Aquellas maravillosas recetas

La barra del Atxalde./JESÚS ANDRADE
La barra del Atxalde. / JESÚS ANDRADE
JOSEBA FIESTRAS

Poco imaginaban José Luis García y Begoña Arroyo lo mucho que iba a prosperar ese pequeño restaurante que abrieron con mucho esfuerzo hace casi 40 años. Venidos de Labastida, qué mejor que utilizar un monte de la localidad para nombrar al negocio. El Atxalde sigue evolucionando y Javier e Iñaki, hijos de los fundadores, continúan detrás de la barra sin dejar de pensar en nuevos retos con los que satisfacer a sus fieles. Y cuentan, siempre que lo necesitan, con la inestimable ayuda de su hermana Zuriñe.

Las nuevas generaciones reformaron completamente el lugar adaptándolo a estos tiempos, pero sin renunciar a los gustos de su clientela de siempre. El lugar dispone de tres espacios diferentes con colosales pantallas de televisión en cada uno de ellos. Y es que el Deportivo Alavés es santo y seña de la casa y ver los partidos del ‘Glorioso’ es una buena costumbre que no van a perder.

Abren prontito, para que los más madrugadores tengan donde desayunar con fuste, y no dejan de tentar a los amantes del buen yantar a lo largo del día a base de los bocados en miniatura recién hechos que pueblan su barra. Iker Asurmendi es uno de los chefs que deja su impronta en cada uno de los pintxos y creaciones del templo gastronómico en el que manda la cocina tradicional, salpicada con algún que otro brote vanguardista. Así, los callos, la morcilla con alegrías, el chorizo a la sidra, los huevos fritos, los chipirones en su tinta, el bacalao cocinado de distintas maneras, los fritos variados, los pimientos rellenos o el entrecot al punto son algunos de sus platos fuertes.

Allí gozan de menús diarios con platos suculentos donde elegir y meriendas animadas en las que sobra creatividad. Y lo mejor es el trato que reciben sus parroquianos. Da igual que seas un visitante de los de toda la vida que un recien iniciado, todo son sonrisas, atención amabilísima y derroche de amistad. Y las cenas, lo mejor saborearlas a base de cazuelitas, otra de sus especialidades. ¡Ah! y tienen unos bocatas de aúpa.