«¡Antonio frena!»: el accidente de 4 amigos al intentar hacer un trompo con el coche

En el siniestro que muestra la grabación -ocurrido el pasado 9 de enero en Málaga- el conductor dio positivo por alcoholemia y el copiloto resultó herido de carácter grave

ELCORREO.COM

Efectivos del Grupo de Investigación de Accidentes y Atestados (GIAA) de la Policía Local de Málaga han llevado a cabo una exhaustiva investigación que ha culminado con la lectura de derechos a un individuo natural de Málaga de 25 años de edad como presunto autor de dos delitos contra la seguridad vial, uno por conducir un vehículo turismo con temeridad manifiesta poniendo en concreto peligro su propia vida, la de su acompañante y la de otros usuarios de la vía, y otro por haber provocado lesiones graves al copiloto motivadas por imprudencia grave.

Todo comenzó a mediados del pasado mes de abril a raíz del visionado de un vídeo y unas fotografías subidas a redes sociales en el que policías locales del GIAA apreciaron una conducción temeraria, que parecía acabar con un accidente de tráfico, en la que el conductor del coche no solo puso en peligro su propia vida y la de su acompañante, sino que cometió varias infracciones de tráfico, rebasando intersecciones sin respetar la preferencia de paso (señal de STOP) y conduciendo a una velocidad muy superior a la permitida, lo que pudo también causar riesgo a la integridad de otros usuarios de la vía.

Las pesquisas policiales llevaron a los agentes a conocer que la persona que realizaba la grabación, que viajaba como pasajero en el asiento del copiloto del vehículo siniestrado, sufrió lesiones de carácter grave como consecuencia del accidente, consistentes en fractura subcapital de humero izquierdo.

El siguiente paso fue el de escudriñar fotograma por fotograma el vídeo del accidente junto con las fotografías, lo que llevo a los policías locales a localizarlo con exactitud, corroborando que había tenido lugar en la ciudad de Málaga, concretamente en calle Fernández Fermina, consistiendo en una colisión frontal al impactar el ángulo delantero derecho del turismo contra el muro de la antigua Prisión Provincial de Málaga.

Tras ello, los agentes del GIAA que se hicieron cargo de la investigación indagaron en las bases de datos relacionadas con accidentes de tráfico hasta descubrir que sobre las 03.30 horas de la madrugada del lunes al martes 9 de enero de 2018 una dotación de la Policía Local de Málaga del distrito intervino en un accidente de tráfico con características similares al investigado, llevando a cabo unas Diligencias a Prevención.

Dijo que viajaba solo

En el día de los hechos, los agentes, que patrullaban por la zona, observaron el vehículo accidentado y llevaron a cabo las gestiones oportunas para localizar a su conductor, que les manifestó que «se le había cruzado un vehículo por lo que dio un volantazo y colisionó contra la acera y fachada de la cárcel» así como «que viajaba solo», resultando ileso, según manifestó.

Los policías locales lo trasladaron a dependencias del GIAA para efectuarle la pertinente prueba de alcoholemia, arrojando un resultado positivo de 0,36 miligramos por litro de aire espirado en la primera prueba y de 0,34 en la segunda, por lo que procedieron a denunciarlo administrativamente por conducir bajo los efectos de bebidas alcohólicas.

Una vez visionado el vídeo subido a redes sociales y conocidas las lesiones graves sufridas por el copiloto los agentes del GIAA pudieron advertir que el conductor ocultó la verdad de lo ocurrido, cotejando, incluso, a través de la Dirección del Servicio Provincial de Málaga del 061 que en el día de los hechos se habían recibido llamadas de dos números de teléfono móvil en las que se indicaba que se había producido un accidente con heridos.

Finalmente la investigación pudo determinar que en el coche, una Audi RS3 Sportback viajaban cuatro jóvenes que, al parecer, habían frecuentado varios bares de copas. En un momento dado, el copiloto instó al conductor a detener el vehículo en el semáforo existente al inicio de plaza de la Biznaga accediendo desde calle Virgen de la Fuensanta, ya que se encontraba en fase roja, momento que aprovecha uno de los ocupantes de la parte trasera del vehículo para apearse del mismo, a sabiendas, al parecer, de la maniobra de riesgo que iba a efectuar el conductor, manifestando textualmente: ¡estáis locos de la cabeza!

Acto seguido, el otro ocupante de la parte trasera también manifiesta su deseo de abandonar el coche, deteniendo la marcha del mismo el conductor, no sin antes recriminarle que quisiera apearse.

«Antonio, ¡frena!»

Tras ello, el conductor reemprende la marcha en dirección a calle Fernández Fermina, manifestándole al copiloto: «vamos a grabarnos tú y yo», acelerando bruscamente de modo consciente e intencionado, reaccionando su acompañante indicándole vehementemente en repetidas ocasiones que frenase temiendo la inmediata colisión: «¡Antonio frena, Antonio! ¡Frena, Antonio, frena!».

El conductor hizo caso omiso a tales advertencias, circulando por plaza de la Biznaga a gran velocidad, sin tomar ningún tipo de precaución al llegar a la intersección con calle Albahaca, aumentando progresivamente la velocidad y haciendo caso omiso a la señal de STOP vinculada al sentido de su marcha en la confluencia con calle Fernández Fermina, terminando por colisionar con la fachada de la Prisión.

Además, las indagaciones apuntan a que el conductor era conocedor de la categoría del vehículo que conducía, a pesar de no ser de su propiedad y habérselo prestado un tercero, el cual que desarrolla 367 CV / 270 KW de potencia máxima, pudiendo alcanzar una velocidad de 250 km/h y con una aceleración de 0 a 100 km/h en 4,3 segundos, según los datos suministrados por su fabricante.

Según parece, el conductor pretendía realizar una maniobra de derrape accionando el freno de mano, pudiendo desconocer que el vehículo que conducía no poseía el clásico de palanca de mano, sino tipo pulsador, no siendo, al parecer, hábil en el manejo del mismo, lo que le llevo a perder el control, salirse de la vía y colisionar contra el muro.

Asimismo, en virtud de los daños observados en el vehículo a través de las fotografías y la visualización de la grabación, se puede apreciar el escaso tiempo que tarda en recorrer la totalidad de la longitud de plaza de la Biznaga, lo que indica que llegó a conducir a una velocidad muy superior a la permitida.

Aun siendo requerido por el copiloto en varias ocasiones para que frenase, y la bajada apresurada de uno de los pasajeros con el vehículo en marcha, el conductor realizó la maniobra conduciendo con temeridad manifiesta, poniendo en concreto peligro su vida, la del copiloto y la del resto de usuarios de la vía, causando con todo ello lesiones de carácter grave al copiloto, por lo que se le levantó acta de información de derechos a persona investigada no detenida en presencia letrada, siendo la misma remitida, junto con todo lo instruido remitido a la autoridad judicial, aportándose, además de la videograbación y fotografías, la simulación recreada del accidente llevada a cabo por los policías locales del GIAA.

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