Un iceberg del tamaño de Alicante se desprende de la Antártida

Imagen del iceberg desprendido. / NASA

El bloque de hielo, situado en la península Antártica, tiene una superficie de 5.800 kilómetros cuadrados y pesa un billón de toneladas

LUIS ALFONSO GÁMEZ

Un iceberg de un billón (un millón de millones) de toneladas flota en el océano Antártico. Bautizado como A68, se ha desprendido de la barrera de hielo Larsen C, en la costa oriental de la península Antártica. Tiene unos 5.800 kilómetros cuadrados -la superficie de la provincia de Alicante- y se separó de la plataforma helada entre el lunes y el miércoles, según ha informado el proyecto MIDAS, un programa de la universidad galesa de Swansea que investiga los efectos del cambio climático en la Antártida.

La fractura del iceberg, uno de los diez más grandes conocidos, fue confirmada ayer por imágenes del instrumento MODIS -una cámara-espectrómetro en el espectro óptico e infrarrojo- del satélite 'Aqua' de la NASA. La evolución de la grieta en el bloque de hielo había sido controlada durante el último año por los satélites 'Sentinel' de la Agencia Espacial Europea (ESA).

La pérdida de A68 supone una reducción de más del 12% en la plataforma helada Larsen C y ha cambiado para siempre el paisaje de esa zona del continente helado. Aunque la barrera volverá a crecer, los científicos creen que Larsen C será a partir de ahora menos estable y podría seguir los pasos de Larsen B que se desintegró casi totalmente en febrero de 2002, tras una fractura como la de hoy en 1995. «Aunque es algo natural, y no somos conscientes de ninguna conexión con el cambio climático provocado por el hombre, esto coloca a la plataforma en una posición muy vulnerable», ha indicado Martin O’Leary, glaciólogo e investigador del proyecto.

Evolución difícil de predecir

«Hemos estado anticipando esto durante meses, y nos ha sorprendido cuánto tiempo han tardado en abrirse los últimos kilómetros de la grieta. Vamos a seguir monitoreando tanto el impacto de esta fractura en la plataforma de hielo de Larsen C como el destino de este enorme iceberg», ha indicado Adrian Luckman, de la Universidad de Swansea e investigador principal de MIDAS. «Se trata de uno de los más grandes registrados y su futura evolución es difícil de predecir. Puede permanecer en una sola pieza, pero es más probable que se rompa en fragmentos. Parte del hielo puede permanecer en el área durante décadas, mientras que otras partes pueden derivar hacia el Norte, hacia aguas más cálidas», ha añadido el científico.

A pesar de su tamaño, el nuevo iceberg no tendrá ningún efecto en el nivel del mar, porque la plataforma de hielo Larsen C, que tiene un grosor de entre 200 y 600 metros, ya flota sobre el océano al borde de la península Antártica y por lo tanto no supone un aporte extra de agua. Al igual que un cubito de hielo que se derrite en un combinado no hace que suba el nivel de líquido en el vaso, un iceberg que se desprende de una masa de hielo ya flotante no hace que aumente el nivel del mar.

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