¿Comprar entradas en la reventa 'online'? Ojo a los riesgos

Particulares y robots dedicados a la reventa disputan las entradas a los fans en cuanto salen al mercado.
Particulares y robots dedicados a la reventa disputan las entradas a los fans en cuanto salen al mercado. / EFE

El Gobierno ya se ha comprometido a cambiar el marco legal para evitar los «abusos» de ciertas webs que acaparan entradas y las venden más caras, aunque el proceso se prevé lento. Estos son, según la OCU, los principales peligros de esta práctica

Solange Vázquez
SOLANGE VÁZQUEZ

Antaño, en esa época previa a internet que casi nos parece prehistoria, comprar una entrada en la reventa para un concierto era una actividad de tintes novelescos. Tenías que tener algún contacto con ese submundo lleno de pilluelos y listillos, usar todo tu ingenio para negociar el precio y, finalmente, cruzar los dedos para que no te la diesen con queso. Ahora, esa estampa es casi de museo antropológico: la reventa cara a cara, la única prohibida legalmente, es una actividad residual y ha dado paso a la modalidad 'online', masiva y auspiciada por un vacío normativo. Así que el panorama ha cambiado radicalmente en todo... menos en un aspecto: sigue teniendo algo de deporte de 'riesgo'.

Así lo afirman las principales asociaciones de consumidores del país, como Facua y la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), que alertan de los peligros de la reventa por intenet. Las webs que se dedican a ello «venden las entradas sin límite de precio -advierte la OCU- y, al no estar reguladas, no ofrecen ninguna garantía legal al comprador». Seatwave -fuertemente vinculada a Ticketmaster-, Ticketbis/Stubhub o Viagogo son algunas de las que «se pueden considerar de reventa, aunque hay más», según este organismo. ¿Cómo distinguir estas plataformas en el tremendo bazar que es la red? Hay que tener en cuenta que muchas de ellas se esfuerzan en parecer oficiales y utilizan avanzadas técnicas para posicionarse en los primeros puestos de Google, de modo que atraen a muchos clientes potenciales. «Son todas aquellas que no te marca el promotor», aclara la OCU, aunque a veces los sitios oficiales derivan al usuario a una de estas webs y acaba comprando en la reventa sin darse cuenta.

Estas webs funcionan de la siguiente manera: cuando unas entradas salen a la venta de manera oficial, no sólo los fans corrientes y molientes se ponen en marcha para conseguir una. Al mismo tiempo que ellos, miles de personas interesadas en la reventa y potentes robots preparados para ello se lanzan también a la caza. Su objetivo: acaparar cuantas más mejor para sacar luego suculentos beneficios. Esto explicaría por qué a menudo se agotan a los pocos minutos de salir al mercado... y por qué poco después aparecen en las webs de reventa como por arte de magia, a un precio que suele triplicar o cuatriplicar el oficial. «Mi opinión es que esos 'sites' cumplen una función. Hay conciertos que se anuncian a 10 meses vista y lo normal es que haya gente que no pueda acudir y necesite vender las entradas que ha comprado. En ese sentido, son 'sites' necesarios. Otra cosa es que las entradas aparezcan ahí al mismo tiempo que se ponen a la venta. Eso debería estar regulado», argumenta Sebas E. Alonso, de Jenesaispop, una de las webs musicales más influyentes de la escena española.

Cómo comprar de forma segura

Consejos de la OCU
Cuando adquieras entradas por internet, mira primero la web del artista o grupo al que quieres ver. Allí verás quién es el promotor oficial y a quién ha confiado el proceso de venta de entradas, que puede ser 'online' -con unos gastos extra- o de forma presencial -algo cada vez menos habitual-. Entérate bien de los precios de las distintas zonas y, una vez compradas las entradas, mira de cuando en cuando la web del distribuidor oficial para enterarte de cualquier cambio que pueda producirse.

¿Es legal el modo de operar de estas webs? De momento, sí. Según ha admitido el propio Ministerio de Cultura, algunas empresas y 'sites' se aprovechan de una desfasada legislación de espectáculos -creada en 1982 con motivo del Mundial de Fútbol y que sólo sanciona la reventa callejera- para acumular entradas y venderlas a mayor precio. Además, no existe una regulación homogénea, ya que las comunidades autónomas tienen las competencias sobre espectáculos. En definitiva, el marco legal está atomizado y anticuado, algo que el Gobierno ya no puede ignorar.

