Para quitarse la gorra

Cerveza artesana, huevos benedictine, bocatas de calamares y brunch los domingos. Más allá de la inercia ‘hipster’, Basquery resulta moderno por su manera de entender la hostelería

Para quitarse la gorra
MAITE BARTOLOMÉ
GUILLERMO ELEJABEITIA

Al cruzar la puerta, uno no puede evitar preguntarse ¿esto es un bar?, ¿un colmado?, ¿una panadería?, ¿acaso una fábrica de cerveza? Es Basquery, la penúltima sensación ‘foodie’ de la villa. Un negocio que ataca por varios frentes los placeres de la gula y consigue derribar fronteras dentro del gremio de la hostelería. En solo unos meses de vida se ha hecho un hueco en el estómago de los autóctonos -y sobre todo de los forasteros- impregnando de olor a pan recién hecho la esquina de Ibáñez de Bilbao con Barroeta Aldamar.

MAITE BARTOLOMÉ

Superado el desconcierto inicial, este antiguo almacén portuario vestido con muebles industriales se revela como un escenario dinámico y versátil en el que disfrutar de comer y beber. Aquí se puede venir a llenar la despensa de delicatessen, a recrearse en un largo desayuno con zumo, café, sandwich con huevo y brownie; a mojar unas patatas bravas en unas cañas artesanas o a meterse entre pecho y espalda una hamburguesa de campeonato. En cualquiera de sus versiones hace gala de una glotonería típicamente bilbaína.

Conservas con nombre y apellido

A primera vista Basquery toma la forma de un ultramarinos gracias a un amplio mostrador cuajado de sudoros embutidos, fragantes quesos y conservas «con nombre y apellido», que también funciona como cafetería y despacho de pan. Más de media docena de variedades distintas, listas para rebañar después los platos, salen del obrador, donde se trabaja con masa madre, harinas molidas a piedra sin aditivos y fermentaciones lentas.

Picoteo informal. La propuesta culinaria de José Luis García, ‘Tete’, se basa en sacarle chispas a los productos que venden en el propio colmado y en ofrecer un buen acompañamiento a las cervezas artesanas marca de la casa. Como su focaccia de pastrami con mostaza, tres quesos y rúcula o su bocata de calamares con alioli de ajo negro, todo un clásico del repertorio más castizo

Ese «pan de verdad» es la base de una cocina de elaboraciones «sencillas» que busca «sacarle el máximo partido a los productos del colmado», explica José Luis García -Tete para los amigos-, que comanda los fogones de esta casa sobre la que planea el bagaje del reputado Aitor Elizegi. Pizzas, focaccias, emparedados y hamburguesas componen la parte magra de la carta, pensada para aliviar la gazuza sin contemplaciones. Aquí la ensaladilla rusa es «del Zar», los espárragos no son «ni chinos ni de Perú», la hamburguesa es un pedazo de entrecot y hasta los nachos llevan carrilleras.

MAITE BARTOLOMÉ

La calle bajo techo. Será por las baldosas de Bilbao que pavimentan el suelo del zaguán, pero al entrar en Basquery da la sensación de que uno sigue en la calle. Ligeramente por debajo del nivel de la acera, el puñado de mesas que llenan el espacio destinado a colmado y cafetería son un enclave privilegiado para observar el trajín de este rincón de Bilbao que está tomando nueva vida

Sus patatas bravas, embravecidas más bien con salsa de ají colorado, piden a gritos un trago largo de cerveza. Los totopos sepultados por varias láminas de queso, abundante guacamole, pico gallo y carrilleras de txerri autóctono son una bestialidad que requiere palabras mayores, como la IPA Hitman de 7º de alcohol. Una de las cinco variedades de cerveza que salen de la fábrica artesanal que se esconde en el último rincón de este local que parece no tener fin.

Los domingos, la casa se tira por la ventana con el ‘brunch’, en el que no faltan los huevos ‘benedictine’, los zumos ‘detox’ y otros imprescindibles del repertorio ‘hipster’. Pero lo verdaderamente moderno de Basquery es su forma de reinventar la hostelería informal en uno de los enclaves más clásicos de la villa. Para quitarse el sombrero... o la gorra.

Datos de interés

Dirección
Ibáñez de Bilbao, 8
Teléfono
944072712
Web
basquery.com
Cierra
Domingos por la tarde
No perderse
La cerveza artesana y los nachos

Temas

Bilbao