Experiencia religiosa

La tradición, surtida de una despensa de calidad, toma la forma de una carta de temporada y menús para todos en este convento del siglo XVII

MAITE BARTOLOMÉ
TXEMA SORIA

En el restaurante del hotel Convento San Roque, edificio del siglo XVII que se acabó de construir en 1666 y donde durante décadas vivieron en clausura las monjas clarisas, se come gloria bendita. El establecimiento pertenece al grupo Puntuan, con hospederías en Amorebieta y Lekeitio, y está dirigido por Jaime Pagai y Bibiana Castellano, con amplia experiencia en la dirección de hoteles. Dispone de 20 habitaciones (las antiguas celdas de las religiosas) vestidas con muebles de estilo castellano para mantener la austera esencia del convento. El claustro central, presidido por un pozo de aguas cristalinas, resulta imponente. El hotel Convento San Roque es una joya que merece la pena visitar.

Merluza de pintxo. Beatriz González cocina la merluza de pincho a la plancha con unos aros de cebolla frita. Va acompañada de una salsa de cebolla y cava preparada con ambos ingredientes, aceite, nata y mantequilla. El conjunto se rehoga y se deja reducir antes de triturarla.

Posee tres comedores: el antiguo refectorio, con capacidad para 60 personas, y otros dos salones, uno para 130 comensales y otro para 300 personas, ideales para todo tipo de celebraciones. Al frente de su cocina se encuentra la joven, aunque lleva tres lustros entre fogones, Beatriz González. Cada tres o cuatro meses, dependiendo de la temporada, cambian de carta. Las tradicionales pucheras de alubias con sacramentos de Balmaseda se ponen por encargo a lo largo de todo el año. Bajo pedido disponen de menú para celiacos, menús veganos y vegetarianos. Un huerto ecológico propio les abastece a lo largo del año de todo tipo de verduras.

Comer en el hotel Convento San Roque es una experiencia religiosa. Su cocina es estupenda y así lo demuestra un buen comienzo con carpaccio de atún rojo con aliño de alcaparras y cítricos o tartar de salmón, aguacate y tomate de caserío. Cada día tienen un plato de cuchara como alubias con gambón, garbanzos con pulpo o lentejas con rabo.

Plato de cuchara diario

Se puede continuar con milhojas de berenjena y pisto con bacalao al pilpil, tabulé de quinoa ecológica, aguacate y aliño de sirope de agave o wok de arroz integral con verduritas y soja. Los pescados son piezas grandes (rodaballo y lubina salvaje) y las sirven a la plancha con refrito. El lomo de merluza de pincho con salsa de cebolla y cava está verdaderamente sabroso. Los carnívoros tienen la opción de disfrutar del chuletón de ganado mayor o de la costilla asada a baja temperatura con miel y mostaza.

Milhojas de berenjena. La cocinera corta las berenjenas en rodajas, las albarda y las fríe. Hace un pisto tradicional con pimiento verde, cebolla y calabacín y lo monta entre las diferentes capas de la berenjena sobre una base de salsa vizcaína. El plato se termina con unas lascas de bacalao y su pilpil.

Y de postre, una cremosa torrija carameliza y helado de yogur o pantxineta templada con mantecado. Tiene vino propio, un coupage que hacen en una bodega de San Martín de Ábalos: Pekatu blanco (100% viura), Pekatu tinto crianza (Tempranillo y Garnacha), Petite Mort (100% Carmenere, procedente de Chile), y un cava brut nature reserva ecológico, Clausura, elaborado en Sant Sadurní d’Anoia.

San Roque (Balmaseda)

Dirección
Campo de las Monjas, 2.
Teléfono
946102268.
Web
www.hotelsanroque.es.
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No perderse
Milhojas de berenjena y pisto con bacalao al pilpil.