El coche más feo del mundo

El coche más feo del mundo

El Partisan One se vende en un kit para montar y en paquetes planos, como los muebles de Ikea. Pero es un 4x4 antiminas de uso militar

INÉS GALLASTEGUI

El Partisan One se compra en un kit de piezas para ensamblar, embalado en paquetes planos, y su estructura guarda un asombroso parecido con una estantería de trastero, de esas de listones de chapa con agujeros. Pero no se trata de un mueble de Ikea, sino de un todoterreno militar con tracción a las cuatro ruedas, autonomía de hasta 1.500 kilómetros y blindaje antiminas. «Es el mejor coche para los peores caminos del mundo», afirma orgulloso su creador, el ingeniero ruso Juri Postnikov. El taller alemán que ha fabricado el prototipo está tan seguro de su fiabilidad que ofrece un periodo de garantía de 100 años: si usted compra ahora este robusto vehículo, sus bisnietos podrán seguir reparando las piezas defectuosas gratis en 2117. En teoría.

Características

4,7
metros de largo, 2,3 de ancho y 2,23 de alto son sus medidas.
Potencia y autonomía
La versión básica lleva un motor diésel de origen Fiat de 2,8 litros de cilindrada y 150 caballos de potencia, con tanques de combustible de gran capacidad que le dan una autonomía de entre 1.000 y 1.500 kilómetros.

Las publicaciones especializadas en motor han recibido el lanzamiento con cierto cachondeo. «El 4x4 más feo del mundo», «Lo justo y necesario para tu aventura ‘offroad’», «La definición de lo básico» o «Cuadrado e indestructible» son algunos de los comentarios que ha cosechado. La estética no es su fuerte. Decir que se trata de un automóvil austero o primitivo es quedarse corto. Parece un coche de juguete hecho con piezas Lego, pero a escala 1:1. La procedencia soviética del padre de la criatura queda fuera de toda duda. El dominio del ángulo recto es absoluto. «Al menos las ruedas son redondas», ironiza un bloguero.

Postnikov defiende que la prioridad era agilizar el montaje, facilitar el mantenimiento y permitir la adición de módulos nuevos; de hecho, ya está pensando en versiones de tres y cinco puertas y con 8 ruedas. «La ausencia de diseño es también diseño», se justifica el ingeniero. La sobriedad llevada al límite se advierte en los detalles. O mejor dicho, en su ausencia. Por ejemplo, las puertas no tienen tirador; se cierran con una cuerda.

El fabricante asegura que lo importante son los «valores verdaderos». El chasis reforzado en forma de V protegería el habitáculo frente a minas y otros explosivos, pero hay quien cuestiona la seguridad de un vehículo con carrocería de chapa plana y sin cristales. «Las ventanas intangibles son inmunes a las detonaciones: no sufren ningún daño en absoluto», se mofa un comentarista.

Encontrar Partisan Motors es una odisea. En YouTube circulan vídeos del ingeniero cantando en ruso las excelencias del todoterreno en un descampado. En su página de Facebook, aparte de presentar las fotos de su versión Defence, en verde militar, y los bocetos de las ediciones Sahara (beis) y Worker (marrón), muestran los logotipos de la marca. Su espíritu es muy similar al del propio coche: uno está pintado con rotulador y otro, recortado en fieltro.

Viajar a la guerra

Cada kit de ensamblaje va embalado en un paquete plano. Según el fabricante, en un contenedor marítimo estandar de 20 pies, que normalmente solo podría llevar un vehículo, caben cinco de esos paquetes. Es una ventaja para suministros militares que deben trasladarse de forma rápida a zonas en guerra.

Aunque el precio oficial se ha hecho público en una nota de prensa (49.400 euros), parece que el Partisan One aún no está a la venta. Quizá ningún ejército regular del mundo se decida por este austero modelo, pero ahí están los grupos paramilitares y las guerrillas, que miran más la pela; a lo mejor por eso se llama Partisan y no Soldier. «Si estás planeando montarte una milicia privada, tendrás que esperar un poco o arreglártelas con tu vieja pickup Toyota», se pitorrea Jason Jalopnik en la página ‘Truck Yeah’.

Dada la simplicidad de líneas del vehículo, es de suponer que el montaje de sus piezas no exigirá un grado en ingeniería mecánica. Tal vez las instrucciones sean tan sencillas que quepan en una hoja de papel, como las de los muebles de Ikea. Hasta puede que el kit venga con su llave Allen.

Vehículos tácticos: un aire al viejo Humvee

Frente a modelos mucho más modernos y sofisticados, el Partisan One guarda cierto parecido con el Humvee, el vehículo táctico que el Ejército de Estados Unidos adoptó en 1984 y que hemos visto aparecer en montones de películas bélicas norteamericanas desde entonces. En 2015 empezó a ser reemplazado por el Oshkosh JLTV.

En España usan el Humvee la Infantería de Marina y la Guardia Civil, mientras que los Ejércitos de Tierra y Aire emplean desde 1998 el Uro Vamtac, de fabricación española, con funciones de carga, ambulancia, comunicaciones, porta-armas y transporte de personal.

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