A la benjamina del gobierno de Macron le llueven las críticas

Marlène Schiappa, secretaria de Estado de Igualdad entre hombres y mujeres en el Gobierno de Macron.
Marlène Schiappa, secretaria de Estado de Igualdad entre hombres y mujeres en el Gobierno de Macron. / R.C.

A sus 34 años, Marlène Schiappa ha pasado de ser bloguera para madres trabajadoras a Secretaria de Estado de Igualdad

Itsaso Álvarez
ITSASO ÁLVAREZ

La francesa Marlène Schiappa tiene 34 años, una hija de diez años y otra de cinco y una personalidad hiperactiva. Además de política, es escritora, bloguera y activista desde 2008 a favor de los derechos de las mujeres, en particular de las madres, desde un blog llamado 'Mamman travaille' (mamá trabaja), así como de la comunidad LGTB. Columnista en algunos diarios, 'influencer', activista y experta en conciliación laboral y familiar, Schiappa organiza conferencias y ha publicado más de una docena de libros prácticos en torno a esta temática. Además, tiene una novela, 'El club de las madres imperfectas' y hay una publicación suya, 'Atrévase a amar a una gorda' que, aunque lleva tres años publicada, ha vuelto a la palestra porque una parte del movimiento feminista galo la tacha de «atacar a las mujeres obesas». Aparte de todo esto, un semanario francés, 'L'Express', cree haber descubierto que Marlène Schiappa es autora de una treintena de novelas eróticas que habría firmado con seudónimo. Ella se ha negado en todo momento a comentar nada al respecto. A todo este curriculum hay que añadir una nueva tarea: desde junio es Secretaria de Estado de Igualdad entre hombres y mujeres en el ejecutivo de Emmanuel Macron, presidente de la República Francesa. Ella es una de las once personas de la sociedad civil que integran este gobierno paritario formado por 22 ministros.

Desde que está en el cargo, apenas mes y medio, no le dan tregua. Schiappa está abonada a la polémica y ha sido blanco de numerosas críticas. La última tuvo lugar ayer mismo, y estuvo relacionada con la violencia que padecen las mujeres en el contexto médico, especialmente ginecológico. Schiappa había advertido días antes que tres cuartas partes de las mujeres en Francia han sido sometidas a una episiotomía durante el parto cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda no sobrepasar un porcentaje de un 25%. «La sufren, en particular, las mujeres extranjeras, las mujeres muy jóvenes y aquellas que tienen una discapacidad», había dicho Schiappa anunciando, de paso, que había encargado un informe sobre el tema. Pero la Escuela Nacional Francesa de Ginecólogos y Obstetras, por boca del profesor Israël Nisand, negó ayer la mayor a través de una carta abierta. «No, señora Secretaria de Estado, los obstetras no abusan de sus pacientes, está mal informada», le espetó a la Secretaria de Estado. «Varios estudios miden la tasa media de la episiotomía en Francia, que tiende a disminuir con el tiempo. La última evaluación oficial y pública realizada en 2010 informó de un 27%, es decir, la mitad desde el último recuento, que fue del 55% en 1998», subrayó Nisand, a lo que Marlène Schiappa no se achantó. «En 2013, un grupo de 983 madres fueron entrevistadas en mi blog y el 75% de ellas dijeron que tenían una episiotomía», zanjó.

La última polémica vino hace unos días cuando aseguró que tres cuartas partes de las mujeres en Francia han sido sometidas a una episiotomía durante el parto

Hasta ser nombrada Secrataria de Estado, esta mujer trabajaba en la agencia de publicidad Euro-RSCG, haciendo, como muchas mujeres, malabares entre su vida laboral y familiar. «El mayor freno cuando trabajas y tienes hijos son los horarios: la cultura del presentismo, que para progresar hay que quedarse hasta tarde en la oficina...», comentaba la joven en una entrevista que le hizo la revista 'Madame' en diciembre de 2015. Estas constataciones, según dijo, fueron las que le motivaron para crear lo que en origen era un blog tradicional, 'Mamá trabaja'. El portal enganchó con asombrosa rapidez a un buen número de madres y de padres y desembocó en eventos, reuniones y debates, entre sus seguidores, con regularidad. Hija de padre corso y madre italiana, Marlène creció en la periferia de París, como le gusta recordar. Diplomada en Comunicación, trabajó en la FNAC y también como asistente y guía cultural en varios museos de la capital gala, hasta que aterrizó en la agencia Euro-RSCG. También ha ejercido como periodista y columnista en una agencia de noticias. Su debut en la política fueron tímidos. Fue candidata de 'Ser joven en París', una asociación para la defensa de los servicios públicos, en las últimas elecciones municipales de París. Convenció a un 1% del electorado. «No cierro la puerta a la política, pero no entra en mis planes», dijo hace un par de años.

Pero lo cierto es que su carrera política comenzó a dibujarse cuando su marido y ella se mudaron a Le Mans, en busca de una ciudad menos frenética que París en la que criar a dos niñas. Allí pronto se convirtió en asesora de igualdad del alcalde Jean-Claude Boulard (PS). A Emmanuel Macron le conoce en 2016. Seducida por sus ideas y su perfil político, Marlène Schiappa cuenta que se adhirió a su causa, 'En marche!', por Internet, desde su casa. Macron le asignó los temas de igualdad de género, sus favoritos. «Con Macron de presidente, en cinco años, las desigualdad salarial, estimada en un 15%, y el número de violaciones, estimadas en 83.000, habrán bajado», ha aventurado Schiappa. Mucho tendrá que trabajar la más joven del gobierno de Macron para que eso sea así.

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