Getaria, la parte del ratón

Elcano, Balenciaga, las parrillas y el txakoli hacen de la villa una visita tan inexcusable como el ascenso a la emblemática colina de San Antón

Barcos pesqueros a los pies de la iglesia gótica de San Salvador. / EZENARRO
Elena Sierra
ELENA SIERRA

Una parte para la mar, otra para la tierra. Dos partes para la playa y unas cuantas más para los viñedos. Tres partes para Juan Sebastián Elcano y otra para Cristóbal Balenciaga. Una parte para dejar volar la imaginación y reconstruir historias de balleneros; otra para lo más tangible, para los alimentos frescos que se encuentran en la parte del mar y en la de la tierra. Y una muy grande para el ratón, el ratón de Getaria, la isla de San Antón. Es la parte que todo el mundo recuerda de sus visitas al núcleo de balleneros que, en épocas muy distintas, vio nacer a dos personalidades con sueños grandes: Elcano, el navegante que se embarcó y se alejó y que la primera vuelta al mundo dio, y Balenciaga, el modisto que se encerró en el taller y diseñó y cosió hasta que fueron sus prendas las que viajaron por todo el mundo por él.

Restaurantes

Elkano
Lleva el nombre de uno de sus dos vecinos más famosos y es una leyenda en Getaria. El Elkano es su parrilla y la mano diestra de la familia Arregi desde que Pedro iniciara su carrera como fogonero en un pequeño bar en la década de los 60 para trasladarse posteriormente a su actual ubicación. Situado en la parte alta de Getaria, fuera de la villa medieval, ahora es Aitor quien guía con sabiduría el fuego, un saber hacer que en 2014 les valió la concesión de una estrella Michelin gracias a un producto de calidad excepcional y al poder de la brasa. El rodaballo salvaje es el rey de la casa, pero nunca olvidan que lo que acaban de traer los arrantzales es, sin duda, lo mejor del momento. Dónde Herrerieta, 2. Precio 70/85 €. Teléfono 943140024/649335274. Web www.restauranteelkano.com.
Mayflower
Sobre el puerto, en una terraza muy bonita y con muy buenas vistas, este restaurante es un clásico de Getaria, en el que los cocineros se aplican con muy buena mano para la brasa. No tiene menús y comer a la carta oscila entre los 35 y los 50 euros. De primero, recomiendan las kokotxas a la parrilla, en salsa o rebozadas, los chipirones y, en esta época, una ensalada de tomates de la zona. De segundo y de temporada, tienen fama sus salmonetes y el bonito (durante el resto del año también el rape, el rodaballo y el cogote de merluza). Y de postre, el arroz con leche y la tarta de queso, que nunca fallan. Dónde Katrapona, 4. Teléfono 943140658.
Politena
En la calle principal y una de las más bulliciosas, el Politena es conocido por su barra de pintxos: croquetas de hongos o jamón, anchoas de Getaria en salazón o vinagreta, champis en salsa... con cualquiera se te hará la boca agua. En la mesa, no te pierdas sus pescados a la parrilla o la ensalada templada de chipirones. Durante agosto disponen de un menú de 25 euros (a elegir entre 8 primeros y 8 segundos, con pan, bebida e IVA incluidos). El resto del año también cuentan con menús de 12,50 y 16,50 euros. Cierran los lunes. Dónde Nagusia, 9. Teléfono 943140113.
Ketarri
Está situado justo justo debajo del ratón, así que la terraza merece la pena para comer mirando el mar. Es un restaurante de raciones, bocadillos, platos combinados, sandwiches y hamburguesas (por encargo hacen menú de grupo). Bonito fresco tanto encebollado como con salsa de tomate y pimientos, bacalao con tomate, chipirones o gambas a la plancha y tortillas de bacalao, de jamón, y de jamón con ajos tiernos y gambas son lo mejor de la carta. En postres, la tarta de manzana casera tiene mucho éxito. En agosto abren todos los días. Dónde Txoritonpe, 27. Teléfono 943140404. Web www.ketarri.com.
Harralde
Esta taberna tiene un cartel en la entrada en la que se pueden leer los platos y raciones que ofrece para saciar el hambre, pero es sobre todo una buena parada para encontrarse con los pintxos más tradicionales: tortilla, normal o de espinacas con queso, bocadillos de jamón con o sin pimiento y... bocata de txistorra de Getaria, suave, suave. Todos los bocados cuestan lo mismo, 1,65 euros. Además, es de los locales que abre más pronto. Otros de la misma calle, con pintxos más sofisticados, no están listos hasta media mañana. Dónde Nagusia, 17. Teléfono 943020516.

