El descubrimiento que abre nuevos caminos a las Matemáticas

La primera tabla trigonométrica de la Historia tiene 3.700 años. Matemáticos babilonios la usaban para cálculos arquitectónicos

El matemático Daniel Mansfield, con la tablilla Plimpton 322 en la Biblioteca de Libros Raros y Manuscritos de la Universidad de Columbia. /UNSW/Andrew Kelly
El matemático Daniel Mansfield, con la tablilla Plimpton 322 en la Biblioteca de Libros Raros y Manuscritos de la Universidad de Columbia. / UNSW/Andrew Kelly
LUIS ALFONSO GÁMEZ

Una tablilla de barro babilónica de hace 3.700 años va a obligar a cambiar los libros de Historia. Investigadores australianos defienden esta semana en la revista 'Historia Mathematica' que es la tabla trigonométrica más antigua del mundo. Así que habría que dejar de considerar a Hiparco de Nicea (190-120 antes de Cristo) el inventor de la trigonometría. «La tablilla Plimpton 322 precede a Hiparco en más de mil años. Abre nuevas posibilidades no solo para la investigación matemática, sino también para la educación matemática. En Plimpton 322 hay una trigonometría más sencilla y más precisa que tiene claras ventajas sobre la nuestra», afirma el matemático Norman Wildberger, de la Universidad de Nueva Gales del Sur (Australia) y uno de los autores del hallazgo.

El anticuario estadounidense Edgar Banks (1866-1945), uno de los personajes en los que se basó George Lucas para Indiana Jornes, encontró la pieza en Irak a principios del siglo XX. Se conoce como la tablilla Plimpton 322 por el editor neoyorquino George Arthur Plimpton, quien se la compró a Banks y a su muerte la legó a la Universidad de Columbia. Mide 13 centímetros de ancho y 9 de alto, y tiene cuatro columnas y quince filas de números en cuneiforme -escritura llamada así por usarse una cuña para hacer los símbolos sobre la arcilla húmeda- en base sexagesimal (60).

Esas inscripciones han intrigado a los matemáticos durante más de 70 años. «El gran misterio hasta ahora era su propósito. Por qué los antiguos escribas se habían enfrentado a la compleja tarea de generar y ordenar los números en la tablilla», explica el matemático Daniel Mansfield, que ha dirigido el estudio. «Nuestra investigación revela que Plimpton 322 describe las formas de los triángulos rectángulos usando ratios, no ángulos ni círculos. Es un trabajo matemático fascinante que demuestra un genio indudable». De una gran precisión, la tablilla es, a su juicio, «una potente herramienta que pudo utilizarse para trabajos topográficos o cálculos matemáticos para construir palacios, templos y pirámides escalonadas».

Guardada en la Biblioteca de Libros Raros y Manuscritos de la Universidad de Columbia, se cree que la tablilla Plimpton 322 procede de la ciudad sumeria de Larsa, donde se hizo entre 1822 y 1760 aC. ¿Volverá la hasta ahora desconocida trigonometría babilónica -«más sencilla y más precisa» que la nuestra- a usarse cuatro milenios después?

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