Más de 1.200 socios de Oxfam se dan de baja en España por los escándalos sexuales

Apesumbrado, el director de Oxfam Intermón, José María Vera, ofreció ayer explicaciones sobre la filial española de la ONG./EFE
Apesumbrado, el director de Oxfam Intermón, José María Vera, ofreció ayer explicaciones sobre la filial española de la ONG. / EFE

El Nobel Tutu dimite como embajador de la ONG y el ministro Montoro lamenta que la organización «no cuide más su casa»

MARÍA JOSÉ CARRERO y ÁLVARO SOTOMadrid

El escándalo de Haití -en el que altos directivos de Oxfam Gran Bretaña pagaron por servicios sexuales a prostitutas y en algunos casos a menores con fondos destinados a cooperación durante la campaña del terremoto de 2010-, ha obligado a la filial española de la ONG (Oxfam Intermón) a reaccionar y hacer públicos los casos de acoso y abuso que han registrado. De esta forma, trata de parar la sangría de bajas que está sufriendo. En los últimos días, un total de 1.200 socios del país -cuenta con 193.000, más otros 43.000 donantes puntuales- han contactado con la entidad para anular su aportación periódica.

Para contrarrestar esta reacción social, la organización en España ha decidido informar de que cuatro trabajadores han sido sancionados por acoso o abuso sexual desde 2012. El primer caso se trató del pago de servicios sexuales «a una persona adulta» y terminó en el despido del trabajador. Otros dos son «comentarios sexuales inapropiados de empleados» que fueron amonestados de manera formal. Finalmente, se produjo una situación de intimidación de un trabajador a una compañera. «Cuando llegó la denuncia, el empleado ya había salido de la organización», asegura la ONG. Estos actos tuvieron lugar en proyectos en África y en América Latina, y Oxfam Intermon subraya que no puede dar más información debido a la Ley de Protección de Datos.

La ONG explica que desde 2012 ha reforzado sus protocolos de actuación ante estas situaciones. La directora general adjunta en España, Pilar Oresnes, señaló ayer que en los últimos cinco años ha cambiado el proceso de selección del personal, de manera que se tiene en cuenta «no solo la experiencia y el conocimiento, sino también los valores de las personas contratadas, especialmente si ocupan puestos de liderazgo». Además, aseveró que los nuevos empleados están obligados a firmar un código de conducta.

«Contundencia»

La entidad también destacó que ese año se puso en marcha un buzón ético donde los trabajadores pueden informar de actitudes contrarias a los valores de la ONG, denuncias que Oxfam estudia y que se traducen en medidas disciplinarias y en un apoyo concreto a la víctima.

El director de Oxfam Intermón, José María Vera, resaltó que la entidad luchará con contundencia contra el acoso y abuso sexuales. «Queremos fortalecer aún más nuestros protocolos y tener tolerancia cero», dijo Vera, quien recordó que la ONG cuenta con 1.400 trabajadores en España y 1.700 voluntarios: «3.100 personas íntegras y comprometidas en la lucha contra la pobreza», recalcó.

La filial española de Oxfam contaba hasta ahora con 193.000 socios y 43.000 donantes puntuales

La dimisión de la directora adjunta de Oxfam, Penny Lawrence, y la detención del presidente de Oxfam Internacional, Juan Alberto Fuentes, por un caso de corrupción en Guatemala no vinculado a la ONG, son otros dos problemas que afronta la entidad. «La renuncia fue inmediata», defendió Vera. En el caso de Fuentes, comentó que era el presidente de Oxfam Internacional, un patronato consultivo. «Era un economista muy reconocido de trayectoria impecable», apuntó.

Mientras tanto, el goteo de dimisiones dentro de la organización continúa. El exobispo sudafricano Desmond Tutu, Premio Nobel de la Paz, anunció ayer que renunciaba a su cargo de embajador de la ONG británica. Tutu se declaró «profundamente decepcionado por las acusaciones de inmoralidad y de posible comportamiento criminal», al tiempo que se declaró «entristecido por el impacto sobre miles de personas que apoyan las buenas causas».

Y a Oxfam Intermón se le ha abierto un nuevo frente. El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, aprovechó el escándalo de Haití para cargar con una de las ONG más críticas con la gestión del Gobierno. «Debería cuidar más su casa y no hablar de las ajenas», dijo. «Las ONG que reciben subvenciones públicas están auditadas y sometidas al control del Tribunal de Cuentas. Otra cosa es que algunas vayan predicando y difundiendo un planteamiento cuasi ideológico y luego incurran en planteamientos muy poco éticos», lamentó.

Ante el escándalo de Oxfam, Médicos Sin Fronteras (MSF) ha querido informar abiertamente sobre los 24 casos de abusos sexuales reconocidos por la organización; de los cuales 6 se han producido entre personal de España. «Todos han sido entre adultos y de hombres hacia mujeres», y todos referidos «a comentarios inapropiados o tocamientos», que se saldaron con cuatro expulsiones y dos apercibimientos. Así lo explicó el presidente de MSF España, David Noguera, quien aclaró que, desde hace más de una década un comité de comportamiento recoge todos los casos de mala praxis para su investigación y resolución.

«Va a seguir pasando»

«Como presidente de MSF y responsable legal último, no puedo garantizar que no vaya a haber más casos. Esto va a seguir pasando, porque es un reflejo de la sociedad y del machismo que todavía perdura, es el mundo real», lamentó Noguera. «Lo que sí puedo asegurar es la tolerancia cero» con estos comportamientos. Esta ONG comunicó la existencia de 24 casos de acoso o de abusos sexuales a lo largo del año pasado en el mundo, que se saldaron con el despido de 19 personas. Mientras tanto, Unicef anunció que ha puesto en marcha una revisión independiente de sus procedimientos para evitar este tipo de hechos.

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