Décimos de lotería compartidos, ¿cómo asegurarte de que vas a cobrar?

El WhatsApp se ha convertido en la manera más habitual de jugar décimos entre amigos./ISABEL TOLEDO
El WhatsApp se ha convertido en la manera más habitual de jugar décimos entre amigos. / ISABEL TOLEDO

Mandar la foto por WhatsApp no es garantía suficiente para cobrar en caso de premio. Un abogado especializado en juegos de azar explica qué pasos seguir para evitar que 'el amigo' nos estafe

Yolanda Veiga
YOLANDA VEIGA

Se dice del sorteo del 22 de diciembre que es el de la salud... y el de la suerte compartida. Por ahí va siempre el mensaje del anuncio del 'Gordo' que antes promocionaba el 'calvo' y este año una extraterrestre. Casi es raro el que no comparta un décimo: con los hermanos, con la cuadrilla, con la gente del trabajo... Si toca el Gordo son 400.000 euros a repartir, en realidad 320.500 una vez cumplidas las obligaciones con Hacienda, que se queda un 20% de todos los premios mayores de 2.500 euros. Pero ¿y si el que tiene el décimo no quiere compartirlo? ¿Qué garantías tienen los demás participantes de cobrar su parte? Tal y como lo hacemos la mayoría, muy pocas, porque la foto del décimo que nos mandan por WhatsApp no es que sea virtual, es que ante un juez se queda en papel mojado. Fernando Martín, de Loyra Abogados, un despacho de Madrid especializado en juegos de azar, explica cómo deben compartirse los décimos entre amigos para que todo el mundo tenga la garantía de cobrar si toca.

Por WhatsApp

El WhatsApp ha tomado el relevo a los antiguos recibos de papel como fórmula más extendida para compartir décimos del sorteo de Navidad. Pero la imagen sola no vale nada en caso de tener que llegar a la reclamación. «La persona que posea el décimo físico deberá mandar al grupo de gente con quien lo comparte una foto del billete por delante y por detrás y un texto en el que especifique el nombre y apellido de todas las personas que juegan, así como la cantidad con la que participa cada uno. Para ser todavía más garantista, el que envía la foto debería pedir a cada participante que respondiera con un mensaje de confirmación de que acepta jugar esa cantidad de dinero a ese número en concreto. Todo esto ayuda en caso de que haya que llegar a mayores y reclamar el dinero al amigo delante del juez. Como decimos en Derecho, lo que abunda no daña», insiste Fernando Martín. Se podría adjuntar a la imagen de WhatsApp del décimo, un pequeño escrito que rezara así:

«En el décimo que acabo de enviar por WhatsApp participan las siguientes personas: mi madre Laura Fernández con la cantidad de 4 euros, mi padre Rafael Sanz con la cantidad de 4 euros y mi hermana Sofía Sanz con la cantidad de 6 euros».

Una fotocopia en papel

Para los nostálgicos que aún recurren al recibo o a la fotocopia... Cada participante debe tener una copia en papel del número al que juega, con la imagen del décimo impresa por ambas caras. En ese mismo documento deberá constar el nombre y apellido de la persona que tiene el décimo físico y los datos de quien juega una parte con él, así como la cantidad que se le ha entregado o vendido de los 20 euros que vale el décimo. El escrito, en este caso, es muy sencillo:

«Ander Iturriaga entrega una participación de 5 euros a Leticia Gómez», escrito en el mismo papel donde se ha fotocopiado el décimo.

A continuación, ambas personas deberán firmar esa fotocopia. «Los abogados y los tribunales somos muy forofos de los documentos, siempre decimos que un papel vale más que mil palabras».

Por correo electrónico

«Sucede un poco como en los casos anteriores, cada persona que participa en el décimo debe recibir un email del que lo posea físicamente en el que adjunte la imagen del décimo por los dos lados y se indique su nombre y la cantidad jugada. Igual que en el caso del WhatsApp, la confirmación de cada uno de los participantes aumenta las garantías. En esta ocasión no hace falta que el que envía el email firme con su nombre y apellido porque ya hay una dirección de correo electrónico a la que recurrir», explica el especialista. Y pone un ejemplo de mensaje estándar que se puede enviar:

«Estimado Jon Ander, te mando la participación del número que compramos a medias para el sorteo de Navidad. Tienes una participación de 10 euros en este número. Ruego que si lo aceptas contestes afirmativamente a este email».

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Estas serían, afirman desde Loyra Abogados, las tres fórmulas más habituales y garantistas de que los décimos jugados en grupo en la lotería de Navidad se repartan sin problemas en caso de premio. La otra opción es que todos los participantes acudan a un notario y conste en un documento oficial. «Sería un poco exagerado y tendría la misma validez que las recetas anteriormente apuntadas». Lo que de ninguna manera sirve como argumento en el caso de que la persona que tiene el décimo en la mano se niegue a compartirlo es «el acuerdo verbal» y el intercambio de fotocopias o fotos de WhatsApp sin más identificación.

Eso sí, aunque se hayan cumplido todos los requisitos indicados, nada de esto sirve para presentarse en la administración de loterías y quien cobre inicialmente el premio debe ser el que posea el décimo, que después tendrá que repartirlo en función de cuánto juegue cada persona. «El documento válido para cobrar es el décimo, ninguna otra cosa», insisten desde Loterías y Apuestas del Estado.

Y las papeletas con o sin donativo... ¿son fiables?

«Absolutamente», aseguran en Loyra Abogados. Muchos colectivos sacan participaciones del sorteo de Navidad por valor de 2, 5, 10 euros... que en ocasiones incluyen un euro o dos de donativo para beneficio de la asociación. Tanto en estos casos como en otros en los que no hay donativo, la posesión de esa papeleta da derecho a la persona a cobrar el premio en caso de que el número resulte afortunado. Esta vez los que tienen que estar realmente atentos son los que venden esas papeletas. Atentos para asegurarse de que el número que aparece impreso en los boletos es efectivamente el correcto, que no hay ningún error. «En una ocasión sucedió que un colegio de monjas de Las Palmas vendió papeletas para el sorteo del 22 de diciembre y al imprimirlas se equivocaron de número. La casualidad quiso que el número que aparecía impreso tuvo premio. La gente entendió el error y no reclamaron a las monjas el premio», relata Fernando Martín. Pero podían haberlo hecho, advierte el abogado. «Si tú tienes una papeleta con ese número y toca tienes derecho al premio y les puedes buscar las vueltas aunque sepas que se han equivocado. A ver cómo justifica es asociación o ese colectivo que ha cometido el error... es complicado». Y lo mismo sucede con los décimos que se juegan entre amigos. «Si tu amigo se equivoca al decirte el número y te dice otro y justo toca ése, tú tienes derecho a reclamarle el pago del premio». Por eso «es más seguro enviar siempre una foto del décimo que escribir el número a mano, para evitar equivocaciones».

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