Algunos casos especialmente sangrantes han hecho que este problema saltase al Congreso. A principios de año, las entradas para los conciertos de Alejandro Sanz y Joaquín Sabina se agotaron menos de una hora después de salir a la venta. Fue un chasco para los fans, que, ese mismo día, podían encontrar ya centenares de entradas en la reventa 'online' al 'módico' precio de 500 u 800 euros, lo que multiplicaba hasta por diez el coste oficial. En marzo, Doctor Music, promotora de los conciertos de Bruce Springsteen en España, denunció las prácticas llevadas a cabo por las webs dedicadas a la intermediación entre revendedores y compradores, al considerar que su actividad constituye una estafa.

Estos casos fueron tan flagrantes que la Comisión de Cultura del Congreso de los Diputados aprobó el pasado 6 de abril dos proposiciones no de ley, presentadas por Ciudadanos y el PP, que instan al Ejecutivo a regular esta práctica, aunque no especifica cómo. El Ejecutivo se comprometió a poner coto a los «abusos», cada vez más frecuentes, siguiendo la estela de otros países como Italia o Reino Unido, donde algunos sonados escándalos también han hecho reaccionar a las autoridades.

Mientras llegan los cambios legislativos -el proceso se prevé lento y complicado-, lo único que pueden hacer los usuarios es protegerse a sí mismos, siendo conscientes de que recurrir a la reventa 'online' es una apuesta que puede salir bien o no. Estos son, según la OCU, los principales riesgos a los que se exponen quienes acudan a la vía extraoficial para conseguir entradas.

1. Pagas mucho más por la entrada

El precio se puede multiplicar hasta extremos que parecen intolerables. «Mucha gente no se da cuenta de que ha comprado una entrada procedente de la reventa hasta que la imprime y comprueba que el precio original que marca no se corresponde con lo que han pagado. Incluso tampoco sabrán que han tenido que pagar unos gastos y comisiones por la operación de los que no les habían informado al principio de la compra», afirma la OCU.

2. Pueden colarte entradas falsas o duplicadas

Algunas webs son más fiables que otras, cierto, pero, si te aventuras por internet, te puedes encontrar de todo. Existe la posibilidad de que te vendan una entrada falsa, una buena copia de una original a la que le ponen hasta código de barras, también de mentirijilla, por supuesto. Al intentar acceder el recinto del concierto, te impedirán el paso. También pueden hacer muchas copias y que haya entradas duplicadas, con lo que sólo entraría el primero en llegar y el resto se quedaría a las puertas. Y más vale, porque, si pasasen todos, se podría crear un problema de exceso de aforo que comprometiese la seguridad del evento.

3. Reclamar en un problema

Si hay algún imprevisto, no podrás reclamar. O más bien, podrás hacerlo, pero con pocas esperanzas de éxito. Algunas webs prometen devolverte el dinero, pero, como destaca la OCU, aunque lo hicieran, cosa que nadie te garantiza, «¿qué pasará con lo gastado en transporte y alojamiento?».

4. No devuelven el importe total

En la mayoría de los casos, sólo te van a devolver el importe de la entrada, despojado del sobrecoste de comisiones e intermediarios generado por comprarla en la reventa, según indican en la OCU. Es decir, el plus que han sacado contigo nunca volverá a tus manos.

5. Las entradas te pueden llegar 'in extremis'... si llegan

Si adquieres una entrada de reventa online, tienes que esperar a que te la envíen. ¿Y cuándo será eso? «Cuando la tengan. A veces, nunca», asegura la OCU. Según explican, muchas veces estas webs venden entradas que todavía no tienen y te hacen llegar una factura o un justificante de pago. Pero eso no es una entrada. Tienes que aguardar hasta que te la envíen, muchas veces con el corazón en un puño, porque a veces llega 'in extremis'... si llega.

Cuando compres por internet, mira primero la web del artista o grupo al que quieres ver. Allí verás quién es el promotor oficial y a quién ha confiado el proceso de venta de entradas, que puede ser 'online' -con unos gastos extra- o de forma presencial -algo cada vez menos habitual-. Entérate bien de los precios de las distintas zonas y, una vez compradas las entradas, mira de cuando en cuando la web del distribuidor oficial para enterarte de cualquier cambio que pueda producirse.

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