NUGGETS DE CASERÍO

Eneko Atxa
ENEKO ATXA

Resulta que estamos enfocando con cierta seriedad el mundo de la alimentación hacia campos donde repercute de manera directa e indirecta como el turismo, la economía, la salud, la cultura... Y si bien es cierto que aquí la llamada alta gastronomía parece jugar un papel importante como punta de lanza, hoy quiero escribir sobre la importancia de la alimentación y la gastronomía desde otras perspectivas, pues a la postre creo que son la base y el fundamento para alcanzar la excelencia.

Esta reflexión nace hace un tiempo atrás, al ver que mientras crecía la facultad de Ciencias Gastronómicas en Donostia, que se peleaba para conseguir o tratar de incorporar la alimentación en las aulas de los más pequeños, que se empieza a concienciar al sector de la importancia del respeto al medio ambiente, cuando parece que hasta la industria alimentaria se acerca cada vez más a las personas con intolerancias y otras necesidades, yo, sigo pensando que el camino será largo y pantanoso, que hemos hecho un poco de todo y un mucho de nada.

Ejemplos de excelencia y bondades sobre nuestra cocina conocemos todos, incluso a menudo me hace cierta gracia el comentario de «como aquí no se come en ningún sitio», pues ojo, porque aquí también se come mal, se cocina mal, se atiende mal. No seré yo quien dicte las normas de lo que está bien o de lo que está mal, pero por poner un rápido y significativo ejemplo, les cuento lo siguiente, algo muy de base, no de un restaurante o de un bar, de algo más importante.

Hace poco tiempo, me quede algo extrañado al leer en algún menú diseñado para niños en comedores escolares cosas como «hecho como en casa y con productos de aquí» cuando acto seguido lees el enunciado de lo que ofrecen y dice así: nuggets con salsa barbacoa, perrito caliente...y lo cierto es que me sorprende, y no digo que no se puedan hacer esas recetas con producto de aquí, ni que no vayan a estar ricas, pero me da cierto miedo lo que inculcamos a los más pequeños con esos enunciados.

No estoy en contra de casi nada, pero si hacemos esfuerzos por distinguirnos por unos valores 'locales' que nos diferencian, por ser activos con los productos cercanos que llegan desde nuestros puertos y baserris porque son los que más confianza decimos que nos ofrecen, si se va a apostar por un modelo de alimentación saludable, si de verdad creemos que somos diferentes y que lo que comemos nos hace singulares, entonces, no hagamos lo mismo que todos. Tomemos conciencia.

On egin!!!