Balance del temporal en San Sebastián: pocos daños y 12 personas multadas

El mar ha dejado espectaculares estampas en Donosti./Efe
El mar ha dejado espectaculares estampas en Donosti. / Efe

El Ayuntamiento ha sancionado a quienes ayer -cuando se registraron olas de 10 metros- y hoy se han saltado el precinto de seguridad

SONIA ARRIETA

El balance del temporal marítimo-costero en Donosti: escasos daños materiales y doce personas multadas con 200 euros por saltarse el precinto de seguridad habilitado para evitar peligros a la población. Asimismo, el alcalde de San Sebastián, Eneko Goia, ha afirmado este jueves que el equipo de gobierno ya tiene decidido cobrar los costes que suponen los posibles rescates realizados cuando se activan las distintas alertas por oleaje en la costa, pero que es una medida que requiere un cambio de normativa y que, por lo tanto, van a tener que realizar la tramitación pertinente.

El Ayuntamiento de San Sebastián ha informado de que, en principio, todo apunta a que en el Paseo Nuevo los destrozos no han sido muy importantes, aunque previsiblemente seguirá cerrado durante todo el día. Fuentes municipales han indicado que hay algún banco desplazado de lugar por el embate de las olas y pequeños daños en la barandilla.

Los primeros en recibir las sanciones fueron una pareja de turistas y Maite, vecina de San Sebastián, quien no puede evitar mostrar su indignación al relatar los hechos. «Había salido a pasear y estaba ya volviendo hacia Ondarreta cuando llegaron los dos coches y nos dieron el alto a mí y a la pareja que estaba al lado. Nos dijeron que habíamos pasado el perímetro de seguridad y nos pusieron la multa», señala la joven, de 28 años, residente en el barrio de Aiete.

La donostiarra se queja de que la zona no estaba debidamente delimitada, y considera que tanto ella como las otras diez personas fueron multadas injustamente. «La valla estaba tirada en el suelo, y el cordón policial también», afirma Maite, quien añade que en ese momento «la marea estaba baja y no había un oleaje peligroso». «Una valla que se cae no me parece una medida adecuada para cortar un paso», añade.

El alcalde de San Sebastián, Eneko Goia, ha hecho público un tuit en su cuenta de Twitter en euskera en el que ha confirmado las diez sanciones de ayer y ha señalado que esta mañana se han puesto otras dos. «Desgraciadamente todavía hay personas que no entienden que hay peligro».

La sanción que tendrán que abonar asciende a los 200 euros, aunque esa cantidad se podrá rebajar hasta los 97 si se paga antes del próximo 7 de febrero. «La policía no me dio ninguna explicación, más que en su opinión la valla indicaba perfectamente que no se podía pasar. Si tan peligroso era debería haber un municipal vigilando, pero solo vinieron para multarnos». No obstante, la donostiarra se decidió a recurrir la multa horas más tarde. «En unos días me darán la resolución», dice Maite sin muchas esperanzas. «Espero que con lo que recauden reparen la carretera que pasa delante de mi casa, que está llena de baches», reclama.

«Ya avisamos»

Por desgracia para ella y para el resto de las personas sancionadas, desde el Ayuntamiento de Donostia se han puesto serios. «Ya avisamos de que íbamos a hacer respetar las medidas de seguridad, y así ha sido», señaló ayer Martín Ibabe, concejal de Seguridad Ciudadana del consistorio donostiarra. «Los vallados se ponen porque la situación lo requiere. En caso de alerta naranja hay un protocolo establecido por una serie de técnicos, por lo que no tomamos estas medidas por capricho, sino que es algo a lo que le damos máxima prioridad». Respecto al estado del precintado denunciado por las personas sancionadas, Ibabe señaló que «es posible que una valla esté tirada por un golpe de ola, pero la zona estaba cerrada y la indicación era suficiente». Asimismo, el concejal recordó que el protocolo contempla «la supervisión constante de todos los precintos de seguridad por parte de diferentes efectivos». Ibabe quiso también agradecer la «colaboración» del ciudadano que alertó a las autoridades.

La pleamar de la tarde de ayer trajo grandes olas al litoral guipuzcoano, donde algunas incluso llegaron a superar los 10 metros de altura. La estación oceáno-meteorológica de Pasaia registró la ola más alta sobre las cuatro de la tarde, con una altura de 9,8 metros. Un oleaje que obligó una vez más a cortar carreteras y pasos cercanos a la costa, como la N-634 entre Zarautz y Zumaia, donde las olas invadieron la vía, llegando incluso a romper el cristal de un autobús de Lurraldebús, incidente en el que dos jóvenes resultaron heridas.

La Subdelegación del Gobierno en Gipuzkoa ha subrayado, por su parte, que las actuaciones realizadas por el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente en el Paseo Nuevo «han evitado que las olas causen grandes daños en la Parte Vieja, como ha sucedido anteriormente».

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