Murciélagos: 'cuarentones', resistentes al ébola... y grandes desconocidos

El guano del murciélago, que antaño se usaba como fertilizante para los campos, da muchas pistas a los investigadores.
El guano del murciélago, que antaño se usaba como fertilizante para los campos, da muchas pistas a los investigadores. / E. C.

El simposio Europeo de Investigadores de Murciélagos, que se clausuró ayer en San Sebastián, ha puesto de manifiesto que estos mamíferos alados siguen siendo una caja de sorpresas para la ciencia

BEGOÑA DEL TESOSan Sebastián

El Simposio Europeo de Investigadores de Murciélagos, que durante cinco días ha reunido en San Sebastián a 250 científicos de todo el mundo, ha puesto de manifiesto que estos quirópteros, los únicos mamíferos con alas, siguen causando fascinación a la comunidad científica... porque son una caja de sorpresas, muchas de ellas aún por descubrir. Son los únicos vertebrados, junto con los pájaros y algunos dinosaurios, capaces de volar. Criaturas no solo extrañas, sino tan difíciles de estudiar que el análisis de sus sorprendentes características únicamente ha sido posible a partir del momento en que la tecnología de las cámaras, los receptores de sonido y grabación o los detectores de movimiento empezó a perfeccionarse. Sin olvidar lo que representa en esta historia la consecución de los mapas genéticos.

Los primeros estudios se remontan, más o menos, a la década de los 70 del siglo pasado. Antes el murciélago era ese 'ratón viejo que decimos en euskera (saguzarra) o el ratón calvo del francés 'chauve souris'. Sin embargo, la cultura popular no los conocía tan mal. Su guano, por ejemplo, ahora fuente de una cantidad inmensa de pistas para los investigadores, era utilizado como feroz fertilizante de los campos. En China simbolizaban longevidad, salud y dinero. En 1842 Collin de Plency recordaba en su 'Diccionario Infernal' que los indios caribes los consideraban criaturas benefactoras que protegían sus casas por la noche y matarlos era sacrilegio. En 1879 Antón Luzuriaga encarga su mausoleo en el cementerio donostiarra de Polloe al arquitecto Antonio Cortázar Gorría. Éste, responsable del San Sebastián romántico, situó en los lados del frontón y bajo el rosetón dos murciélagos sobre antorchas: guardianes de la oscuridad. Luego aparecería Drácula. Y más tarde... Batman. Pero ¿por qué esa fascinación que hace que más de la mitad de todos los trabajos científicos publicados se dediquen al murciélago?

Metabolismo sin descodificar

Una de las participantes en el simposio, Enma Teeling, profesora de la Universidad de Dublín y creadora en 2005 del Laboratorio de Evolución Molecular y Filogenética Mamífera, explicó que el genoma del murciélago esconde la respuestas a muchas de las preguntas, los miedos y deseos del ser humano. Su capacidad de orientarse en la más absoluta de las oscuridades. Su poder para localizar a sus presas emitiendo sobre ellas sonidos que luego rebotan en sus orejas. Su todavía no descodificado metabolismo. Se creía que siendo la mayoría de ellos pequeños y gastando la gran cantidad de energía necesaria para volar deberían vivir poco. Y sin embargo son realmente longevos. Algunos viven más de 40 años. ¿Estará en su genoma no el secreto de la inmortalidad pero sí el de la eterna juventud o al menos el de una vejez activa y saludable?

Los científicos militares los investigan para aplicar sus ultrasonidos a los radares. La agricultura sostenible sabe que son depredadores de plagas. G. McCracken, especialista en Biología Evolutiva recordó en su ponencia 'Murciélagos en Altitud' que por encima de nuestras cabezas, allá donde ni los Boeings ascienden vuelan trillones de insectos solo detectables por los murciélagos...

Cierto, algunos transmiten enfermedades. Cierto, unos cuantos pueden ser reservorios de diversos virus pero ¿por qué se muestran inmunes al ébola, el Hendra, el Nipah y nosotros no? ¿Qué se puede aprender de su sistema inmunológico? Acaso haya respuestas en siguiente simposio O replanteamientos. O hallazgos. Será en Turku. Ya en 2020.

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