Exquisiteces en la estación de servicio

Una buena elaboración y producto de temporada de gran calidad, especialmente pescados y mariscos, explican el éxito del local

Exquisiteces en la estación de servicio
MAITE BARTOLOMÉ
TXEMA SORIA

Ángel Velo comenzó a trabajar con apenas 16 años en el Txakoli Artxanda, donde estuvo hasta que cumplió los 32 tacos. Allí aprendió casi todo lo que sabe del mundo de la hostelería de la mano de Alberto Lazkano ‘Tito’ y de su propietaria, Maite. En 2004 decidió abrir el asador Taskas en una vieja casa ubicada en la carretera Plentzia-Mungia, desde la que en enero de 2011 se trasladó a los alrededores del aeropuerto de Loiu, en la estación de servicio de Avia. Aquí ha conseguido convertirse en uno de los locales de referencia del Gran Bilbao. Su éxito se basa en un producto de temporada de gran calidad, especialmente mariscos -cuenta con vivero propio- y pescados, y una elaboración magnífica.

Taskas (Derio)

Dirección
Zona Industrial del aeropuerto. Estación de servicio Avia.
Teléfono
946741210.
Web
www.asadortaaskas.com.
No perderse
Rey a la plancha.

El local dispone de un comedor con once mesas y capacidad para 40 comensales, una terraza cubierta con capacidad para 20 personas y una terraza en el piso superior, perfecta para tomar con calma una copa. Sus cocineros son otra pieza fundamental en la buena marcha del negocio: el jefe de cocina Pablo Vargas ha trabajado, entre otros, en el Goizeko Kabi de Bilbao y Madrid, mientras que Unai Jáuegui, un joven hecho a sí mismo, ha pasado por todos los puestos del restaurante. En sala cuentan con dos excelentes profesionales, Roberto Mencía y Ainhoa García.

El quisquillón del Taskas es pieza grande y llega vivo a la cocina. Se pone en la sartén con una gota de aceite oliva y se da vueltas hasta que estén en su punto. Se escurre y antes de servirlo sólo hay que echarle una pizca de sal. Los aficionados al marisco encontrarán además gamba de Palamós, langostino carabinero y almejas gallegas.
El quisquillón del Taskas es pieza grande y llega vivo a la cocina. Se pone en la sartén con una gota de aceite oliva y se da vueltas hasta que estén en su punto. Se escurre y antes de servirlo sólo hay que echarle una pizca de sal. Los aficionados al marisco encontrarán además gamba de Palamós, langostino carabinero y almejas gallegas.

El festín comienza con uno de los platos estrella de la casa, el quisquillón salteado a la sartén, que debe estar vivo, u otra exquisitez como el salmón marinado a la naranja. También ofrecen ensalada de ventresca y tomate con sal de negra y aceite de arbequina o anchoas en aceite, en filetes grandes y muy bajas de sal. Los pimientos ‘de asa’ entreverados lo sirven sin pepitas y con rabo, que resulta muy cremoso y se deshace en la boca, hongos boletus edulis fileteados a la plancha y con un poco de jamón, kokotxas de merluza a la plancha con refrito de aceite y ajo y pimientos rojos o begihandis a la plancha o enharinados, como rabas.

Del mar o de la montaña

Para continuar, rodaballo o especialmente rey, pieza grande para compartir que hacen a la plancha y terminan al horno con refrito de aceite y ajo. Prueben la merluza, traída de Burela, cuyos lomos ponen con guisantes, espárragos, almejas, kokotxas y huevo escalfado, almejas abiertas con una gota de aceite, bogavante a la sartén, nécoras y centollo cocido o txangurro. También ofrecen callos y morros a la vizcaína, rabo de buey con vino del Moncayo, guisado de carrillera de ternera, chuleta de label vasca o solomillo al pastor, riquísimo, cortado muy fino y pasado por harina y huevo.

Estos cremosos pimientos entreverados han sido recogidos cuando comenzaron a cambiar de verde a rojo en una huerta del valle de Asua, cuyo propietario los asa. Se pelan, se les quitan las pepitas y se mantiene el rabo, de ahí el nombre de pimientos ‘de asa’, que permite cogerlos con los dedos. Están sofritos lentamente con mucho aceite. Se sirven con su propio aceite y sal de escamas.
Estos cremosos pimientos entreverados han sido recogidos cuando comenzaron a cambiar de verde a rojo en una huerta del valle de Asua, cuyo propietario los asa. Se pelan, se les quitan las pepitas y se mantiene el rabo, de ahí el nombre de pimientos ‘de asa’, que permite cogerlos con los dedos. Están sofritos lentamente con mucho aceite. Se sirven con su propio aceite y sal de escamas.

Sus postres están deliciosos: yogur al estilo griego con frutas de temporada, tostada de pan anisado rellena de confitura de manzana y con base de natillas y arroz con leche. Tiene más de 350 referencia de vinos y 80 de champán, además todo tipo de whisky, ginebra, ron y tequila.

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