«El suicidio es una emergencia sanitaria»

Andoni Aseán, ayer en Bilbao./JORDI ALEMANY
Andoni Aseán, ayer en Bilbao. / JORDI ALEMANY

«Cada día se suicidan diez personas. No se puede permitir», afirma Andoni Aseán, presidente de la Fundación Salud Mental España, que el viernes participó en unas jornadas en Bilbao

María José Carrero
MARÍA JOSÉ CARRERO

Director del máster en Conducta Suicida que imparte la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, el psicólogo Andoni Aseán inauguró el viernes las primeras jornadas sobre el suicidio que se celebran en Euskadi y que ha organizado Aidatu, la recién creada Asociación Vasca de Suicidiología. Aseán no duda en calificar de «emergencia sanitaria» el hecho de que cada día diez personas se quiten la vida en España «y que no existan programas preventivos integrales».

- Sostiene que «el suicidio es el mayor problema de salud pública en España». Suena muy fuerte.

- Y creo que me he quedado corto. Es una cuestión de emergencia sanitaria. No se puede permitir que cada día diez personas se quiten la vida y que no existan políticas proactivas e integrales que impliquen a todas las instituciones que deben intervenir en la prevención.

- ¿Se trata de un problema infravalorado?

- Sin duda. En los juzgados, hay muchas muertes que se computan como accidentes, pero que en realidad son suicidios. Son caídas, equivocaciones en la ingesta de fármacos, accidentes de tráfico... Las cifras oficiales hablan de 3.500 casos, pero estaremos en los 4.000. Esto significa que son 70 veces más que las víctimas de violencia de género, 15 veces más que los homicidios y los asesinatos, el doble de muertos que en accidente de tráfico...

- ¿También en el País Vasco?

- También. No hay diferencia. En 2015, aquí se contabilizaron 168 muertes, lo que viene a ser una cada dos días. El suicidio es la primera causa de muerte en chicos de 15 a 29 años y la segunda en chicas, por detrás de los tumores.

- ¿Y en otros países?

- Es un problema que se está dando sobre todo en sociedades desarrolladas económicamente o que se han quedado descolgadas del desarrollo. En países de Oriente como Japón, Corea del Sur y repúblicas de la antigua URSS encabezan las estadísticas.

- ¿Qué motivos tienen las personas para poner fin a su vida?

- El sufrimiento. Y se sufre porque hay una depresión que impide llevar una vida normalizada y, por tanto, se es incapaz de buscar salida a una situación que tiene salida.

«Es la primera causa de muerte en chicos de 15 a 29 años; la segunda en chicas, por detrás de los tumores» Jóvenes

- ¿Y los desencadenantes que provocan una acción violenta contra uno mismo?

- En el 90% de los casos es un trastornos mental diagnosticable. Los cuadros depresivos son la gran epidemia. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en solo tres años serán la primera causa de discapacidad.

- ¿Y el 10% restante?

- Alcoholismo, trastorno bipolar y otras enfermedades mentales.

- ¿No hay factores externos que lleven al suicidio? Miguel Blesa se quitó la vida a raíz de la condena por las tarjetas opacas.

- Pero ese factor externo le provocaría una depresión.

- ¿Y factores de riesgo?

- En el caso del hombre adulto, los problemas sentimentales y laborales o económicos. También la viudedad. En la mujer adulta, los problemas interpersonales. Y cada vez se están dando más casos de personas con enfermedades físicas dolorosas, incapacitantes y no recuperables.

- ¿Cómo se puede prevenir una muerte?

- Lo primero, teniendo conciencia de que estamos ante un problema social y, por tanto, tenemos que empezar a sensibilizar a la sociedad del mismo.

- Pero con eso no basta.

- Claro. Hay que formar a profesionales de todos los ámbitos, no solo de la sanidad, también del mundo educativo, de las organizaciones sociales, de los medios de comunicación... Es preciso planificar y coordinar actuaciones de los diferentes agentes sociales. Y cuando se está ante un caso concreto, es preciso hacer una evaluación concreta del riesgo suicida para realizar un abordaje precoz y un seguimiento de esa persona.

Señales de aviso

- ¿La persona con intención de quitarse la vida envía señales de aviso que pasan desapercibidas?

- En la mayoría de los casos, sí.

- ¿Por ejemplo?

- Hay indicios, como las conductas que llamamos de cierre, es decir, hacer testamento, ordenar papeles, pedir a alguien que cuide su mascota, realizar visitas de forma inesperada, cambios de humor, usar expresiones como ‘voy a dejar de ser un problema’ o ‘todo se va a arreglar’...

- ¿Ha conocido alguna persona que haya intentado matarse?

- Sí. Y le digo que se arrepienten de haberlo intentado. A veces sirve a esa persona para decidir que morir no es la solución para afrontar un problema temporal, que hay otras opciones.

- Hay quien puede pensar que una persona tiene todo el derecho a quitarse de en medio.

- Decir eso es reprobar a esa persona; es decirle que el problema es suyo, no de todos los demás, que debemos poner los recursos para atenderle.

- ¿Tenemos que hablar del suicidio o es mejor que siga siendo un tabú?

- Callando no prevenimos. Hay que hablar, pero no de cualquier manera. Hay que hablar sin morbo.

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