2017: el año en que repuntaron las incautaciones de 'maría'

Plantación de 'maría' descubierta en Etxebarri este año./Ertzaintza
Plantación de 'maría' descubierta en Etxebarri este año. / Ertzaintza

Las fuerzas policiales requisaron en Bizkaia unas 18.000 plantas, lo que supone un crecimiento espectacular respecto a otros ejercicios. Expertos de la Ertzaintza y la Guardia Civil explican este repunte

Solange Vázquez
SOLANGE VÁZQUEZ

Hasta el año pasado, nunca se había visto en la prensa tal cantidad de noticias sobre plantaciones de marihuana desmanteladas en Bizkaia por las fuerzas de seguridad, que ilustraron sus hallazgos con fotos de cultivos extensos y feraces como selvas amazónicas. En las imágenes, por la lozanía de las plantas, se adivinaba el mimo de los 'horticultores', que, además, ya metidos en harina, se habían animado, en muchos casos, a producir en grandes cantidades. Este afán 'latifundista' es uno de los motivos, aunque no el único, por el que los distintos cuerpos policiales cerraron 2017 con muchas más incautaciones de plantas que otros años: sólo en Bizkaia localizaron más de 18.000. La Ertzainza aprehendió 50.000 en todo Euskadi -repartidas equitativamente por territorios-, el triple que el año anterior (16.519) y siete veces más que en 2015. Por su parte, el año pasado la Guardia Civil localizó en Bizkaia 4.308 plantas, una cantidad 30 veces superior a la de 2016 (140). La Policía Nacional y la Policía Municipal de Bilbao, por su parte, también han contribuido, aunque con cifras más modestas, a engrosar estas cifras.

Una de las actuaciones con mayor número de plantas requisadas fue la que tuvo en lugar en Etxebarri el 29 de noviembre. La Ertzaintza -que detuvo a una persona- se incautó de 5.000 plantas y de 40 kilos de cogollos en un polígono industrial del municipio. Por su parte, en otra operación especialmente fructífera, la Guardia Civil localizó 4.000 plantas en dos infraestructuras de cultivo 'indoor' en baserris vizcaínos -uno de ellos situado en Fika- el pasado mes de julio. Dos personas fueron arrestadas en Bizkaia en este operativo -realizado conjuntamente con la Policía Nacional y la Agencia Tributaria-, que sirvió para desarticular una red china con plantaciones por todo el país y que exportaba la droga a Reino Unido. ¿Por qué el auge de este tipo de plantaciones tan extensas? «Porque es fácil. En Internet puedes obtener toda la información necesaria para cultivar y, además, con la crisis, han quedado muchos pabellones industriales vacíos, con alquileres baratos, que sirven para colocar la plantación. Ya puestos a hacer una inversión para crear la infraestructura -iluminación, aspersores, ventilación para evitar olores-, lo mismo les da poner 1.000 plantas que 5.000, que es, claro, mucho más rentable. A veces alcanzan un nivel de producción casi industrial. Es como una empresa, repartida por zonas, con un área de secado...», explica Karmelo Martínez Sarobe, Jefe de la Comisaría de la Ertzaintza de Hernani.

Según explica, los delincuentes ven el cultivo como algo «rentable» desde muchos puntos de vista. Primero, desde el evidente: el económico. «El gramo está a cinco y pico...», indica el ertzaina. Así, con estos precios, producir al por mayor reporta grandes beneficios. Sobre todo, por la gran demanda que existe en nuestro entorno más inmediato. «Según un informe del Gobierno vasco, Euskadi está en cabeza de consumo de marihuana en Europa, así que...», apunta Martínez Sarobe. Además, con métodos artificiales, se pueden obtener varias cosechas al año. ¿Alguna razón más que explique por qué esta modalidad de delincuencia está en auge? «Se tiene la percepción de que está más 'aceptada', de que no pasa nada, que la marihuana no es lo mismo que el opio o la coca... -apunta-. Vamos, que no está tan mal visto socialmente». Ni penalmente, ya que el cultivo acarrea penas de 1 a 3 años, porque esta droga no se considera un delito grave contra la salud, a diferencia de otras sustancias.

Medios más sofisticados

No obstante, el submundo del cultivo de 'maría', que a priori puede parecer atractivo y facilón, una manera rápida de ganar dinero, no es un juego. Como recuerda Martínez Sarobe, este tipo de actividad da pie muchas veces a otras modalidades criminales. «En las plantaciones se originan robos, robos con violencia, extorsiones, defraudación del fluido eléctrico, porque se suelen enganchar ilegalmente a la red... En Eibar se produjo hasta un homicidio», recuerda el efectivo de la Policía vasca.

Normalmente, los cultivos con miles de plantas corresponden a redes criminales que usan el dinero del narcotráfico para sufragar otras actividades delictivas, pero entre los 'plantadores' también hay asociaciones cannábicas que intentan burlar la ley -aunque la argumentación de que se trata para 'consumo compartido' no convence al Tribunal Supremo- y particulares. Desde «el típico chaval que le coge el garaje al padre para poner 20 plantas» -apunta el ertzaina- hasta individuos «normalmente sin trabajo conocido, que hacen de sus plantaciones anexas a caseríos su 'modus viviendi', como hemos visto este año en puntos como Sopuerta, Mercadillo o La Altura», indica Elsa Expósito, portavoz de la Guardia Civil de Bizkaia. Tal y como apunta, con los años se ha percibido «una evolución considerable en los cultivos». «Los medios son ahora más sofisticados y complejos. En ocasiones hasta usan personal especializado en instalaciones eléctricas para lograr un lugar adecuado y apto para el cultivo». Y luego, claro, está el «exceso de información» generado por Internet, las redes sociales y los foros «donde tanto particulares como bandas logran acceder a datos y contactar con personas que les ayudan a organizar y desarrollar métodos de cultivo».

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