El caso del triunfador discreto

El montador Fernando Franco acumula seis nominaciones con su debut ‘La herida’, un drama de autor que arrasa galardones allá donde va desde San Sebastián

SARA BRITO
El cineasta Fernando Franco, autor de 'La herida'. / Vídeo: Virginia Carrasco/
El cineasta Fernando Franco, autor de 'La herida'. / Vídeo: Virginia Carrasco

Seguimos a Ana, sin tregua, sin descanso, sus altos y sus bajos, su vida pública y su desolada vida interior. Ana trabaja en una ambulancia, vive con su madre, acaba de romper con su pareja, y vive sumida en un trastorno límite de la personalidad, que la separa de sí misma y del mundo. Con La herida, el director y montador Fernando Franco ha logrado figurar como el debut del año. Con un film de bajo presupuesto y una nada convencional apuesta formal y ética, sin efectismos, cine áspero, casi documental, muy en la línea de los hermanos Dardenne, La herida ha cosechado premios de relevancia desde que se presentara en Donostia, y ha obtenido 6 nominaciones a los Goya, incluida la de mejor película y director revelación. La otra gran protagonista de esta historia es la actriz que está en cada uno de los planos de la película dejándose la piel (literalmente, haciéndose heridas): Marián Álvarez, quien ya había sorprendido hace años por su entrega en Lo mejor de mí, otro drama con hospital al fondo, y que es favorita a llevarse el cabezón a actriz protagonista.

La historia de la meteórica carrera de La herida empezó en San Sebastián. En el festival donostiarra, la película de Franco se anunciaba como la primera ópera prima en cinco años en concursar en la sección oficial. Con discreción, la película entró haciendo ruido y salió con dos premios gordos: la Concha de plata a mejor actriz para Marián Alvárez y el premio especial del jurado para su director. De ahí en adelante han llovido galardones en los festivales de Toulousse, en Mar del Plata para Marián Álvarez, y la nominación a los Gaudí como mejor película europea, entre otros.

Este triunfador discreto, con un pie firme en el cine de autor contemporáneo español que tantas buenas nuevas está dando especialmente fuera de España y otro pie en la industria como editor, no es nuevo en esto del cine. Además de haber desarrollado sus labores de montador en films como No tengas miedo, Alacrán enamorado o Blancanieves, Fernando Franco había empezado a contar historias en el mundo del corto, combinando un cine más experimental con narraciones juguetonas como la de Tu(a)mor. Lo importante: Franco prueba, experimenta, juega con el cine desde todos sus costados, y en consecuencia, no se casa con nadie, sino consigo mismo.

Tampoco es novel Marián Álvarez, si bien también lleva la marca de la discreción. Debutó en el cine en Incautos de Miguel Bardem, si bien fue con Lo mejor de mí, aquella primera película del sello Escándalo films (productora de la escuela ESCAC de Barcelona), con la que se hizo con el premio a mejor actriz en el puntero Festival de Locarno. Con La herida, película con la que se comprometió desde la escritura de guión y la construcción de personaje, ha arrasado. Favorita para recibir el Goya a mejor actriz protagonista, Álvarez cerrará de esta manera un año redondo, sin aspavientos ni grandes maniobras de marketing pero sí con mucho compromiso.

Juntos buscan nuevas formas de llegar al público. Como un grupo en gira de verano, director y actriz están recorriendo las salas alternativas de España para presentar su película y que se vea más allá de los circuitos convencionales del cine comercial.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos