. La caída, que representa un 5,2%, refrenda una tendencia a la baja sostenida desde mayo de 2015, cuando se alcanzó el máximo histórico de 66.373 beneficiarios. La buena noticia es que este descenso es además el más pronunciado de los últimos tiempos. Este año han dejado de necesitar la principal ayuda vasca casi 3.400 personas, mientras que en 2016 sólo salieron del bache 652.

Los expertos sitúan el origen de la crisis económica en 2008, aunque Euskadi tardó algo más en sentir sus demoledores efectos. Durante la recesión, miles de personas pasaron a engrosar el listado de beneficiarios de una ayuda que entonces gestionaban los ayuntamientos y las diputaciones. Un incremento de unas siete mil personas en un solo año puso a prueba el sistema de protección vasco en 2010.

En Bizkaia se concentran actualmente el 60,6% de los perceptores. La RGI llega a 37.504 vizcaínos, 14.191 guipuzcoanos y 8.899 alaveses. Lanbide, que tomó las riendas del servicio en 2011, desveló ayer que las comarcas con mayor incidencia son Bilbao, la Margen Izquierda y Vitoria. En el polo opuesto están las estribaciones del Gorbea y la montaña alavesa.

LA CLAVE

35.593
vascos en paro viven gracias únicamente a la RGI: 21.570 en Bizkaia, 6.365 en Álava y 7.658 en Gipuzkoa.

Hay un colectivo que preocupa de forma especial: aquellos que tienen la RGI como único salvavidas, los que no reciben ningún ingreso de otro tipo. Es el último asidero para 35.593 vascos. Otros 4.456 reciben otros subsidios o prestaciones, ya sean por desempleo o de otro tipo. Es decir, unos 40.000 perceptores están en paro mientras que los demás reciben una pensión -contributiva o no-, o son trabajadores que complementan salarios muy precarios. En Bizkaia y Álava el peso de los que sólo reciben la RGI -21.570 y 6.365, respectivamente- es mayor en proporción que en Gipuzkoa -7.658-, algo que el Gobierno atribuye «a la importante destrucción de empleo en esas dos provincias, algo que en Gipuzkoa no sucedió en la misma magnitud». En estas cuentas no se debe olvidar que hay 57.014 desempleados vascos que no reciben ningún tipo de ayuda porque no cumplen los requisitos temporales de empadronamiento o superan los límites de ingresos o de patrimonio.

Primera fase de la reforma

«La RGI no es la solución para todos los problemas, pero ha demostrado ser una herramienta de gran valor para reducir los indicadores de pobreza estructural entre la población vasca», valoró ayer Beatriz Artolazabal, consejera de Empleo y Políticas Sociales. «Es un auténtico salvavidas para hacer frente a situaciones personales y familiares delicadas y un estímulo para lograr la inserción laboral y social».

«Es un salvavidas para hacer frente a situaciones personales delicadas», señala Artolazabal

El departamento que lidera Artolazabal está inmerso en la reforma de la ley que regula la RGI. En la primera fase, colectivos sociales, sindicatos y organizaciones del Tercer Sector están compareciendo ante el Parlamento vasco con su diagnóstico de la situación. Al finalizar ese periodo arrancará el debate político, que concluirá con un borrador elevado a la Cámara de Vitoria. Se baraja reducir la prestación a una por piso, con alguna excepción, mejorar la cobertura de familias con hijos, aumentar algunas cuantías y reforzar los controles.

Temas

Lanbide

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos