Blockchain, la apuesta por un internet con mayor privacidad

Lage es responsable de ciberseguridad en Tecnalia/JORDI ALEMANY
Lage es responsable de ciberseguridad en Tecnalia / JORDI ALEMANY

Óscar Lage es coautor de un libro donde se explican las posibilidades de la ‘cadena de bloques’, que aspira a ser una nueva revolución en el mundo de las redes

RAMÓN ALBERTUS

El 22 de mayo de 2010 es conocido en el mundo de la informática como el Día de la Pizza. Ese día un programador de Florida, llamado Hanyecz, pagó 10.000 ‘bitcoins’ por dos de ‘cebolla, pimientos y salchichas’ a otro a través de un foro. 10.000 ‘bitcoins’. No busquen billetes ni monedas. Es una moneda virtual. No pertenece a ningún país y no hay ningún banco central que la regule.

Un hombre, bajo el alias Satoshi Nakamoto, publicó un diseño de esa divisa virtual en octubre de 2008 y un año después lo llevó a la práctica. «Se inventó la tecnología de blockchain -cadena de bloques- y le dio un uso concreto, la criptomoneda llamada ‘bitcoin’. Ahora utilizamos esa tecnología para hacer otras cosas», cuenta el bilbaíno Óscar Lage, responsable de ciberseguridad en la corporación Tecnalia y coautor del libro ‘Blockchain: la revolución industrial de internet’ (Ediciones Deusto).

- La tecnología blockchain sirve para agilizar el contacto entre usuarios y hacerlo con mayor privacidad. ¿Pero en qué consiste?

- Es un sistema para intercambiar datos sin que haya un intermediario que lo gestione. Como dijo el primer ministro de Malta, ahora cada país podría montar un Google sin Google o un Facebook sin Facebook. Es decir, sin una empresa que explote los datos de los usuarios como hacen. De hecho, los gobiernos son los que más invierten en estos proyectos.

- ¿No es una web ni un programa?

- Es una herramienta. Una tecnología que además usa la internet tradicional -que permite compartir información- para intercambiar valor. Por ejemplo, en el caso de la moneda digital no hay un intermediario como pasa con el resto de divisas, que están gestionadas cada una por un banco central. Con el sistema blockchain podríamos avanzar hasta el punto de comprar un coche o una casa a través de su representación digital. Es decir, lo tramito de manera digital en unos segundos y te hago dueño de mi coche sin necesidad de pasos intermedios como podría ser el registro en la DGT.

Las posibilidades son infinitas, muchas por descubrir. «Es el paradigma de la industria 4.0. Las máquinas van a ser más inteligentes y hacer más trabajos, pero tenemos que seguir teniendo mecánicos atendiéndolas». Lage cree que la aplicación de esta tecnología podría suponer una revolución tan grande como la aparición de internet. Pero también reconoce que existen retos, sobre todo el de la ciberseguridad.

En los ataques informáticos masivos a empresas del pasado mayo con un virus ransomware, para que sus víctimas pudieran recuperar los datos secuestrados los ‘hackers’ les pedían un rescate en ‘bitcoins’, y no en otra moneda, por la dificultad para rastrear esa divisa virtual. «No es como una cuenta bancaria en la que estarían fichados desde el primer momento. Como todo, se puede usar con malos fines».

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