Los verificadores dan por terminado el desarme de ETA y disuelven su grupo

Ram Manikkalingam, en primer término, y el resto de verificadores en su comparecencia en Bayona.
Ram Manikkalingam, en primer término, y el resto de verificadores en su comparecencia en Bayona. / E.C.

La comisión liderada por Manikkalingam agradece el apoyo del Gobierno vasco y de los partidos

M. VILLAMERIEL / M. SANZBilbao

Una vez constatado el desarme definitivo de ETA, los verificadores liderados por Ram Manikkalingam consideran que su labor en Euskadi ha tocado a su fin. La Comisión Internacional de Verificación (CIV) emitió ayer un comunicado en el que concluye que «ETA ha cumplido su compromiso de desarmarse», por lo que da por «completado» su trabajo y por «finalizada su actividad» en Euskadi después de que la banda terrorista haya protagonizado el acto de desarme de Bayona el pasado 8 de abril. De hecho, aquella fue la última aparición pública de Manikkalingam y sus colaboradores, que han optado por no regresar a Euskadi al percibir un «clima poco propicio» en Madrid.

En la nota, los verificadores hacen un repaso a su trayectoria para facilitar el desarme de ETA. Recuerdan que se constituyeron como grupo en septiembre de 2011 con el objetivo de «verificar el fin de la violencia de ETA». «Trabajando con las instituciones y la sociedad civil vascas, la comisión verificó que ETA había cumplido su compromiso de cesar todas sus acciones violentas», continúa el comunicado.

El siguiente hito que destaca el también llamado ‘grupo de Amsterdam’ da un salto hasta enero de 2014, cuando «pudimos confirmar que ETA había puesto fuera de uso operativo una cantidad específica de armas, municiones y explosivos. Este fue un pequeño pero importante primer paso hacia el desarme de ETA». Con este episodio, la comisión hace referencia al vídeo en el que dos encapuchados de ETA mostraban un pequeño arsenal a los verificadores Ram Manikkalingam y Ronnie Kasrils. Aquel episodio fue duramente criticado por los partidos vascos, que lo consideraron poco serio.

Los verificadores muestran su agradecimiento «a todos los actores políticos y sociales» que han permitido que esta comisión desempeñara sus labores con éxito. Destacan que, desde 2011, han «trabajado estrechamente» con el Gobierno vasco, partidos políticos -nombra al PNV, EH Bildu y PSE-, sindicatos -UGT, CC OO, ELA y LAB-, la patronal Confebask y «representantes de la Iglesia católica vasca». Mención especial hace este grupo al Ejecutivo de Iñigo Urkullu, que se ha convertido en un apoyo básico para Manikkalingam desde su misma constitución. De hecho, la comisión se reunió con el lehendakari, con la presidenta de Navarra, Uxue Barkos, y con el presidente de la Mancomunidad de Iparralde, Jean-Rene Etchegaray, en Vitoria, días antes de que ETA hiciera efectiva la entrega de armas.

Arsenales

Como ha publicado este periódico, el inventario policial del armamento entregado por ETA en Francia aquel 8 de abril arrojó una cantidad menor que la anunciada por los autodenominados «artesanos de la paz» y la reflejada en los estadillos publicados por los organizadores del «Día del desarme». Según las cifras a las que ha tenido acceso EL CORREO, los investigadores han contabilizado un total de 73 armas, de las que 68 son cortas y cinco largas, frente a las 120 declaradas por el «grupo de Louhossoa» y las 106 que sumaban los listados dados a conocer por la banda.

Fotos

Vídeos