Socios del Geroa: «En nuestro txoko no existe el problema vasco, aquí se liga»

Los socios brindan por el futuro txoko en obras. /MAIKA SALGUERO
Los socios brindan por el futuro txoko en obras. / MAIKA SALGUERO
ANE ONTOSO

Conocemos txokos centenarios, con las bodas de rubí cumplidas y hasta nonagenarios. Mucho menos se oye hablar, sin embargo, de txokos en gestación. En el centro de Mungia se cocina uno a fuego lento para que sus comensales puedan degustarlo durante las fiestas de San Antontxu (el 18 de enero). Para mantener la esencia, Geroa toma prestado el nombre de una institución en el pueblo, la discoteca que ocupaba el local de 160 metros cuadrados de esta sociedad gastronómica. Nos lo cuentan tres de sus 30 socios: Sabin Goirigolzarri, Iker Bilbao y Jon Anitua.

-¿Por qué este antiguo pub?

-Lo hemos elegido porque en él no existe el problema vasco: es el único local en el que se liga. Había que mantener la tradición, una discoteca donde tanto han bailado nuestros aitas. Lo conoce todo el pueblo.

-Pero les decían que es un zulo, que era una discoteca un poco canalla...

-Nos gusta ese toque (risas). Está encima de la plaza del pueblo, te cierran los bares y no te tienes que ir lejos. La ubicación es muy importante, muchos txokos están en las afueras, cerca solo hay dos históricos.

-La idea no fue espontánea.

-Lo bonito es que no lo ha puesto en marcha una cuadrilla. Somos gente de Mungia que no se conocía, que trabajaba aquí o que se tomaba el cafecito. Gente que nos apreciamos y que hemos sido capaces de confiar y juntarnos para fundar una Asociación Cultural Gastronómica. Iker unió las inquietudes de todos cuando hubo posibilidad de coger un local, mediante el boca a boca.

-¡Y se pusieron de acuerdo!

-Las decisiones han sido consensuadas y se han recogido las inquietudes de todos. Por ejemplo, para desarrollar la cocina: en isla, con fuegos suficientes para dos cuadrillas mínimo y dos ambientes, lo más diáfana posible y que el que cocina no esté solo. También va a estar totalmente adaptado y accesible, con una plataforma para bajar las escaleras.

Filosofía sí, txikipark no

-¿Cómo son sus normas? ¿Parecidas a los antiguos txokos o más flexibles?

-Como todos venimos de un txoko hemos cogido las buenas costumbres. Hay normas que nunca pensamos que habría que poner pero es así. Sobre todo que rija el sentido común. Las mujeres pueden hacerse socias y ya tenemos tres; nos ha venido genial una visión femenina porque somos muy brutos.

-¿Y los críos?

-Pueden entrar, queremos que vengan y mamen el ambiente, la filosofía, pero no que sea un txikipark. Estamos viendo muchos txokos de cumpleaños. ¡Pero tampoco queremos que sea serio!

-¿Dónde han conseguido el mobiliario?

-En el bar Currito de Santurtzi, que ha cerrado por jubilación. Hemos adquirido sus mesas, sillas, vajillas...

-¿Y lo de cocinar? ¿Cómo lo llevan?

-Los veteranos lo hacen muy bien, nosotros tenemos muchas ganas de aprender. Alguno se sabe la teoría y está hasta las dos de la mañana viendo programas de cocina (risas), otros han hecho sukalkis... Estamos asesorados por Ramón Zabala, campeón de sukalki de Mungia y de alubias. Además, tenemos el mejor bacalao de todo Euskadi, Patxi Gaminde trae Giraldo, luego el tocayo Iker Bilbao trabaja para restaurantes Michelin...

-¿Qué beberán?

-Txakoli de Bizkaia, Rioja Alavesa, algún Ribera de Duero. Y como somos cerveceros le daremos una vuelta a la cerveza comercial, ahora que están en auge las artesanas.

-¿Organizarán eventos?

-Tenemos idea de traer algún cocinero como David Coque, hacer algún cursillo y abrirlo al pueblo, por supuesto.