Buscan en San Sebastián a una guineana y a su hijo de diez meses, en tratamiento por un tumor

La joven guineana junto al pequeño Montaca./@CANTABRIAACOGE
La joven guineana junto al pequeño Montaca. / @CANTABRIAACOGE

Ambos cogieron un autobús desde Santander hasta Irún, pero se les perdió la pista cuando se bajaron en la capital guipuzcoana

SONIA ARRIETA

Miembros y voluntarios de la ONG Cantabria Acoge buscan en San Sebastián a una joven guineana que mantenían en acogida y que desapareció ayer martes junto a su hijo, de diez meses. El niño estaba recibiendo tratamiento en Santander por un tumor que padece y que motivó el viaje desde su tierra de origen a Cantabria.

El pequeño, llamado Montaca, llegó a Santander junto a su madre, llamada Djenabo, el 22 de diciembre para ser tratado del tumor gigante que sufre en el cuello en el Hospital Valdecilla de Santander, de la mano de otra ONG, Infancia Solidaria. Una voluntaria, Mar Larena, les acogía en su casa mientras el niño recibía el tratamiento, iniciado el pasado 17 de enero. Una vez afinado el diagnóstico (una malformación linfática vascular), se determinó el tratamiento a seguir y que ahora se ha visto interrumpido.

Ambas ONGs solicitan la ayuda de los guipuzcoanos para tratar de localizar a la madre y poder reanudar la atención sanitaria que requiere el bebé. «Está en una situación muy delicada y debe volver al hospital», explican. Desconocen el motivo por el que la joven, de 23 años, ha decidido irse de Santander: «Solamente sabemos que cogió ayer un autobús en dirección Irun pero que se bajó en San Sebastián, donde le esperaban dos hombres, africanos también; no descartamos ninguna hipótesis pero se fue solo con 20 euros y sin ninguna documentación». Ambos provienen de Guinea Bissau y se piensa que quizá les hayan recogido unos compatriotas.

En el hospital cántabro están tratando de reducir el tamaño de la tumoración que sufre Montaca. «Con la ayuda del ecógrafo, se van localizando los quistes y se procede a inyectar la bleomicina. En las próximas semanas iremos viendo los cambios inflamatorios», explican desde el centro sanitario.

Mar Larena, la madre de acogida de Montaca, explicaba hace unos días en El Diario Montañés que la experiencia estaba siendo «una maravilla». Después de casi un mes de convivencia, contaba que «la madre está totalmente integrada desde el principio y el niño nos tiene locos a todos». Ahora busca la ayuda de los ciudadanos que puedan haber visto a Montaca y Djenabo y solicita que avisen a la Ertzaintza en caso de tener alguna pista. «La semana pasada le intervinieron por segunda vez y este viernes tiene una revisión importante».

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