El Correo
San Prudencio

¿Es San Prudencio tan 'meón' como lo pintan?

El tiempo en San Prudencio, en los últimos 25 años.
El tiempo en San Prudencio, en los últimos 25 años. / JOSEMI BENITEZ
  • A pocos días de celebrar el patrón de Álava, analizamos el mito. ¿Llueve siempre por San Prudencio? Buscamos en los archivos qué tiempo ha hecho en los últimos 25 años para intentar extraer alguna conclusión

El blanco es siempre blanco y la lluvia siempre moja. ¿O no? Los esquimales, que viven rodeados de nieve, reconocen más de 30 tipos de tonalidades del blanco transformándose en una facultad visual muy importante para ellos. Los alaveses también han desarrollado cierta facultad para distinguir las diferentes intensidades de la lluvia, incluida una que no moja. Calabobos, sirimiri, chubascos, chaparrón o tromba. Aguacero, borrasca, tormenta, tempestad o diluvio. Todos estos términos, incluido el granizo, han sido utilizados en los últimos 25 años para describir la meteorología del 28 de abril, aunque también ha habido años de cielos descubiertos, de sol e incluso de calor. San Prudencio no es tan meón como lo pintan.

Así es. De los últimos 25 años analizados para realizar este balance, sólo 11 han estado marcados por la lluvia en sus diferentes intensidades, lo que arroja un balance de 14 ediciones en las que la ausencia de precipitaciones permitió un normal desarrollo de la fiesta.

Sin embargo, a estas alturas de la historia, tras 517 años de romería a Armentia, los alaveses se han acostumbrado ya a celebrarlo con buen tiempo, bajo intensos aguaceros o incluso con frío, como en 1991, cuando las bajas temperaturas y un viento gélido no impidieron el normal desarrollo de la fiesta. "El primer rayo de sol se vio en las campas de Armentia a las 8 de la noche", reza la crónica de aquel 28 de abril en el que no llovió.

De agua nieve a 28º

Peor fue la climatología dos años antes. El 27 de abril de 1989, una tormenta obligó a suspender la tamborrada aunque unos cuantos tamborreros se saltaron la votación que anulaba el acto y redoblaron sus tambores a pesar del consenso alcanzado. El día siguiente no fue mejor, el viento y el frío imperaron, y la lluvia fue intermitente durante toda la jornada. Una edición similar fue la de 1986, en la que el día 28 de abril amaneció con precipitaciones en forma de agua nieve.

Un mar de paraguas, junto a San Prudencio, un 28 de abril.

Un mar de paraguas, junto a San Prudencio, un 28 de abril. / ELCORREO

En el lado contrario, hay que exculpar al santo patrón de su renombrada incontinencia mingitoria ya que en 14 de las últimas 25 ediciones San Prudencio se contuvo y dejó de lado su carácter boicoteador. El año pasado no dejó escapar ni una solo gota, en 2011 brilló el sol y en 2010 hasta hizo calor de verdad, 28 grados según recoge la crónica de EL CORREO, la temperatura más alta registrada en el último cuarto de siglo. Cinco años antes, los termómetros ascendieron a 26º, como en 1994, y en 2003 hasta los 27º.

A pesar de ello, la festividad de San Prudencio se halla en esas fechas de abril que ni los meteorólogos se atreven muchas veces a enunciar un pronóstico exacto por aquello de la "inestabilidad" del anticiclón de las Azores, que en verano ‘garantiza’ el tiempo seco y soleado, pero que en invierno desciende hacia la zona de Canarias y deja pasar frentes fríos a la Península Ibérica. En primavera y otoño se mueve arriba y abajo de modo que permite o impide la entrada de frentes según donde esté. De ahí que haya tanta variación climatológica de un año a otro en la misma fecha.

José Antonio Aranda, responsable de Euskalmet explica que son "múltiples factores" los que hacen que en estas fechas haya "estas diferencias más frecuentes en primavera y otoño". En ello influye que en invierno "se enfría mucho el polo norte y el 'jet' que separa los frentes cálidos de los fríos ha descendido de latitud. En primavera está subiendo y según su estado pueden salir días fríos, lluviosos y húmedos o si te toca en anticiclón, todo lo contrario". Además hace mención a que "ese jet se va desplazando hacia el Este y produce unos días muy diferentes con cambios muy rápidos". Otro factor es el mar que "en esta época del año está a 13-14 º en su superficie -casi cuando más frío del año- lo que implica frío si la masa de aire viene del norte, mientras que si viene del sur tenemos situaciones similares a las tormentas de verano, lo que tuvimos ayer", explicó el responsable de Euskalmet.

Con todo ello, para este año, a buen seguro que los alaveses volverán a disfrutar de las fiestas de su patrón, al margen de lo que dictamine el anticiclón de las Azores o San Prudencio. Eso sí, se hablará del tiempo, para absolver o condenar al Santo de su desenfreno pluvioso. Y la sabiduría popular volverá a rescatar aquello de que cada dos, tres o cuatro años a todo tirar, el homenajeado se autoinmola y se carga de un baculazo los festejos en su honor.

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