Treinta años al pie del cañón

TXEMA SORIA

El restaurante Zuen Etxea, ubicado frente al puerto de Plentzia, cumplirá 30 años el próximo 1 de octubre. Los hermanos Benito –Joserra como jefe de cocina, Luis Alberto al frente de la barra del bar y Carlos en la sala– se han dedicado a la hostelería desde que eran unos adolescentes. Han tomado el relevo sus padres, Ramón Benito y Clotilde Omagogeaskoa, gran cocinera, que aún hoy día se encarga de vez en cuando de los fogones para preparar alguno de esos platos con los que han conseguido que este sea uno de los locales con más predicamento en la zona.

Abren a primera hora de la mañana para que los madrugadores disfruten de la bollería que elabora Joserra: tarta, pantxineta o pastelillos de arroz o de manzana, tostada rellena de crema, lazos de dulce de leche y almendra crocanti, y de la variedad de sus tortillas: con cebolla y sin cebolla, de calabacín, de espinacas y queso.

Cuentan con tres espacios (terraza, cafetería y comedor) donde ofrecen comidas y cenas. Con una cocina clásica y basada en el producto de temporada, un buen almuerzo en Zuen Etxea comienza, por ejemplo, con las sorprendentes ensaladas de salmón escabechado o de bonito natural, croquetas de jamón u hongos o almejas a la sartén. Para continuar, magníficos rodaballo o besugo a la plancha y para compartir, kokotxas de merluza o bacalao en salsa verde, begihandis en su tinta, rabo al vino tinto, chuletón a la plancha o chuletillas de cordero.

Por encargo ponen cordero y cochinillo asado y de postre, tarta de manzana o de arroz o tostada de pan rellena de crema. Para las noches de los viernes y los sábados tienen una carta de picoteo en la que ofrecen anchoas albardadas, pimientos fritos, albóndigas, lengua en salsa, callos o morros a la vizcaína, huevos con morcilla, chorizo, jamón o panceta traída del pueblo burgalés de Sala de los Infantes.

Temas

Gorliz