Y sin embargo el ratón, sin haber existido jamás, seguramente les gana la partida a ambos personajes cuando se recuerda Getaria tiempo después tras la visita. Desde lejos, acercándose desde Zumaia o desde Zarautz -dos localidades costeras a las que se puede llegar enseguida a pie por la carretera o el monte-, la silueta del ratón es clara. Luego se va difuminando para convertirse en lo que es, una montañita en el mar, una que hasta el siglo XV fue una isla. Sobre ella un faro y un mirador para soñar con ballenas. Para llegar hasta allí solo hay que encaminarse al puerto de Getaria (donde es buena idea dejar el coche; un día entero de aparcamiento cuesta poco más de diez euros) y coger el camino que, en 25 minutos, sube por el ratón.

Torres y palacios

No se puede llegar al faro, es una pena, pero las vistas son espectaculares. La parte del mar tiene aquí todo el protagonismo. Y desde esa altura, frente a frente y mirando hacia la de la tierra, Getaria explica, sin palabras, por qué es uno de los lugares con más encanto de la costa vasca. Por estar construida subiendo la pendiente, por su casco medieval con tres o cuatro calles llenas de casas torres y palacios con escudos -y tabernas con delicias en las barras y parrillas- y por los viñedos de txakoli que se reparten el espacio un poco más arriba. Algunos están muy cerca del pueblo y ofrecen visitas (la bodega Gaintza y la Akarregi Txiki, por ejemplo).

Pero lo primero que hay que pisar tras volver al puerto y subir hacia el núcleo urbano, al que se accede por un túnel bajo la iglesia de San Salvador. El templo suele estar abierto para las visitas, excepto el domingo a la hora de misa, y merece la pena examinarlo, porque pocas veces se entra en un templo edificado a cuatro alturas con cuestas y escaleras. Es así para salvar los desniveles del terreno rocoso sobre el que se construyó. A uno de los lados, la Casa-Torre de Ochoa e Ibañez de Olano y la de los Zarautz, que en apariencia datan del gótico pero que son bastante más viejas. En la de Zarautz, las excavaciones hablan de presencia humana desde el siglo II d. C. Ahora el yacimiento está abandonadísimo, pero ahí están los paneles explicativos.

Kale Nagusia arriba, los mostradores de las tabernas están ya dispuestos a partir de las once y pico, para que los turistas -muchos de ellos llegados desde el otro lado de los Pirineos- alucinen con los pintxos de texturas y colores llamativos. Tampoco hay que olvidarse de las tiendas de productos típicos, como el txakoli y las conservas (en el puerto está la conservera Maisor, con unas anchoas a las que es difícil ponerles un pero), y algún artesano de calzado y prendas de vestir.

A la moda

Tema este último que está muy ligado a Getaria por el gran Balenciaga. Ya fuera del casco histórico, a unos pocos minutos a pie y tras pasar dos de los monumentos levantados en honor del navegante Elcano -uno de ellos es parquecillo y mirador-, está el Palacio Miramar en el que pasó la infancia el modisto porque su madre cosía para los marqueses Casa Torre. Elcano nació en 1476 y Balenciaga en 1895. Uno fue un marino aventurero y el otro, un innovador de la moda. Al primero le han dedicado en su pueblo tres monumentos, al segundo un museo abierto en 2011 en el palacio, al que se le añadió una construcción moderna de cristal.

Desde la explanada delante del museo (que hasta octubre abre de martes a domingo de 10.00 a 19.00 horas y cuya entrada general es de diez euros) hay, claro, unas vistas maravillosas. También desde el monumento escultórico de Victorio Macho inaugurado en 1924 para recordar al primer hijo famosísimo de Getaria. Y desde aquí se ve, de paso, la playa de Malkorbe, perfecta para un baño tranquilo. Para quien quiera olas y surf está, en el lado oeste del puerto, la de Gaztetape. Un buen fin de excursión, sin duda.

Getaria

Cómo llegar
La localidad se encuentra a 100 kilómetros de Vitoria y a 80 de Bilbao. La AP8 es la mejor vía de acceso.
Web
www.getariaturismo.eus

Temas

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