vísperas de nada

Carles Puigdemont./EFE
Carles Puigdemont. / EFE
MANUEL ALCÁNTARA

Los padres de la Constitución son ya abuelos y el candidato Puigdemont exige ser elegido sin estar presente en el Parlament. Su mando a distancia le funciona bastante bien, a pesar de algunas interferencias. ¿Cómo ser elegido sin estar presente en las elecciones? Hemos visto cosas más difíciles, pero ninguna más complicada. Los papeles que iban a quemar los Mossos siguen ardiendo porque incluían lo que llaman el desvío del dinero al 'procés'. ¿Se puede mandar en una nación de naciones estando lejos de ella? El letrado de las Cortes, Fernández Fontecha, ha sufrido un corte de mangas. Estaba convencido de que la presencia física del candidato no solo es ineludible, sino indispensable, pero ninguno de esos requisitos son necesarios. Lo que varía no es la balanza sino el fiel, que pega grandes oscilaciones.

La gente sigue viniendo a vernos, quizá intrigados por el aguante, pero lo cierto es que el turismo ha cerrado el año con su plusmarca: han sido 82 millones los visitantes y han dejado un gasto total de 87.000 millones de euros. El Gobierno ha dejado claro, en medio de la oscuridad, que las previsiones que envió a Bruselas en el plan presupuestario, se van a quedar muy cortas por las dos puntas. Ojalá, que es palabra que proviene del árabe, significa ‘si Dios quiere’, pero ya sabemos que Dios no se mete en nuestras cosas. Está a lo suyo, que es organizar las constelaciones para que no choquen unas con otras en el tráfico sideral. A la gente de a pie lo que más nos importa es no perder pie. Seguir no es únicamente una hazaña, sino una obligación y el desánimo está prohibido. Hasta Podemos guarda silencio. Es un lenguaje universal y de oro. Quienes lo hablan son políglotas cuando se callan.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos