El coste del fraude de los comedores enfrenta a Urkullu y a los padres

El coste del fraude de los comedores enfrenta a Urkullu y a los padres
JORDI ALEMANY

El lehendakari niega un sobrecoste para los usuarios del servicio, mientras que éstos afirman que también se ha resentido la calidad

Iker Marín
IKER MARÍN

«Es evidente que el fraude ha tenido consecuencias económicas para las familias». Así respondió ayer Lurdes Imaz, coordinadora de la asociación de padres de alumnos de la escuela pública vasca, Ehige, a las palabras del lehendakari Iñigo Urkullu en el Parlamento. A una pregunta de Lander Martínez, portavoz de Elkarrekin Podemos, durante la sesión de control al Gobierno vasco el lehendakari fue tajante: «Es falso que se haya producido un sobrecoste millonario para las familias» a raíz del pacto de precios que llevaron a cabo más de una década las empresas de catering adjudicatarias de los menús escolares.

Desde Ehige insisten en que «el servicio de comedor lo asumimos la Administración y las familias». «Pero no solo es el tema económico el que nos preocupa. Todo este asunto ha afectado también a la calidad del servicio porque no ha habido competencia real entre las empresas que se presentaban al concurso». Tanto la Autoridad Vasca de la Competencia, en febrero de 2016, como el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, este mismo mes, constataron que siete firmas habían confabulado para repartirse contratos que sumaron 800 millones de euros entre 2003 y 2015.

«Hemos adoptado medidas»

El portavoz de Elkarrekin Podemos acusó de «inacción» al gabinete Urkullu en su comparecencia parlamentaria de ayer y recalcó que «es evidente que existen en este caso responsabilidades políticas y administrativas que deben ser asumidas». De hecho, la oposición ha forzado recientemente la apertura de una comisión de investigación en la Cámara vasca.

90.000 menús diarios distribuyen las empresas de catering en los centros educativos

El lehendakari recordó que desde el año 2000 se han sucedido las contrataciones y «los diferentes gobiernos han obrado con absoluto respeto a los principios de contratación pública». Así lo avalan, dijo, todos los informes jurídicos, económicos y técnicos. También explicó que en el año 2013, antes de finalizar la vigencia del contrato 2011-2014, el Departamento de Educación acometió la elaboración de unos pliegos más exigentes para la contratación del servicio de comidas escolares. «Estas decisiones se tomaron de manera previa a la resolución de la Autoridad Vasca de la Competencia. Está claro que hemos adoptado medidas», señaló.

«Las familias no han perdido nada», incidió el lehendakari. Recordó que desde 2012 las cuotas no se han alterado y son de 4,60 euros por comensal en caso de que se queden en el comedor cuatro o cinco días por semana, «es decir, un precio muy por debajo del coste real».

La valoración que realiza Ehige no transita por la misma senda. «Desde el curso 2011-2012 el presupuesto ha pasado de 95 millones y medio a 90 millones y medio, pero esa reducción no se ha trasladado a la cuota de las familias», resumió la coordinadora de la asociación.

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