Sidrería asturiana

Fabada, carnes a la parrilla, pescados, quesos... en este amplio restaurante vitoriano han tomado buena nota del recetario de la cocina astur

Sidrería asturiana
RAFA GUTIÉRREZ
J. FIESTRAS

«Los productos de mejor calidad al mejor de los precios», es el eslogan de este coqueto restaurante, una sidrería asturiana especializada en comida tradicional, carnes a la brasa, pescados y productos de temporada. El hórreo es un granero de madera levantado sobre unos pilares que lo aislan del suelo. Y la edificación, muy común en tierras asturianas, da nombre a este espacio gastronómico del vitoriano barrio de Lakua, que tiene un hórreo de verdad a su entrada para dar la bienvenida a sus visitantes.

Está en una zona en la que habitan diferentes centros regionales, pero en este, muy amplio y con capacidad para numerosos comensales, destacan su exquisita fabada asturiana, el revuelto de oricios con gambas, los pimientos de cristal al horno, el rodaballo al horno con ragut de hongos confitados, la lubina a la plancha con cebolla caramelizada, el chuletón a la piedra, las manitas de cerdo rellenas, los escalopines de ternera al Cabrales, las carrilleras de ternera al vino tinto (un capricho de su chef, Jesús)…

Las vigas de madera, las plantas verdes y el colorido de sus paredes dotan al espacio de un ambiente festivo, muy agradable para cualquier celebración gastronómica. En cuanto a los postres, destacan ‘guindas’ como el arroz con leche artesano, la mamia con miel, las torrijas de chocolate blanco y helado de limón, el flan casero o las tartas variadas. Dicen que la cocina asturiana «es muy rica y combina equilibradamente tradición e innovación en todo tipo de platos y creaciones: sopas, guisos y legumbres, pescados y mariscos, carnes y aves, ensaladas y verduras, tapas y pinchos, postres, bebidas y cócteles».

Desde en El Hórreo han tomado buena nota del recetario y lo ponen en práctica sumando, además, un trato más que agradable para que así sus visitantes se conviertan en embajadores y cuando regresen se traigan a más amigos del buen yantar. Disponen de un menú de sidrería que incluye jamón, ensalada de bacalao y pimientos y chorizo a la sidra para empezar, y un chuletón a la parrilla de 500 gramos. Y de postre, frixuelos de crema. También está el menú degustación con jamón ibérico, rulo de mousse de oca con frutos rojos y tosta de pan y croquetas variadas a modo de entrantes, y chipirones encebollados y taco de buey a la parrilla de platos fuertes.