Bilibio: Los sabores de la aldea

Producto de temporada y caza en la oferta de un restaurante que atrae al comensal por la variedad de sus menús

JOSEBA FIESTRAS

Hay sitios que, por mucho que la gente hable de ellos e intente trasladar su encanto, hasta que no se visitan y se viven en primera persona, no se entiende la magia que reside en ellos. La elegancia es el leitmotiv de este prestigioso templo de la gastronomía que lleva el nombre de una aldea situada en la falda norte de los Riscos de Bilibio, donde el Ebro entra en La Rioja. Jokin Serrano y Roberto Del Salvador apostaron hace ya unos años por la buena mesa abriendo este restaurante en en barrio de Judizmendi. La cocina de siempre manda en el lugar con especial atención a los productos de temporada.

BILIBIO (VITORIA)
Dirección: Errekatxiki, 3. Teléfono 945288595. Web www.restaurantebilibio.com. No perderse El lomo de bacalao sobre crema de patata.

Desde su refinado vestíbulo, primer impacto en los invitados, hasta sus grandes comedores, distinguidos y muy cómodos, todo seduce. El espacio dedicado a la cafetería dispone de un comedor destinado al picoteo en el que se pueden degustar raciones de callos, patitas, pulpo a la gallega, bacalao a la riojana o codillo, por ejemplo, además de ensaladas, bocatas, hamburguesas, sándwiches, sus famosos huevos rotos o delicias como las puntillas, morcilla asada, pescadito frito, alitas de pollo o gambas a la plancha, por ejemplo. Allí llama la atención la colosal barra de corian, un material sintético para superficies sólidas. Y si uno prefiere mesa y mantel con más fuste, en el interior puede gozar de una amplia carta en la que hay entrantes categóricos como la exquisita sopa de pescado, el revuelto de setas pardillas o la ensalada templada de pérdiz escabechada.

Para vegetarianos: Acorde con los tiempos que corren, el Bilibio ofrece entre sus múltiples alternativas un menú vegetariano de alta calidad con puerros, salmorejo, alcachofas o parrillada de verduras como primeros, mientras que para el plato fuerte reservan pimientos rellenos, risotto de champiñones o espárragos salteados.

Ciervo y pichón

Hay pescados y mariscos, siempre frescos, y el chef recomienda caprichos como el milhojas de centollo y bacalao sobre salsa vizcaina y pil pil de puerros, los escalopines de ternera y foie cuatro salsas, las manitas ibéricas rellenas de foie con vizcaína y vinagreta de aceitunas, las pencas rellenas de hongos y gambas, los crujientes de ibéricos con foie y mermelada de manzana, el timbal de ternera y foie al caramelo de ciruela o los hongos salteados con ibéricos y queso Idiazabal.

Otra de las especialidades del Bilibio es la caza, con propuestas como los lomos de ciervo asado con salsa agridulce, el pichón braseado con boletus, el guios de perdiz, la liebre cazadora al vino tinto o la paloma torcaz Bilibio. No faltan postres elaborados para los más golosos con varias tartas o guindas como las trufas heladas, sorbetes, el goxua y la cuajada casera. Disponen de una amplia carta de cafés para finiquitar con arte cualquier pitanza.