«Intentamos obtener la verdura de los baserritarras de la zona»

LUIS ÁNGEL GÓMEZ
ANE ONTOSO

Desde las campas getxotarras de Azkorri, antesala del arenal del mismo nombre, la foto no tiene parangón. Lo saben las miles de personas que recorren el lugar desde que los rayos de sol aprietan con más deseo. También lo sabe el puñado de incondicionales que no se pierden su cita obligada con la naturaleza a lo largo del año. Y lo saben el jefe de cocina Iñaki Bilbao Gómez -que también lleva el restaurante Kantarepe (Getxo)- y un grupo de amigos, a los que les empezó a rondar por la mente una idea que cobró vida el pasado 20 de junio. Y se puso de moda. «Esto ha sido un poco ‘boom’. No hemos hecho ni publicidad ni propaganda ni nada. Queríamos empezar poco a poco pero no nos han dejado», cuenta el chef asombrado y contento al mismo tiempo.

- La fuerza del boca a boca.

-Sí. Nos ha pillado un poco de sorpresa todo. Desde el día de la inauguración, que íbamos corriendo por aquí con los taladros y los atornilladores y entraba la gente en oleadas, hasta hoy.

- Y eso que el verano no está acompañando mucho.

-Por suerte, podría decirte, porque queremos dar un buen servicio, no queremos que esto sea una locura. Se ha puesto un poco de moda, viene muchísima gente entonces lo que nos pasa es que no nos da tiempo a evolucionar.

- ¿Qué es Fangaloka Style?

-Queríamos montar algo diferente como un complejo deportivo que englobara también hostelería y alojamientos, que empezaremos en una segunda fase antes de que acabe el año. Tenemos un recinto con una zona exclusiva para los deportes donde puedes contratar deportes alternativos como el flyboard, surf, skate, parapente... está también la minirampa de skate. Luego tenemos una zona de ‘chill out’ con el chiringuito y otra de cocina con la cervecera.

- ¿Colaboran con otras empresas?

-Colaboramos con otras escuelas como la Salbaje Surf Eskola, UK SkatePark, Flyboard Bizkaia, Parapente Bizkaia...

Hippie y familiar

- Son innovadores.

-Nuestro ambiente es informal, un poco más hippie y también familiar. No es un chiringuito puro y duro. Damos servicios para familias enteras; los fines de semana de viernes a domingo tenemos unos monitores que cogen a los críos y dan clases gratuitas de iniciación al skate para que los padres estén un poco más tranquilos. Es un poco la diferencia de un chiringuito de playa o de un complejo. No es solo hostelería, sino que damos un servicio que no hay en toda la costa.

- ¿Los precios engordan en ese entorno?

-Tenemos unos precios muy económicos, normales, aunque estemos al borde de la playa.

- Tienen menú típico de cervecera (pollo, croquetas, bravas, rabas, ensaladas, tortillas...). ¿En el bar también hay para picar?

-La intención es poner una carta de brasas totalmente diferenciado de la cervecera con carnes y pescados, más menús para deportistas. Y recientemente hemos ampliado la carta del bar con bocadillos de entrecot, calamares, salchichas Thate o vegetales de pollo y hamburguesas de vaca o pollo 100% Euskolabel. Además de nachos, ensaladilla rusa, croquetas caseras, tomates y pimientos de Azkorri...

- ¿De Azkorri?

-Intentamos obtener la verdura de los baserritarras de la zona y tenemos un proveedor muy bueno que nos abastece de productos naturales. Vamos a la plaza del mercado de toda la vida de Getxo y procuramos trabajar con empresas y contratar a personal local.

- ¿Qué ocurre en los fogones del Fangaloka cuando se pone en hora punta?

-Es una locura, no sé cómo describirlo. Al fin y al cabo caben dos mil y pico personas. Se van llenando las mesas y cuando se abre la cocina vienen todos de golpe, una barbaridad.

- ¿Y cómo lo salváis?

-Lo hemos hecho todo muy funcional, lo tenemos muy bien preparado, pero corriendo bastante, lo máximo que hemos llegado a tardar han sido quince minutos.

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