Jauregibarria: Experiencia inolvidable

Un caserío del XIX acoge la creatividad de uno de los mejores cocineros vizcaínos, un artista de la naturalidad y la exquisitez tanto en la tradición como en la innovación

TXEMA SORIA

Comer en el Jauregibarria es una experiencia inolvidable. Beñat Ormaetxea es un apasionado de la cocina, que vive con intensidad el proceso creativo de cada plato. Se trata, sin duda, de uno de los chefs vizcaínos con más talento. El local, ubicado en las campas de Jauregibarria (Amorebieta-Etxano), es un caserío cuyo origen data de 1803. Cuenta con un comedor para 70 comensales para el menú bistrot, un segundo comedor destinado para el menú gastronómico con capacidad para 30 personas y presidido por unos enormes ventanales que permiten disfrutar de la belleza del paisaje, un reservado para cuatro comensales y un aterpe (refugio en euskera) en el exterior de la casa, donde tomar el aperitivo o una copa mientras los más pequeños disfrutan de la zona de juegos.

Jauregibarria (Amorebieta-Etxano)

Dirección: Barrio Bideaur, 4. Teléfono 946301632. Web www.jaurgibarriajatetxea.comCierra Lunes. No perderse Bacalao en degustación.

Beñat, que estos últimos años ha crecido como cocinero, abrió el Jauregibarria en el 2007. Comenzó en el oficio con apenas 13 años poniendo pintxos en el Juantxu de Amorebieta. Estudió en la Escuela de Hostelería de Artxanda, trabajó en restaurante Martín Berasategui, fue responsable de cocina del Guggenheim en 1999 y jefe de cocina del Aretxondo entre 1999 y 2002. En 2001 ganó primer premio en el campeonato de España de jóvenes cocineros y desde hace unos meses colabora con Soraya Sanjurjo en el Ardoki (Barakaldo), local que es a la vez bar, panadería y tienda con productos delicatessen. En el Jauregibarria se puede comer muy bien a un precio económico, para ello cuenta con un menú bistrot, un menú especial y el menú Jauregi elaborado con platos tradicionales: verduras salteadas, degustación de bacalao, merluza a la plancha o carrilera de ternera.

Sabor intenso

El menú Barria o gastronómico, que cambia dos veces al año, es magnífico e incluye gambas maceradas en yuzu, jugo ligado de judías verdes y crema helada de queso fresco –un plato de intenso sabor–, cigala de carpaccio con helado de piñones y vinagre de Orduña con huevas de trucha y los guisantes mini en veloute con puré de sus vainas y gomasio. Finaliza con un delicioso huevo de caserío a baja temperatura con caldo ligado de atún seco, atún rojo asado y macerado, sobre humus de sopa de mirin y presa ibérica de bellota sobre chutney de apionabo y purés de espirulinas.

De postre, leche fresca helada sobre galleta hojaldrada, café y gin y suflé caliente de chocolate con sorbete de naranja, que es un placer de dioses. Mención especial merece el pan de trigo, maíz y avena. Los vinos son de primera; déjense aconsejar por el sumiller, Jagoba Arrien.