La reunión Rajoy-Urkullu desatasca la negociación de los traspasos pendientes

Erkoreka y Santamaría, en noviembre pasado en la jura del lehendakari en Gernika. / Telepress

La vicepresidenta llamó el martes a Erkoreka y ambos se emplazaron a un encuentro tras las vacaciones

Olatz Barriuso
OLATZ BARRIUSO

El primer y más inmediato efecto de la reunión secreta entre el lehendakari, Iñigo Urkullu, y el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha sido un hecho de indudable calado político que abre una vía inédita en las relaciones entre Ajuria Enea y La Moncloa. El Gobierno del PP ha tomado la iniciativa y ha descolgado el teléfono para impulsar la negociación de las transferencias pendientes, un asunto espinoso y hasta ahora tabú por las implicaciones de las materias que quedan por traspasar, singularmente la gestión del régimen económico de la Seguridad Social y de las Prisiones. Por encargo directo de Rajoy tras recibir al lehendakari el miércoles por la tarde en una cita discreta desvelada por EL CORREO, la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría telefoneó este martes al consejero de Gobernanza Pública y Autogobierno, Josu Erkoreka, para iniciar el diálogo sobre desarrollo estatutario.

Según explicó ayer el propio portavoz tras la reunión del consejo de Gobierno, fue una conversación «breve» en la que no entraron en «concreciones», pero sí se emplazaron a seguir en contacto durante el mes de agosto para cerrar una primera reunión a la vuelta de las vacaciones, a finales de ese mismo mes o a principios de septiembre. Erkoreka se esforzó en subrayar que el paso al frente de Santamaría es consecuencia «directísima» de la cita de Rajoy con el lehendakari. Solo el hecho de que el Gobierno central muestre su «disposición» a abordar el asunto y dé además el primer paso supone ya una importante novedad.

Aunque liderada por el Gobierno vasco, la negociación coincidirá de lleno con las conversaciones del Ejecutivo del PP con el PNV para aprobar los Presupuestos de 2018, por más que los protagonistas se esfuercen en desvincularlas. De hecho, igual que sucedió con el acuerdo sobre el Cupo, la necesidad de apoyos parlamentarios del Gobierno central jugará a favor de las demandas del Ejecutivo de Vitoria y del PNV, de nuevo en posición más que ventajosa. La necesidad del Gobierno de Rajoy, en pleno órdago independentista catalán, de aparecer como un Ejecutivo dialogante y dispuesto a acordar con los nacionalistas si sus demandas se ajustan al marco legal también hace augurar baza ganadora para el Gabinete Urkullu, que ya antes de la reunión se había dirigido por carta al presidente para urgirle a buscar una salida a la crisis del modelo territorial. El cumplimiento íntegro del Estatuto o, al menos, el compromiso de completarlo podría ser un buen principio.

EN SU CONTEXTO

19-J
La reunión en Moncloa se celebró el pasado miércoles por la tarde, al mismo tiempo que, también en Madrid, Erkoreka y Azpiazu cerraban con Montoro la Ley del Cupo, y en vísperas de que Urkullu recibiera a Sánchez.
Seguridad Social.
Los dos traspasos que el programa PNV-PSE establece como prioritarios son la gestión del régimen económico de la Seguridad Social y Prisiones. El Gobierno y el PP han advertido de que no romperán la unidad de caja.
2018
La negociación entre las Administraciones central y vasca sobre las transferencias coincidirá de lleno con las conversaciones que el Gobierno del PP abrirá en septiembre para aprobar las Cuentas del próximo año.

Erkoreka recordó que el Gobierno concluirá en septiembre el informe actualizado de transferencias que remitirá al Parlamento, que ya desde los años 90 ha venido poniendo al día el «largo» listado de competencias pendientes. De entre todas ellas, avisó, el Gabinete PNV-PSE considera «prioritarias» la que permitiría a Euskadi gestionar las cotizaciones a la Seguridad Social y hacerse cargo de las cárceles. El rechazo tajante a la ruptura de la ‘caja única’ ha bloqueado hasta la fecha el primer traspaso y la pervivencia de ETA, ahora en vías de disolución, ha dificultado el segundo. El primer obstáculo no ha desparecido y, de hecho, ministros de Rajoy y dirigentes del PP han advertido de que no tolerarán la fragmentación del sistema. No obstante, como subrayó Erkoreka, el Ejecutivo se ajustará a lo recogido en el pacto de coalición, que a su vez se remite al Estatuto. Y la Carta de Gernika contempla la gestión sin quebrantar la «unidad» de caja ni el principio de solidaridad.

Presos y abusos policiales

En su cita, en la que entregó a Rajoy el programa de gobierno PNV-PSE igual que haría al día siguiente en su encuentro con Pedro Sánchez, el lehendakari se centró, según Erkoreka, en dos de los «pilares» de la acción de su Gabinete, el autogobierno y la convivencia y los derechos humanos. A la primera exigencia ha obtenido rápida respuesta, significativamente el mismo día en el que la reunión salió a la luz. A la segunda, que incluye el acercamiento de los presos de ETA y la retirada del recurso contra la ley vasca de abusos policiales, no ha habido réplica todavía.

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